Letizia luce su capa favorita en la Pascua Militar y desafía al frío con su nueva camisa vaporosa
La reina ha acudido al centro de Madrid para el acto junto al rey Felipe y su hija Leonor, pero sin la infanta Sofía

Letizia, en la Pascua Militar. | Gtres
Ha sido esta misma mañana cuando la reina Letizia, junto a la princesa Leonor y el rey Felipe, han llegado puntuales a la Pascua Militar. Para esta ocasión, la mujer de Felipe VI se ha ataviado su capa, en color negro y firmada por Carolina Herrera, que más le gusta para combatir el frío. Se trata de un diseño clásico, pero con el cuello con pelo, que es perfecta para los días de bajas temperaturas, como este mismo 6 de enero. La reina, además, ha combinado esta capa de abrigo con una camisa, en color blanco roto y de seda, con unos pantalones largos y anchos y sus tacones sensatos de confianza. Además, también ha optado por su bolsito kelly, que hemos visto en otras ocasiones.
La Pascua Militar es una de las ceremonias institucionales más solemnes del calendario del Estado y de las Fuerzas Armadas. Coincide con la festividad de la Epifanía (Día de Reyes) y, además del componente religioso que tiene ese día para millones de españoles, la Pascua Militar es una actuación oficial anual que marca simbólicamente el inicio del año castrense y reafirma el vínculo entre la Corona y las Fuerzas Armadas. Este año, además, ha llamado especialmente la atención la ausencia de la infanta Sofía, quien no ha acudido a la celebración, a pesar de estar de vacaciones en el Forward College. Quien no se ha perdido el momento, como estudiante de la Academia General del Aire, ha sido la princesa Leonor, quien ha tenido un papel protagonista.
El papel de Letizia en la Pascua Militar

La ceremonia principal tiene lugar en el Palacio Real de Madrid. Los Reyes han llegado al Palacio Real y han sido recibidos por las más altas autoridades militares y civiles, incluido el Jefe del Estado Mayor de la Defensa y representantes del Gobierno. El Rey, como Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, ha pasado revista a una formación militar —un desfile estático de tropas ante la Corona— en el Patio de la Armería, acompañado por las autoridades invitadas.
Tras la revista, se desarrolla el acto institucional en el Salón del Trono, donde el Rey pronuncia un discurso dirigido a las Fuerzas Armadas y a la Guardia Civil. En él suele hacer balance del año anterior y subrayar los desafíos y prioridades del presente ejercicio para la defensa del país. La tradición tiene raíces en el reinado de Carlos III (1782), quien instauró la Pascua Militar como una felicitación del monarca a sus tropas tras la recuperación de Menorca. Con el paso del tiempo se ha convertido en un acto símbolo de respeto y reconocimiento a los militares y de reafirmación del papel constitucional de la Corona con el Ejército.

Como Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas, el Rey preside el acto desde la tribunal central. En la revisión de tropas, el monarca encabeza la revista y los honores militares, dando un mensaje de unidad y apoyo a los ejércitos y la Guardia Civil. El Rey ofrece un discurso que suele destacar logros, retos y prioridades en materia de defensa, así como el papel de las Fuerzas Armadas en la seguridad y estabilidad, tanto interna como internacional. Su uniforme de gala militar incluye insignias que representan las órdenes honoríficas y su rango de Capitán General.
Sus looks, a lo largo del tiempo

Desde hace años, la reina Letizia no se pierde este acto, como acompañante del Rey y como una de las figuras más importantes dentro de la Corona. Su papel es representativo y de apoyo institucional: aparece con protocolo, recibiendo a autoridades y acompañando al Rey durante todo el acto. Letizia suele proyectar una imagen de sobriedad y respeto propia del contexto militar y estatal, cuidando tanto la presencia como el mensaje silencioso de unidad, institucionalidad y dignidad que acompaña a la familia real en estos actos. Aunque no pronuncia el discurso, su presencia es una pieza clave del protocolo: representa la estabilidad de la institución monárquica ante los militares y la sociedad, y aporta ese componente ceremonial que acompaña a la figura de Felipe VI en su rol constitucional.
En estos años, la reina ha convertido su presencia en la Pascua Militar en un ejemplo de elegancia sobria y protocolo impecable, combinando el respeto al acto militar con su sello personal de estilo. Cada año, su vestimenta es objeto de atención mediática y análisis, porque combina respeto al protocolo, simbolismo institucional y tendencias de moda discretas. De forma general, suele optar por looks sobrios y formales, predominando colores neutros o apagados que transmiten autoridad y serenidad, como el azul marino, el negro, el beige o el gris. Evita los tonos demasiado vivos o estampados llamativos, siguiendo la tradición de los actos castrenses donde el protocolo exige discreción y respeto.

De esta manera, sus elecciones buscan respetar la solemnidad del acto, con vestidos de corte clásico y largo midi o por debajo de las rodillas. Además, también quiere transmitir unidad institucional, evitando contrastes excesivos con los uniformes militares del Rey y de los altos mandos. Y, sobre todo, reflejar su estilo personal, con cortes depurados, líneas limpias y detalles discretos que aportan elegancia sin protagonismo excesivo. Los colores que más ha llevado han sido el azul marino, tonos oscuros, el beige, camel y las texturas elegantes. También, se decanta por zapatos cerrados de tacón medio o alto, bolsos discretos y joyas minimalistas.

Dado que la Pascua Militar se celebra en invierno, Letizia suele elegir abrigos estructurados de corte recto o ligeramente entallados, que recuerdan por su geometría a la estética militar, sin que sean uniformes. También, suele reflejar su estilo personal con distintos detalles como cinturones finos —que marcan su cintura—, peinados pulidos y maquillaje discreto.
