La familia que forma Pablo Rivero y su discreto marido: «Mi hijo me obliga a vivir en el presente»
El actor, que se hizo conocido gracias a ‘Cuéntame’, confirmó, hace unos años, que tenía una familia de «tres chicos»

Pablo Rivero junto a la actriz Paloma Bloyd. | Gtres
Pablo Rivero vivió un antes y un después, en su vida personal y profesional, cuando dijo ‘adiós’ a su papel de Toni en Cuéntame. A pesar de que, en ese momento, terminó una de las etapas más fructíferas de su vida, el actor nunca ha dejado de trabajar. Y es que, no solamente se ha enrolado en nuevas producciones sino que, también, ha escrito su propio libro. También, en este tiempo su familia ha crecido. Pablo siempre ha sido muy discreto sobre todo lo que tiene que ver con su vida profesional, pero, hace unos años, decidió compartir, con sus seguidores de la red social X, que en su familia eran «tres chicos», junto a una imagen en blanco y negro.
Pablo Rivero es uno de los rostros más reconocibles y queridos de la cultura popular española, principalmente gracias a su papel como Toni Alcántara en la mítica serie Cuéntame cómo pasó. Nacido en Madrid en 1980, Rivero ha logrado algo que muy pocos actores consiguen: mantenerse en el imaginario colectivo durante más de dos décadas a través de un solo personaje, sin que ello haya limitado su enorme capacidad creativa en otras facetas artísticas.
Los comienzos de Pablo Rivero más allá de ‘Cuéntame’

Su carrera interpretativa comenzó con fuerza a finales de los noventa, pero fue en el año 2001 cuando su vida cambió para siempre al entrar en el hogar de los Alcántara. Durante 22 años, Pablo dio vida a un Toni que evolucionó de joven rebelde a periodista comprometido, reflejando a través de su mirada las tensiones políticas y sociales de la Transición española. Su salida de la serie en su temporada final fue uno de los momentos más emotivos de la televisión nacional, cerrando un ciclo vital que le acompañó desde la juventud hasta la madurez.
Sin embargo, Rivero siempre tuvo la inquietud de contar historias más allá de los guiones que recibía. Esta ambición le llevó a explorar el mundo de la literatura, donde ha revelado una voz propia y sorprendentemente oscura. Lejos de la imagen luminosa de su personaje televisivo, Pablo se ha especializado en el género del domestic noir y el thriller psicológico, explorando los rincones más truculentos de la mente humana y los peligros de la sobreexposición en la era digital.
Su debut literario con No volveré a tener miedo sorprendió a la crítica por su crudeza y su atmósfera opresiva. A esta le siguieron títulos de gran éxito como Penitencia, Las niñas que soñaban con ser vistas y La cría. En sus novelas, Rivero utiliza un estilo directo y perturbador, demostrando que su conocimiento de la narrativa audiovisual le permite manejar el suspense con una maestría que ha conquistado a miles de lectores, convirtiéndose en un autor superventas por derecho propio. En cuanto a su vida personal, Pablo Rivero siempre ha sido un firme defensor de la discreción y el respeto a la intimidad. Durante años mantuvo un perfil bajo, alejado del foco mediático que suele rodear a las estrellas de su nivel. Sin embargo, en un gesto de naturalidad y honestidad, decidió compartir en sus redes sociales su modelo de familia, presentando a su pareja y a su hijo. Esta decisión fue celebrada como un acto de visibilidad valiente y necesario en el panorama público español.
Cómo concibe la paternidad
El actor ha confesado en diversas ocasiones que la paternidad ha sido el proyecto más transformador de su vida. Su faceta como padre convive con una disciplina de trabajo férrea, ya que compagina la crianza con sus intensos periodos de escritura y su formación continua en el ámbito dramático. Para él, el deporte y el contacto con la naturaleza son válvulas de escape fundamentales para mantener el equilibrio necesario entre la intensidad de sus tramas literarias y su vida familiar.
A nivel profesional, tras el final de Cuéntame, Rivero se encuentra en una etapa de reinvención y libertad absoluta. Ha vuelto a las tablas del teatro, su gran pasión original, participando en montajes de autores contemporáneos donde puede explorar registros mucho más crudos y alejados de la televisión comercial. Esta versatilidad le permite saltar del escenario a la mesa de escritura con una fluidez que solo los artistas con una verdadera vocación consiguen mantener a lo largo de los años.
Hoy en día, Pablo Rivero se define como un contador de historias polifacético que ha sabido gestionar el éxito con una inteligencia envidiable. Con su próxima novela ya en el horizonte y nuevos proyectos teatrales, sigue demostrando que hay vida mucho más allá de la mítica calle de San Genaro. Su trayectoria es el reflejo de un hombre que, a pesar de haber crecido ante los ojos de millones de españoles, ha sabido construir un universo propio, maduro y profundamente coherente. Han sido varias las ocasiones en las que Pablo se ha pronunciado sobre su lado más personal.
«La paternidad te cambia la mirada»
«Sabéis que no soy muy dado a publicar fotos de mi vida personal, pero hoy me apetecía compartir esto. En casa tenemos la suerte de tener una familia maravillosa, con un niño increíble y un papá que es el mejor del mundo. Lo importante es que somos una familia feliz y que nos queremos mucho», escribió en la publicación en la que presentó a su pareja y a su hijo. Además, en Shangay, Pablo explico que «nunca» ha ocultado su vida: «Tampoco he sentido la necesidad de exponerla. Lo hice por una cuestión de naturalidad. Me apetecía subir esa foto porque estábamos en un momento muy bonito y creo que es importante que se vea que existen muchos tipos de familias y que todas son igual de válidas y felices».
También, el actor ha hablado de la paternidad y cómo fue la llegada de su hijo a su vida. «La paternidad te cambia la mirada. Ahora todo lo que escribo tiene un filtro diferente; el miedo a que le pase algo a tu hijo es el miedo más primario y potente que existe. Ser padre es el proyecto más importante de mi vida, por encima de cualquier serie o libro», contó. Además, el actor se ha visto afectado por algo que les pasa a todos los padres y madres de familia. «Escribo cuando puedo, a veces de noche o cuando el niño duerme. Mi hijo me obliga a estar en el presente, a jugar y a desconectar de las tramas truculentas de mis novelas. Él es mi toma a tierra», apostilló. Además, volvió a dejar claro que su decisión de hablar sobre su vida privada ha sido siempre «para normalizar» y nunca para «comercializar».
