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La ciudad madrileña donde se recupera Sara Carbonero: lujo discreto y familias de alto nivel

La periodista regresó, este martes por la noche, a la capital junto a su pareja, Jota Cabrera, tras haber sido operada

La ciudad madrileña donde se recupera Sara Carbonero: lujo discreto y familias de alto nivel

Sara Carbonero, en una imagen de archivo. | Gtres

Sara Carbonero ya ha sido dada de alta después de ser hospitalizada, a principios del mes de enero, en Lanzarote. La periodista se encontraba pasando unos días, concretamente las vacaciones de Navidad, en La Graciosa, junto a un grupo amigos, entre los que estaban su amiga Isabel Jiménez y su pareja, Jota Cabrera. En un momento dado, Sara comenzó a encontrarse mal y decidió marcharse hasta la isla vecina para que le viera un especialista. Allí decidieron que tenía que pasar por quirófano y pasó unos días en la UCI. Luego, subió a planta. Lo cierto es que los motivos de su hospitalización no han sido compartidos por su entorno más cercano, quienes siempre han guardado un total hermetismo.

El deseo de Sara era volver cuanto antes a Madrid, sobre todo para estar junto a sus hijos, quienes han echado mucho de menos a su madre. Mientras tanto, en la capital, los pequeños han estado al cuidado de su abuela y de su padre, Iker Casillas, quien ha restado importancia a la intervención de la periodista. Ahora, ya recuperada, Sara aterrizó este mismo martes, por la noche, junto a su pareja. Tras esto, se marchó a su casa, en la exclusiva urbanización de La Finca, donde tiene establecida su residencia desde hace años en un moderno chalé.

La casa de Sara Carbonero a las afueras de Madrid

Como decíamos, Sara reside en una zona residencial y tranquila de Madrid, alejada del bullicio de la ciudad, rodeada de naturaleza y con mucha privacidad. No se trata de un piso urbano, sino que prima cierta tranquilidad. El estilo es un fiel reflejo de su forma de vestir; bohemio, natural y mediterráneo, muy en la línea de lo que transmite su marca Slow Love. Hay una mezcla cuidada de minimalismo cálido y toques artesanales. Además, abundan los tonos neutros —como el blanco roto, el arena o el beige—, así como la madera, el lino, el mimbre y las fibras naturales. Todo esto busca crear una sensación de calma y refugio. Uno de los elementos clave de la casa es la luz natural, que se produce gracias a los espacios abiertos y luminosos, con grandes ventanales que conectan interior y exterior.

La decoración, muy personal y ostentosa, está repleta de libros, cerámica artesanal, velas, fotografías familiares y objetos con historia. No es una casa de lujo exhibido, sino de hogar vivido. En el exterior cuenta con un jardín y zonas al aire libre, algo importante para ella y para sus hijos, donde el contacto con la naturaleza tiene un papel central. En conjunto, la casa de Sara Carbonero en Madrid se percibe más como un refugio emocional que como una vivienda de celebridad: un espacio sereno, coherente con su forma de entender la vida, la maternidad y el bienestar.

La Finca, una exclusiva urbanización que atrae a las ‘celebrities’

Como decíamos, la vivienda está ubicada en La Finca, una exclusiva urbanización que se ubica en la localidad madrileña de Pozuelo de Alarcón. Es conocida por ser una de las más exclusivas de España, con amplias parcelas, casas unifamiliares espaciosas, jardines, piscinas y altos niveles de seguridad y privacidad. Esta zona ha atraído a figuras del deporte, la televisión, la empresa y la cultura, precisamente por su exclusividad y tranquilidad. Vivir en La Finca significa estar a poca distancia de Madrid capital, pero en un entorno mucho más verde y silencioso. Las parcelas suelen ser grandes y bien cuidadas, lo que permite tener zonas exteriores completas para la vida familiar y al aire libre. La seguridad privada y la ausencia de tráfico pesado o de vecinos constantes son características típicas de este enclave.

Por su parte, Pozuelo es un municipio situado al oeste de Madrid, dentro de su área metropolitana, a muy poca distancia del centro de la capital. Es conocido por ser uno de los lugares con mayor renta per cápita de España, donde muchas familias de alto poder adquisitivo y profesionales de distintos sectores han establecido su hogar. El municipio combina zonas urbanas organizadas con espacios verdes, parques, instalaciones deportivas, colegios de primer nivel y servicios muy completos. A pesar de estar tan cerca de Madrid, conserva una sensación de tranquilidad y seguridad, lo que lo convierte en uno de los destinos preferidos para quienes buscan equilibrar vida familiar y urbanita. 

Pozuelo de Alarcón tiene una historia que se remonta a tiempos antiguos, pasando de ser una zona agrícola a un área muy demandada por clases acomodadas desde mediados del siglo XX. Hoy en día, la ciudad es sinónimo de calidad de vida, con parques, buenas conexiones (carretera, cercanías y metro ligero), zonas comerciales y una oferta educativa destacada, incluyendo escuelas internacionales y campus universitarios. La vida en Pozuelo —especialmente en zonas como La Finca, Somosaguas o Húmera— gira en torno a un estilo de vida tranquilo, familiar y con servicios de alto nivel. Se valora la cercanía a Madrid —que permite trabajar, estudiar o disfrutar de la ciudad en poco tiempo— sin renunciar al espacio propio y a la privacidad. Los parques, espacios deportivos y la presencia de comunidades escolares potentes hacen del municipio un espacio atractivo para familias con hijos.

Pozuelo de Alarcón, la ciudad con la renta per cápita más alta de España

La historia de Pozuelo se remonta a tiempos muy antiguos. En su territorio se han encontrado restos prehistóricos, y durante la época romana la zona ya servía como lugar de paso entre asentamientos importantes. Originalmente llamado Pozuelo de Aravaca por su ubicación y los pozos de agua que lo caracterizaban, adquirió su nombre actual en el siglo XVII cuando fue comprado por la familia Ocaña y Alarcón a la Corona, pasando a llamarse Pozuelo de Alarcón en honor a su nuevo señor. A lo largo del siglo XVIII la localidad empezó a cobrar importancia con la construcción de puentes, fuentes y mejoras en la agricultura y curtido de pieles, demostrando una vida comunitaria activa incluso antes de su expansión urbana.

La Guerra Civil Española dejó una huella profunda, ya que Pozuelo fue zona de frente y quedó casi deshabitado durante el conflicto, perdiendo buena parte de su patrimonio construido. La reconstrucción posterior fue lenta, pero sentó las bases de un crecimiento sostenible y sólido. Desde los años 60-70, el municipio se transformó radicalmente. Pasó de ser un pueblo agrícola con huertas, viñedos y pequeñas industrias a una ciudad residencial moderna, impulsada por la expansión urbana de Madrid, la llegada de nuevas comunicaciones y el interés de familias con alto poder adquisitivo por vivir fuera del bullicio de la capital. Hoy Pozuelo de Alarcón es conocido por ofrecer una alta calidad de vida, muy valorada tanto por familias españolas como por residentes internacionales.

Predominan las casas unifamiliares, chalets y urbanizaciones con jardines —el municipio tiene una densidad de población baja comparada con otras áreas metropolitanas—, lo que fomenta una sensación de espacio y tranquilidad. Cuenta con más de setenta parques urbanos y áreas naturales para pasear, hacer deporte o disfrutar en familia, lo que contribuye a un ambiente sano y relajado. Pozuelo tiene buenos servicios cotidianos —tiendas, centros de salud, escuelas públicas y privadas, instalaciones deportivas y culturales— que facilitan la vida sin tener que desplazarse siempre a Madrid. Hay colegios internacionales y de prestigio, como la British Council School o el American School of Madrid, que atraen a muchas familias expatriadas buscando educación multilingüe y multicultural.

Pozuelo de Alarcón, municipio de Madrid.

Pozuelo tiene la renta per cápita más alta de España, situándolo como un referente de prosperidad económica entre los municipios españoles. Este nivel económico se traduce en inmuebles con mayor valor y un desarrollo residencial cuidado. Además, posee una comunidad diversa, donde conviven familias tradicionales del municipio con recién llegados de otros países atraídos por la proximidad a Madrid y la calidad de vida. Vivir en Pozuelo suele significar tranquilidad y ritmo sosegado en comparación con la vida en el centro de Madrid. Hay menos ruido, más espacios para caminar o ir en bicicleta, y una estructura urbana que favorece la vida comunitaria. 

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