Las ausencias y confirmaciones de la Familia Real española al entierro de Irene de Grecia
La hermana de la reina Sofía será enterrada en el cementerio de Tatoi el próximo lunes en una ceremonia íntima y familiar

La reina Sofía junto a sus nietas, la reina Letizia y el rey Felipe. | Gtres
El próximo lunes, a media mañana, se celebrará, en el cementerio de Tatoi, el entierro de la princesa Irene de Grecia. Hasta el país heleno viajará una buena representación de la Familia Real. Y es que la tía Pecu, como la conocía su familia, era una persona especialmente unida, no solamente a la reina Sofía, sino, también, a sus sobrinos, el rey Felipe y las infantas Cristina y Elena. También, pasaba las vacaciones y mucho tiempo con los hijos de los tres. Es más, en una de las últimas ocasiones que pudimos ver a la mujer fue hace dos años, en el Palacio de Marivent, mientras que la infanta Sofía y la princesa Leonor llevaban su silla de ruedas.
Así, el lunes será un día especialmente delicado, lleno de sentimientos y en el que habrá marcadas ausencias. Como no podía ser de otra manera, quienes han confirmado su presencia han sido los Reyes y la reina Sofía, quienes no quieren dejar de estar al lado de la princesa. Además, también acudirá una buena representación de la Familia Real griega. Todos ellos mantienen una buenísima relación, tanto con Ana María de Grecia, la viuda del rey Constantino, como con Pablo y Alexia, sus hijos.
Cómo será el entierro de Irene de Grecia

Los ojos, sin duda alguna, estarán puestos en los invitados. Parece ser que el rey Juan Carlos está decidido a trasladarse hasta Europa para darle el último ‘adiós’ a su cuñada. Lo cierto es que el Emérito siempre ha acudido a este tipo de actos. No hay que olvidar que, el año pasado, cuando murieron sus sobrinos, de la rama de los Gómez-Acebo, el monarca se trasladó desde Abu Dabi para estar presente en Madrid en sus respectivos homenajes. También, el Emérito estuvo, junto a la reina y sus hijos, en el acto que se le dedico al rey Constantino en Inglaterra. Es más, en ese momento, protagonizó una de las imágenes más icónicas de los últimos tiempos; cogiéndole el brazo a su hijo, mostrando su unión y fortaleza.
Además del rey Juan Carlos, el rey Felipe, la reina Letizia y la reina Sofía estarán presentes, como decíamos, la Familia Real griega. Ana María, viuda de Constantino y cuñada de Irene, con quien compartía una vida tranquila en Grecia en los últimos años, le dedicará el último ‘adiós’ a la hermana de la reina Sofía. También estará el actual jefe de la casa real griega y su esposa, Pablo de Grecia y Marie-Chantal, encabezarán la delegación familiar junto a sus hermanos —Alexia, Nicolás, Teodora y Felipe—. Las infantas Cristina y Elena tampoco se perderán el momento, ya que sentían una devoción absoluta por su tía Irene. Se espera que viajen a Grecia con sus hijos (especialmente Irene Urdangarin, que lleva su nombre en su honor).
Quién irá y quién no
Debido al carácter de Irene —que no reinó pero era muy querida—, se espera la presencia de la Casa Real danesa; Irene era tía de la Reina Mary y del Rey Federico X —por el origen danés de la casa griega—. Es muy probable que acuda algún miembro de alto rango de Copenhague. También, mantienen mucha conexión con la Casa Real británica, por lo que aunque el Rey Carlos III está limitado por su salud, podría acudir el Príncipe Guillermo —ahijado de Constantino— o la Princesa Ana. Como no podía ser de otra manera, la reina Sofía estará acompañada por su círculo de confianza; Arturo Coello, su secretario, y la familia Radziwill. Aunque su gran amiga Tatiana falleció recientemente, sus descendientes mantendrán la representación de este círculo íntimo que siempre acompañó a Irene.

El entierro será en el Cementerio Real de Tatoi, un lugar boscoso a las afueras de Atenas que ha sido rehabilitado recientemente. Irene descansará junto a sus padres (los reyes Pablo y Federica) y su hermano Constantino. A diferencia del funeral de su hermano, que fue masivo, el de Irene se espera que sea un acto más íntimo y familiar, acorde a la personalidad discreta que siempre mantuvo. a relación entre la familia real española e Irene de Grecia ha sido, durante más de cinco décadas, un ejemplo de lealtad inquebrantable y discreción absoluta. Desde que se instaló en el Palacio de la Zarzuela en 1981, tras la muerte de su madre la reina Federica, la princesa Irene se convirtió en la sombra protectora y el mayor apoyo emocional de su hermana, la reina Sofía. Para la emérita, Irene no solo era su hermana menor, sino su confidente más fiel ante las crisis institucionales y las dificultades personales de su matrimonio. Compartían una filosofía de vida basada en la sencillez, el interés por la cultura y la espiritualidad, formando un tándem inseparable que los trabajadores de palacio definían como una sola alma.
¿Se reencontrará el rey Juan Carlos con su familia?
Para el rey Felipe VI y las infantas Elena y Cristina, Irene fue mucho más que una tía; fue una segunda madre y una figura fundamental en su educación. Conocida cariñosamente como la tía Pecu —por su personalidad peculiar y espiritual—, Irene aportaba una nota de calma y bohemia en el estricto entorno de la Zarzuela. Su influencia fue tan profunda que la infanta Cristina decidió llamar a su hija pequeña Irene en su honor, y el propio Felipe VI siempre ha mantenido hacia ella una devoción especial, tratándola con el respeto de una figura materna y asegurándose personalmente de que no le faltara nada cuando su salud comenzó a flaquear debido al deterioro cognitivo que sufrió en sus últimos años.

Incluso en los momentos de mayor tensión familiar, la princesa Irene logró mantener una relación de respeto y cordialidad con la reina Letizia. Aunque los mundos de ambas eran muy distintos, la tía del Rey supo ganarse su espacio mediante la discreción y el respeto absoluto a la jerarquía de la corona. En los últimos tiempos, era habitual ver a Letizia prestando su brazo a una Irene ya debilitada durante las vacaciones en Marivent, un gesto que simbolizaba la aceptación de la princesa como el “corazón silencioso” de la familia. Su fallecimiento este 15 de enero de 2026 deja un vacío irreemplazable en el núcleo duro de los Borbón y Grecia, quienes siempre vieron en ella el nexo de unión que lograba mantener la paz en los momentos más convulsos.
