El templo gourmet de Sánchez en Madrid hace el mejor bacalao y es famoso por sus croquetas
El presidente del Gobierno le confesó, a Jordi Évole, hace años, que este restaurante del centro de la capital es un ‘must’

Pedro Sánchez, en una imagen de archivo. | Gtres
Si algo ofrece Madrid es la posibilidad de encontrar una gran variedad de locales de restauración que hacen las delicias de los más exigentes. En los últimos tiempos, en la capital, han comenzado a aflorar distintos restaurantes, templos del mundo gourmet, enfocadas en comidas de todas partes del mundo. Aunque, también, se siguen manteniendo aquellos locales de toda la vida, que se han ganado su merecida reputación después de años de trabajo —e, incluso, siglos—. Y este estilo de restaurantes parece ser que son los que más le gustan a Pedro Sánchez.
Y es que el presidente del Gobierno hace vida por las calles de Madrid. Uno de sus preferidos es Casa Labra, que se encuentra a pocos pasos pasos de la Puerta del Sol y es conocido por su cocina tradicional que ha ido evolucionando con el paso del tiempo. El lugar, además, es un sitio que siempre ha tenido una gran repercusión histórica y política; fue allí donde se fundó el PSOE en 1879.
El restaurante favorito de Sánchez está a poco pasos del centro de Madrid

Casa Labra es mucho más que un restaurante; es un pedazo vivo de la historia de Madrid. Fundado en 1860, este rincón centenario situado a espaldas de la Puerta del Sol (Calle de Tetuán, 12) es famoso por haber mantenido su esencia casi intacta durante más de 160 años. Si por algo es mundialmente conocido Casa Labra, es por su maestría con el bacalao. Tienen dos formas estrella de servirlo que generan colas diarias. Los soldaditos de Pavía son uno de sus puntos fuerte. Se trata de trozos de bacalao rebozados y fritos, crujientes por fuera y jugosos por dentro. Además, las croquetas también destacan por su calidad, cremosidad y su intenso sabor. También son de bacalao.
Las tejadas de bacalao son las más pedidas, es decir, unas piezas más grandes, preparadas con diferentes salsas o simplemente fritas. Como decíamos, Casa Labra tiene un peso político importante en la historia de España. El 2 de mayo de 1879, fue el escenario de la fundación clandestina del PSOE (Partido Socialista Obrero Español) por Pablo Iglesias y un grupo de intelectuales y obreros. Una placa en el local conmemora este hecho. El local mantiene una decoración de finales del siglo XIX, con maderas talladas, espejos antiguos y mostradores de zinc. Se divide en dos zonas muy diferenciadas; la taberna, que tiene una zona de barra, y es la parte más auténtica y concurrida. Aquí se pide el pincho y la bebida —normalmente una caña de cerveza o un vermú— directamente en el mostrador de madera. Es ideal para un picoteo rápido y de pie.
Así es Casa Labra, el templo del bacalao en la capital
Por su parte, el comedor es un espacio más formal y tranquilo donde se puede comer a la carta. Además del bacalao, ofrecen platos tradicionales de la cocina madrileña y carnes de alta calidad. La carta de Casa Labra es famosa por su sencillez y especialización. Se divide principalmente en dos experiencias: la Tapería —la barra, donde la gente va por el pincho rápido— y el Restaurante —el comedor interior para sentarse a comer con mantel—. Es el corazón del local. Se pide en un mostrador de madera y se suele comer de pie en las mesas altas o en la calle. La tajada de bacalao tiene un precio de 2 euros, mientras que las croquetas se venden por unos 1,40€. La caña de cerveza está sobre los 1,75€ – 1,90€, y el vermú de grifo ronda los 2,70€.
Si prefieres sentarte, el comedor ofrece una carta más elaborada. El precio medio por persona en el restaurante suele rondar los 25€ – 35€. Entre sus platos fuertes, nos encontramos con el bacalao a la Vizcaína, que está preparado con su salsa tradicional de pimientos choriceros. Por su parte, el bacalao en salsa verde se elabora con ajo, perejil y espárragos y tiene un precio de unos 18 euros. Entre otras especialidades, nos encontramos los callos a la madrileña, un clásico más que contundente, que se sirve mucho en la capital. En su carta también ofrecen rabo de toro, un guiso de forma tradicional, y albóndigas de ternera con una salsa vegetal.
Sin duda alguna, la relación de Pedro Sánchez con Casa Labra no es solo una cuestión de gusto gastronómico, sino que tiene una carga histórica y simbólica muy profunda para él y para su partido. La razón fundamental es histórica. El 2 de mayo de 1879, un grupo de 25 trabajadores e intelectuales, liderados por el tipógrafo Pablo Iglesias Posse, se reunieron clandestinamente en este restaurante para fundar el Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Para cualquier líder socialista, y especialmente para Pedro Sánchez, Casa Labra es el «kilómetro cero» de su ideología. De hecho, hay una placa en el local que recuerda este acontecimiento, convirtiéndolo en un lugar de peregrinación política.
Castizo y con un gran valor histórico
Fue con Jordi Évole donde el presidente del Gobierno admitió que este local era su favorito. Es común ver fotos suyas allí tomando una caña o un pincho de bacalao, reforzando una imagen de político que disfruta de los lugares «castizos» y tradicionales de Madrid. Aunque el componente político es el principal, el presidente ha confesado en diversas ocasiones su gusto por la cocina tradicional madrileña. En Casa Labra, sus favoritos —como los de casi todos los visitantes— son las tajadas de bacalao o las croquetas de bacalao, que suelen ser su elección fija cuando visita la barra de forma informal.
Se dice que es un lugar que frecuenta desde hace años, no solo como presidente, sino como militante y vecino de Madrid. Le gusta por su atmósfera que ha permanecido casi inalterable desde 1860, lo que le permite conectar con la historia de la ciudad de una manera muy auténtica. En algunas de sus visitas más sonadas, se le ha visto salir con ropa informal —con vaqueros y camisa—, tratando de mimetizarse con el ambiente de taberna madrileña de toda la vida, a pesar de los fuertes dispositivos de seguridad que suelen acompañarle
