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Sara Carbonero, hospitalizada por un «dolor abdominal» sin relación con el cáncer que vivió

La periodista ingresó en un centro de la isla de Lanzarote después de encontrarse indispuesta y no reviste gravedad

Sara Carbonero, hospitalizada por un «dolor abdominal» sin relación con el cáncer que vivió

Sara Carbonero, en una imagen de archivo. | Gtres

Sara Carbonero fue hospitalizada, hace unos días, en Lanzarote. La periodista deportiva, cuyo entorno ha mantenido, en las últimas horas, un hermetismo total, ingresó en el centro médico después de sufrir un fuerte «dolor abdominal». Tal y como ha confirmado Miquel Valls, en Espejo público, la toledana está evolucionando favorablemente y su afección no tiene nada que ver con el cáncer que se le diagnosticó en 2019. Cabe recordar que Carbonero vivió una recaída en 2023, por la que tuvo que volver a pasar por el hospital.

Fue hace unos días cuando la presentadora, que se encontraba de vacaciones en la isla de La Graciosa, comenzó a encontrarse mal. En ese momento, sus acompañantes, entre los que estaba su novio, Jota Cabrera, y su amiga, Isabel Jiménez, decidieron acudir con ella a la isla vecina para que pudieran hacerle un chequeo médico. Fueron estos mismos especialistas los que decidieron que la periodista se quedara hospitalizada para seguir de cerca su evolución.

Sara Carbonero «no está grave» y todo está «tranquilo»

Como ha contado el propio Valls, Carbonero fue «intervenida con éxito y en estos momentos se recupera favorablemente en la Unidad de Cuidados Intensivos del hospital». Además, ha apuntado que «no está grave» y que todo está «tranquilo». Además, su círculo más íntimo insiste en tener más prudencia y «evitar especulaciones». Por el momento, ni la periodista ni nadie de su alrededor se ha pronunciado sobre la evolución de Carbonero. Aunque eso sí, en todo momento, tanto su familia como su expareja, Iker Casillas, ha estado pendiente de cómo se encuentra.

Hay que tener en cuenta que la periodista iba a volver antes del 3 de enero a Madrid para celebrar el cumpleaños de su primogénito, algo que, finalmente, no pudo ser así. En estos últimos años, la periodista ha vivido distintos baches de salud. Fue diagnosticada de un cáncer en mayo de 2019. Su enfermedad se hizo pública cuando decidió comunicarlo directamente a través de sus redes sociales, mostrando un gran valor y transparencia con el público. Explicó que había detectado síntomas preocupantes y, tras las pruebas médicas correspondientes, se confirmó el diagnóstico, iniciando de inmediato el tratamiento necesario.

El cáncer que se le diagnosticó en 2019

El cáncer afectaba a sus ovarios y requería un abordaje integral y multidisciplinar, combinando cirugía y tratamientos posteriores, adaptados a su caso específico. Carbonero optó por mantener un equilibrio entre la comunicación pública y la intimidad, compartiendo con sus seguidores momentos de su proceso, sus revisiones y los avances de su recuperación, siempre desde un enfoque positivo y esperanzador. A lo largo de su enfermedad, Sara se mostró valiente y serena, enfrentando con fuerza tanto los desafíos físicos como emocionales que conlleva un diagnóstico de cáncer. Recibió apoyo constante de su familia, especialmente de su pareja, el futbolista Iker Casillas, y de sus hijos, quienes fueron un pilar fundamental durante el tratamiento. Su actitud ha sido inspiradora para muchas personas que atraviesan situaciones similares, mostrando la importancia de la detección temprana, la fuerza interior y el apoyo familiar.

Tras meses de tratamiento y seguimiento médico, Sara Carbonero ha logrado superar las fases más críticas de la enfermedad y se mantiene en control médico regular, centrada en su recuperación, su familia y su trabajo. Su caso se ha convertido en un ejemplo de  superación y de visibilidad sobre el cáncer de ovario, una enfermedad que, aunque menos frecuente que otros tipos de cáncer femenino, requiere atención y concienciación pública. En noviembre de 2022 Sara fue sometida a una intervención de urgencia en la Clínica Universitaria de Navarra en Madrid, tras una revisión médica. Esa operación despertó interés mediático y especulación sobre su relación con el cáncer anterior, pero su entorno negó que fuera una recaída del cáncer de ovario. Lo que sí se confirmó era que se trató de un contratiempo de salud serio que requirió intervención, y que se produjo tres años después de su diagnóstico inicial.

Han sido varias las ocasiones en las que Carbonero ha hablado de su cáncer. «Fue el primer día de mi vida que me enfrenté a la muerte», contó sobre cómo fueron los momentos más delicados de su enfermedad. «Cuando recibí el diagnóstico me quedé en shock. Era terrible. Yo tenía 35 años, una vida sana, no entendía nada», apostilló. Además, también admitió que, durante mucho tiempo, huyó de la palabra «cáncer». «Me ha costado tiempo aceptar que esto es una carrera de fondo, que yo voy a ser siempre una paciente oncológica y que conviviré con la incertidumbre. Incluso he aprendido a abrazarla», añadió. Además, confesó que lo más le «mata de dolor» es pensar «en mis hijos y que me necesitan».

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