Los recuerdos de infancia de Kate Middleton que hoy influyen en toda su familia
Su feliz niñez sigue siendo hoy la base de la forma en que entiende la maternidad y la vida en familia

Kate Middleton | Gtres
Este mes de enero, concretamente el pasado día 9, Kate Middleton celebró su 44 cumpleaños en un momento especialmente significativo de su vida. La princesa de Gales alcanza esta nueva edad tras un año marcado por la recuperación y el regreso paulatino a la vida pública, después de haberse apartado de la agenda oficial a raíz del cáncer que sufrió.
Tanto antes como durante y después de su enfermedad, Kate Middleton ha dejado claro que la familia es todo para ella. Ellos han sido el apoyo fundamental que la mantenido con fuerzas para superar su enfermedad. En especial, su marido, el príncipe Gruillermo (43), heredero al trono británico, con quien mantiene una relación desde 2003. Tras varios años de noviazgo, se casaron en 2011 en la Abadía de Westminster, y juntos han formado una familia muy unida y son padres de tres hijos: el príncipe George (de 11 años), la princesa Charlotte (9) y el príncipe Louis (6).

Tanto Kate y Guillermo han apostado por una crianza cercana y lo más normalizada posible dentro de la institución, priorizando siempre el tiempo en familia y la estabilidad de sus hijos. Y eso es algo que la princesa de Gales aprendió en casa, pues siempre ha estado muy unida a sus padres y hermanos.
Kate Middleton, muy unida a sus padres y hermanos
Los padres de Kate Middleton, Michael Middleton (75 años) y Carole Middleton (70), forman un matrimonio muy unido que ha sido clave en la educación y estabilidad de sus hijos. Michael desarrolló su carrera en la aviación civil como despachador de vuelos. Carole, por su parte, trabajó como azafata antes de emprender junto a su marido el negocio familiar Party Pieces, dedicado a artículos para celebraciones. Ambos apostaron siempre por una crianza muy presente y cercana, algo que Kate ha destacado en numerosas ocasiones, reconociendo el sacrificio y la implicación constante de sus padres. Este agradecimiento se traslada también a los dos hermanos de Kate Middleton, Pippa (41 años) y James (37).
Una infancia feliz
La princesa de Gales siempre ha dicho que su infancia fue muy feliz. «Me encantaba pasar tiempo al aire libre y eso se me ha quedado grabado durante toda mi vida». Esos momentos los vivía junto a sus padres y hermanos, tras mudarse a Londres con solo 4 años de edad, después de una temporada residiendo en Jordania, donde, entonces, sus progenitores trabajaban como despachador y zafata.

«Alguien me preguntó el otro día que cómo me gustaría que mis hijos recuerden su niñez… Pensé que era una pregunta muy válida, porque si realmente lo piensas, ¿quieres de verdad que te recuerden frente a ellos ayudándoles con las matemáticas y la tarea de la escuela los fines de semana? ¿O más bien aquella excursión en la que encendimos una fogata y nos sentamos alrededor del fuego para hacer salchichas y nunca lo logramos porque estaba todo mojado?», dijo sobre su crianza en 2020, en el pódcast Mamá feliz, bebé feliz, recoge Lecturas.
«Eso es lo que yo quisiera que recordaran, momentos a su lado en los que soy su mamá, sí, pero también el recuerdo de la familia unida yendo a la playa, empaparnos, que nos entre el agua por dentro de las botas, ese es el tipo de aventuras que me gustaría que recordaran. No un ambiente casero muy rígido donde tiene que ser todo perfecto y al final no logras nada», añadió Kate Middleton, revelando así la visión de la infancia que intenta trasladar a George, Charlotte y Louis, inspirándose en lo que ella misma vivió.
Muy agradecida a sus padres
En ese mismo espacio, la princesa también expresó su gratitud hacia sus padres, reconociendo el esfuerzo que hicieron por ella y por sus hermanos: «Yo tuve una infancia muy feliz. Fue muy divertida, tuve mucha suerte al nacer en el seno de una familia unida. Mis padres estaban dedicados en cuerpo y alma a mí y a mis hermanos. Ahora que soy mamá aprecio muchísimo más todo lo que sacrificaron por nosotros». Un reconocimiento sincero que refleja el vínculo estrecho que mantiene con ellos y la influencia que han tenido en su manera de criar.
«Si miro atrás lo que más recuerdo de mi infancia eran las cosas más simples y veo que eso es también lo que deja más mella en la vida de mis hijos. El mundo ahora es tan complicado, tan rápido y con tantas distracciones que verdaderamente son las cosas sencillas, como mirar el fuego en un día de lluvia, lo que te produce más satisfacción», añadió, dejando claro lo que es, y fue, importante para ella.
