Catherine, la exnovia del príncipe Harry que ha sido detenida tras hacer un simpa en Mallorca
La mujer, que ha participado en varios ‘realities’, fue arrestada tras hospedarse en un hotel de la isla durante nueve días

Catherine, en una imagen de sus redes sociales.
Catherine Ommanney, la expareja del príncipe Harry, ha sido detenida en Palma de Mallorca tras hacer un simpa de más de 500 euros en un hotel de Santa Ponça, tal y como publican desde Última hora. La mujer británica se hospedó durante nueve noches en el lugar y se fue, sin abonar el dinero correspondiente a su estancia. El juez en funciones de guardia acordó su puesta en libertad de la mujer, de 53 años, este mismo domingo.
Ommanney se hizo conocida en Inglaterra por su participación en el programa The Real Housewives of Washington, D.C. en la cadena estadounidense Bravo. Su presencia en ese reality la catapultó a un público más amplio, donde quedó asociada a un estilo de vida glamuroso, opiniones contundentes y una personalidad expresiva que marcó su paso por la televisión. Además, en todo este tiempo se ha formado como diseñadora de interiores y como una personalidad mediática.
Catherine Ommanney, la ex del príncipe Harry que ha sido detenida
La mujer, nacida en Guildford, Inglaterra, en julio de 1972, Ommanney pasó buena parte de su vida profesional entre Europa y los Estados Unidos, combinando su labor creativa con apariciones en medios. Antes de su salto al reality, trabajó vinculada al mundo editorial y de la moda, y con el tiempo se consolidó como diseñadora de interiores, gestionando proyectos y mostrando su gusto por la decoración a través de su propia marca personal y canales propios en redes. En el ámbito personal, Catherine es madre de familia y tiene tres hijas, a quienes ha referido en distintas entrevistas y perfiles biográficos, y estuvo casada con el fotógrafo Charles Ommanney, con quien vivió en Washington, D.C., aunque la relación terminó en divorcio alrededor de 2010.
Su notoriedad se amplió más allá de The Real Housewives of D.C. cuando ella misma reveló haber tenido una breve relación con el príncipe Harry de Inglaterra en 2006, cuando él tenía 21 años y ella 34, un romance que según sus declaraciones duró unas semanas y que ha vuelto a salir a la luz en varias entrevistas con motivo de la atención mediática sobre la vida personal del duque de Sussex. Además de su trabajo en televisión y diseño, Ommanney ha incursionado en la escritura y la producción de contenido propio, manteniendo una presencia activa en redes sociales y plataformas digitales donde comparte aspectos de su vida cotidiana, proyectos creativos y reflexiones personales.
Participó en ‘realities’, vive en Mallorca y salió con Harry en 2006
Desde hace unos años, además, la mujer reside en Mallorca, en España, donde combina sus actividades profesionales con un estilo de vida más tranquilo lejos del foco constante de los medios estadounidenses, aunque sigue siendo tema de cobertura internacional cuando se asocian su nombre con acontecimientos mediáticos o con figuras públicas. Como decíamos, Catherine Ommanney y el príncipe Harry mantuvieron una breve relación romántica en 2006, cuando Harry tenía 21 años y Catherine alrededor de 34. Según las declaraciones públicas de Ommanney, el vínculo duró solo unas semanas, pero fue lo suficientemente significativo como para que ella recuerde con claridad esa etapa de su vida.
La relación comenzó cuando Catherine estaba trabajando y haciendo vida en Londres, en círculos vinculados a la moda y a la sociedad londinense, y tuvo oportunidad de coincidir con Harry a través de amigos en común. Ommanney ha descrito la relación como «corta, intensa y divertida», y asegura que no fue nada formal ni seria, sino más bien un romance juvenil del duque de Sussex, en una etapa en la que Harry todavía estaba explorando su vida social y romántica como joven miembro de la familia real. Catherine ha relatado en entrevistas que su relación con Harry fue completamente privada en aquel momento, sin cobertura mediática, y que ambos lo vivieron de manera discreta. Años después, con la fama de Harry ampliándose a nivel internacional, Ommanney ha confirmado la historia públicamente, generando interés mediático debido a la diferencia de edad y al contexto real, pero siempre manteniendo un tono respetuoso y anecdótico.
Los escándalos del príncipe Harry en su juventud
Aunque eso sí, por aquel entonces, su relación no se formalizó y ambos iguieron caminos personales distintos: Harry continuó su vida en la familia real y en sus compromisos oficiales, mientras Catherine se centró en su carrera profesional y su vida familiar, incluyendo la crianza de sus hijas. En más de una ocasión, la mujer se ha sincerado sobre cómo fue su relación, apuntando a que se trató de un «episodio breve, pero memorable». Lo cierto es que la adolescencia y la adultez del príncipe Harry fueron especialmente convulsos. Uno de los episodios más recordados y controvertidos ocurrió cuando Harry asistió a una fiesta de disfraces en Londres vestido con uniforme nazi, incluyendo esvástica. La foto que circuló en la prensa generó un escándalo internacional, con fuertes críticas de medios y políticos, y obligó al Palacio de Buckingham a emitir un comunicado. Harry se disculpó públicamente, reconociendo que había sido un error de juicio y que no entendía en ese momento la gravedad del símbolo.
Durante sus años universitarios y poco después, Harry se ganó fama de fiestero empedernido, especialmente durante su estancia en Suiza en la Escuela Eton y luego en Sandhurst. Fue fotografiado en varios clubes nocturnos y bares con bebidas alcohólicas en exceso, a veces en compañía de amigos de la nobleza y figuras públicas, lo que la prensa convirtió en noticia recurrente. Su comportamiento se calificaba a menudo como irreverente e impulsivo, típico de un joven de 20 años con fama mundial. Antes de su relación con Catherine Ommanney y mucho antes de Meghan Markle, Harry tuvo varios romances de corta duración que atrajeron la atención de los tabloides, incluyendo nombres de actrices y socialités británicas. Sus noviazgos eran vigilados por paparazzi y revistas, y cualquier gesto o comentario podía generar titulares, convirtiendo su vida privada en un espectáculo.
Harry también fue noticia por participar en actividades extremas y de riesgo en su juventud: deportes como esquí fuera de pista, parapente y motocross, algunas veces sin la supervisión estricta que la realeza suele exigir. Estos actos, aunque personales y recreativos, eran cubiertos por los medios como ejemplos de su rebeldía juvenil. Además, los tabloides británicos también publicaron varias imágenes del hijo de Lady Di bajo os efectos del alcohol, bailando o riéndose en clubes, algunas veces con mujeres desconocidas. Estas imágenes reforzaron su reputación como el «príncipe fiestero», generando críticas por parte de sectores más conservadores de la prensa y del público, y obligando a sus familiares a comentar la necesidad de moderación.
