Enduro, el deporte que practica Sánchez en la nieve exige mucha resistencia y gran equilibrio
El presidente del Gobierno ha compartido un vídeo, en sus redes sociales, donde se le puede ver disfrutando en Ávila

Sánchez, en una imagen de archivo. | Gtres
Las últimas veces que hemos podido ver a Pedro Sánchez de vacaciones ha sido combinando sus días libres con el deporte. Y es que, el presidente del Gobierno es un apasionado de la bicicleta, concretamente de las rutas de montaña y, también, de los deportes de invierno. Como él mismo ha demostrado, en las últimas horas. ha aprovechado este mismo fin de semana para llevar a cabo la práctica del Enduro, una modalidad del Mountain Bike y lleno de detalles técnicos. Y lo ha hecho en un paisaje espectacular; rodeado de nieve y de montaña a pocos kilómetros de Madrid.
Pero ¿qué es el Enduro? Se trata de una de las disciplinas más completas y exigentes del ciclismo de montaña. No es simplemente «pasear» por el campo; es una combinación de resistencia física y pericia técnica. A diferencia del Rally o Cross Country —que es solo te exige pedalear rápido—, el Enduro se centra en subidas exigentes que se deben completar en un tiempo determinado, pero donde no se compite directamente. También, se realizan bajadas técnicas, con saltos, piedras, raíces y curvas cerradas donde se busca la máxima velocidad. Ante todo, el ciclista debe estar especialmente fuerte para subir y bajar y, sobre todo, ser muy hábil para hacer los descensos.
Qué es el Enduro, la modalidad que practica Sánchez
Para practicar esta modalidad, no sirve una bicicleta común. Sánchez suele utilizar una bicicleta de doble suspensión con un recorrido de horquilla amplio —entre 140mm y 170mm— para absorber los impactos en las bajadas. También, debería hacer uso de una tija telescópica que es fundamental para bajar el sillín sobre la marcha y tener libertad de movimientos en los descensos. Además, es indispensable las protecciones como el casco —que algunas veces es integral—, rodilleras y guantes reforzados, sobre todo porque el riesgo de caída es muy real. Se sabe que el presidente aprovecha el entorno de la Sierra de Guadarrama (Madrid), cerca del Palacio de la Moncloa, donde hay senderos técnicos ideales para el Enduro. También aprovecha sus estancias en el Palacio de las Marismillas (Doñana) o en el Pirineo para salir con la bici, a veces acompañado por su equipo de seguridad que, lógicamente, también debe tener un gran nivel físico para seguirle el ritmo.
Andorra, como ya contamos en THE OBJECTIVE, también es otro de sus lugares favoritos para practicar deporte, sobre todo aquellos de la modalidad de invierno. Andorra es, posiblemente, el «templo» del Enduro y el MTB en los Pirineos, y Sánchez lo frecuenta por dos motivos. En agosto de 2024, asistió de forma privada al Mundial de MTB en Pal Arinsal (Andorra). Se le vio siguiendo las pruebas de descenso (Downhill) y apoyando a los ciclistas españoles. Además, aprovecha sus estancias en el Principado —como las recientes vacaciones de Navidad y Año Nuevo 2026 en la zona de Encamp— para rodar por sus rutas. Andorra ofrece circuitos de Enduro de nivel mundial que encajan perfectamente con su búsqueda de retos técnicos.

Sin duda alguna, hacer Enduro con nieve no es solo pedalear; requiere neumáticos con un agarre especial y una técnica de equilibrio muy superior, ya que el terreno se vuelve impredecible. En estas condiciones, suele usar su bicicleta de montaña de doble suspensión, aunque en terrenos con mucha nieve lo ideal son las Fat Bikes —es decir, ruedas muy anchas—, algo que todavía no se le ha visto usar públicamente. Como él mismo reconoció en sus redes hace apenas unos días, el Enduro en nieve tiene un límite de seguridad; si hay demasiada, las raíces y piedras sueltas se convierten en trampas, obligando a volver al asfalto o a pistas más pisadas. «Muchas veces me decís qué hace los fines de semana cuando tengo un hueco», ha comenzado diciendo el presidente del Gobierno.
Un deporte arriesgado y que exige mucho físicamente
Para, luego, mostrar un paisaje lleno de nieve cercano a Ávila y confirmando que iban a intentar practicar Enduro. «No sé si lo conseguiremos», ha apostillado. «Pues, al final, hemos optado por ir por la carretera porque hay muchísima nieve», ha seguido diciendo. Apuntando que el descenso podía ser «peligroso». Además, el político ha compartido varias imágenes del paisaje, repleto de nieve e idílico. En todos estos años, el político ha demostrado que es un apasionado del deporte. Él mismo ha definido el deporte como algo «fundamental para aguantar la presión». Antes de la política y el ciclismo, el baloncesto fue su gran escuela. Jugó en las categorías inferiores del Estudiantes hasta los 21 años. De esta etapa conserva su altura (1,90 m) y, según dice, la disciplina del entrenamiento y la capacidad de trabajar en equipo bajo presión.
Para poder rendir en el Enduro los fines de semana, mantiene una rutina estricta de lunes a viernes. Suele hacer pesas y running entre semana. Ha declarado que intenta dedicarle tiempo casi todos los días, incluso durante las campañas electorales. En entrevistas recientes ha mencionado que pesa unos 94 kg, un peso que mantiene gracias a una dieta mediterránea muy estricta; muchas verduras, pescados y carnes a la plancha, limitando el café a dos tazas diarias y evitando suplementos o vitaminas. Sin duda alguna, la práctica del Enduro es de las más arriesgadas y que más exigencia tiene.
No se trata solo de pedalear, sino de una gestión constante de la adherencia en un terreno que cambia por momentos. La zona de Ávila es un «punto caliente» para el Enduro en el centro de España. Situada en la vertiente abulense de la Sierra de Guadarrama, ofrece senderos estrechos llenos de raíces y piedras graníticas. Al estar a una altitud considerable —muchas rutas superan los 1.500 metros—, la nieve aguanta mucho más que en otras zonas. Es un lugar conocido por sus bajadas «rotas». Con nieve, estas trampas naturales —huecos entre rocas o raíces húmedas— se vuelven invisibles, lo que aumenta exponencialmente el riesgo de caída. Hacer Enduro en nieve requiere «reaprender» a montar en bici. El mayor reto es que la rueda delantera no se hunda. Si la nieve es virgen y profunda, la bici se frena en seco; si está pisada, se convierte en una pista de patinaje.

No se puede frenar con brusquedad. Se usa casi exclusivamente el freno trasero para controlar la velocidad y se evita tocar el delantero en curva para no perder la dirección. Se suelen bajar las presiones (hasta 1.1 o 1.2 bares) para que el neumático tenga más superficie de contacto y «muerda» mejor la nieve. Además, hay que leer el relieve muy por delante. Como dijo el propio Sánchez en su vídeo, «el descenso se vuelve peligroso por las raíces», ya que la nieve las oculta y, al pisarlas, la rueda resbala lateralmente sin aviso. Para sobrevivir a una jornada en Ávila con nieve, el equipo cambia. Se utilizan cubiertas con tacos muy altos y separados —como la Maxxis Shorty o la Schwalbe Magic Mary— para que el taco penetre en la nieve y no se colapse de barrillo. Son esenciales para que la nieve que salta no ciegue al ciclista ni bloquee el funcionamiento de la horquilla.
El Enduro genera mucho calor subiendo pero mucho frío bajando. Se usa el sistema de tres capas, destacando una chaqueta Gore-Tex para repeler la humedad de la nieve. Lo que ocurrió en la ruta de Pedro Sánchez en enero de 2026 es el ejemplo perfecto de gestión de riesgos en Enduro: Cuando el espesor de la nieve supera los 15-20 cm, el Enduro por senderos se vuelve impracticable —la bici no avanza y el riesgo de rotura de componentes o lesiones es muy alto—. En ese momento, el ciclista tiene dos opciones como hacer ciclo-alpinismo, es decir, cargar la bici al hombro para coronar y buscar una zona más limpia. Como hizo el presidente, bajar por el asfalto nevado, que es mucho más predecible y seguro, aunque menos emocionante.
