Arístides, el guapo primo del rey Felipe que ha tenido un papel clave en el funeral de Irene
El joven, que todavía no ha cumplido los 18 años, ha portado las insignias de la princesa de Grecia junto a Irene y Victoria

Arístides, en el funeral de la Princesa Irene. | Gtres
Este lunes, por la mañana, se ha celebrado, en la ciudad de Atenas, el funeral por la princesa Irene de Grecia. Hasta allí no solamente se han trasladado la Familia del Rey sino que, también, de la Casa Real griega. Y es que, uno de los primeros en llegar a la Catedral de Atenas, ha sido el príncipe Pablo de Grecia, quien ha querido estar junto a su primo, el rey Felipe, y su tía, la reina Sofía. También, ha acompañado a su madre, Ana María de Grecia, que ha sido una de las últimas en llegar a la capilla. A la salida del féretro, tanto Victoria Federica como Irene Urdangarin han portado las insignias de la princesa, rindiéndole un bonito homenaje. Junto a ellas también ha estado Arístides, el hijo del príncipe Pablo.
Arístides nació en junio de 2008 en Los Ángeles. Es el quinto y último hijo del matrimonio. Tiene cuatro hermanos mayores: Olympia, Constantino Álex, Achileas y Odysseas. Al ser el más joven, siempre ha sido el más protegido por sus padres y el que ha mantenido un perfil algo más bajo en redes sociales en comparación con sus hermanos, que son auténticos influencers. Aunque nació en Estados Unidos, Arístides creció principalmente en Londres, donde la familia se instaló para que los hijos recibieran una educación de élite europea. Sin embargo, en los últimos años, siguiendo los pasos de sus hermanos y el traslado de sus padres, su vida ha vuelto a estar muy vinculada a Nueva York, donde la familia Miller —la de su madre, los magnates de los Duty Free— tiene su base de operaciones.
Quién es Arístides, el primo-segundo del rey Felipe

Como todos los nietos del fallecido rey Constantino II, Arístides ha asistido a los colegios más exclusivos del mundo. Se le ha visto formado en la disciplina británica, pero con el estilo de vida cosmopolita de la alta sociedad estadounidense. A diferencia de su hermano mayor Constantino Álex —que es el heredero de los derechos dinásticos—, Arístides tiene mucha más libertad para elegir su futuro profesional, que parece encaminado hacia el mundo de los negocios o las artes, siguiendo el ejemplo de su madre.
En el funeral de su tía abuela, la princesa Irene de Grecia, celebrado hoy en Atenas, Arístides ha estado presente junto a sus padres y hermanos. Su presencia es importante porque representa la continuidad de la dinastía. Se le ha visto con una actitud muy respetuosa y seria, acompañando a su abuela, la reina Ana María, y demostrando que, a pesar de vivir en el extranjero, los lazos con Grecia y con su familia española —la reina Sofía y sus hijos— siguen siendo muy estrechos. A través de las publicaciones de su madre, Marie-Chantal, sabemos que Arístides es un apasionado de los deportes al aire libre, la fotografía y los viajes. Representa a la perfección la estética «Old Money»: discreción, ropa de diseño sin logos aparentes y una vida de lujo que incluye veranos en la isla de Spetses (Grecia) e inviernos en las pistas de esquí de St.Moritz.
Vive en Nueva York, le gusta el lujo y tiene cuatro hermanos
La relación de Arístides de Grecia con la Familia Real española es de parentesco directo y cercanía personal, ya que las casas reales de España y Grecia son, en la práctica, dos ramas de una misma familia. Es sobrino-nieto de la reina Sofía, configurándose, así, su vínculo más fuerte. Arístides es el nieto del hermano de doña Sofía —del rey Contantino, quien murió hace unos años—. Para él, la Reina Sofía es su tía-abuela. Durante años, la reina Sofía ha ejercido de nexo de unión, invitando a sus sobrinos —los padres de Arístides— a pasar veranos en Marivent (Mallorca), donde Arístides ha jugado desde niño. El padre de Arístides, Pablo de Grecia, y el rey Felipe son primos-hermanos. Es más, ambos mantienen una estupenda relación. Tanto es así que ambos estudiaron juntos en Estados Unidos, donde compartieron habitación en una residencia de estudiantes, lo que estrechó sus lazos.

Arístides (nacido en 2008) pertenece exactamente a la misma generación que las hijas de los Reyes. Es un año menor que la Infanta Sofía (2007) y tres años menor que la Princesa Leonor (2005). Aunque sus vidas son muy diferentes —Arístides vive en un mundo de lujo internacional y jet set, mientras Leonor tiene una formación militar y de Estado—, comparten el mismo árbol genealógico. Quien siempre ha estado muy unida a la Familia Real griega, a todos sus miembros, ha sido la reina Sofía. La madre del rey Felipe mantuvo una estupenda relación con Constantino de Grecia y, por eso, su muerte fue un duro mazazo. Lo mismo le ha sucedido con Irene, su hermana menor, con quien ha estado hasta el fin de sus días.
A pesar de que ella se convirtió en reina de España, nunca dejó de ser la «hermana mayor» de la familia helena, actuando como su protectora y su principal apoyo económico y moral durante los largos años de exilio de la familia real griega. Tras la abolición de la monarquía en Grecia en 1974, la Familia Real griega se quedó sin patria y sin recursos. La reina Sofía convirtió el Palacio de la Zarzuela en su segundo hogar. Así, su hermana vivió junto a ella en Madrid durante más de 50 años. Sus sobrinos —los hijos de Constantino: Pablo, Alexia, Nicolás, Teodora y Felipe— pasaban largas temporadas en España.Para ellos, doña Sofía es la tía a la que acuden para todo, y sus hijos —Felipe, Elena y Cristina— se criaron con sus primos griegos como si fueran hermanos.

Es más, Alexia reside en Lanzarote, a donde se ha trasladado, en infinidad de ocasiones, la infanta Cristina y el que ha sido su refugio durante su divorcio. Actualmente, tras la muerte de su hermano Constantino y ahora de su hermana Irene, doña Sofía ha quedado como la figura de referencia de la dinastía. Aunque su sobrino Pablo de Grecia es el actual Jefe de la Casa Real —sin trono—, es a doña Sofía a quien todos consultan las decisiones importantes. Ella es la que mantiene viva la conexión entre los Borbón y los Grecia, asegurándose de que sus nietas, Leonor y Sofía, no pierdan el contacto con sus primos griegos.
