El funeral de Irene en Atenas deja una imagen icónica: la foto de la Familia del Rey más unida que nunca
Tanto el rey Felipe como Letizia, la reina Sofía, Leonor y la infanta, se han trasladado hasta la Catedral de la ciudad griega

La imagen de dentro del funeral. | RTVE
El funeral de la princesa Irene de Grecia en Atenas ha dejado algún que otro momento icónico. A primera hora de la mañana, concretamente antes de que el reloj diera las 12 —hora local—, la Familia del Rey se ha trasladado hasta la Catedral de la ciudad helena para presidir una misa en honor a la hermana de la reina Sofía, quien murió hace unos días en Zarzuela. Las primeras en llegar han sido las infantas, junto a Miguel e Irene Urdangarin, mientras que luego lo ha hecho Pablo y Victoria Federica. Más tarde, han acudido hasta la capilla tanto la reina Sofía como los Reyes y sus hijas, quienes han tenido unas palabras para los afectados por el accidente en Adamuz.
El evento ha sido retransmitido en vivo por distintos medios de comunicación griegos que, sin duda, se han volcado mucho con el evento. No solamente porque la Familia Real española es muy querida en el país sino, también, porque ha acudido tanto Pablo de Grecia como su madre, la reina Ana María, al igual que sus hermanos, hijos y sobrinos. De esta manera, todos ellos han recibido los vítores de aquellos que se encontraban en los alrededores de la Catedral. Ya en el interior, la Familia del Rey se ha colocado alrededor del ataúd de la princesa, que estaba coronado con un centro de flores y la bandera griega.
La imagen que ha dejado el funeral de la princesa Irene en Atenas
El primero en sentarse ha sido el rey Felipe, quien tenía a su lado a la reina Letizia, la reina Sofía y, también, sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía. Al lado de esta, se encontraban las infantas, Cristina y Elena, con el rostro totalmente desencajado. Justamente por detrás del monarca se ha sentado Victoria Federica junto a sus primos, Pablo, Miguel e Irene Urdangarin. Una imagen, desde luego, peculiar pero que se achaca al protocolo en este tipo de eventos. Aún así, llama especialmente la atención esta fotografía, donde se desprende unidad, ya que ni los Reyes ni sus hijas suelen posar con el resto de su familia. Es más, en los últimos tiempos, solamente hemos podido ver una imagen del rey Felipe junto a su hermana, la infanta Cristina, quienes acudieron juntos a una boda de la familia. Además, en un momento dado, el monarca ha tenido un gesto de cariño, al igual que Leonor quien ha agarrado la mano de su abuela.
Cómo ha sido el reencuentro de la Familia del Rey
Los actos comenzaron a primera hora de la mañana con la instalación de la capilla ardiente en la pequeña iglesia de San Eleuterio, anexa a la Catedral Metropolitana. Allí, el féretro de la tía Pecu, cubierto con la bandera nacional de Grecia, recibió el respeto de ciudadanos anónimos que quisieron honrar la memoria de la mujer que siempre fue el apoyo silencioso y discreto de la familia real griega en el exilio.
La ceremonia fúnebre principal comenzó a las doce del mediodía en la Catedral Metropolitana de Atenas, el mismo escenario donde hace tres años se despidió a su hermano, el Rey Constantino. El templo se llenó de representantes de la realeza europea, pero el núcleo central fue la familia. La reina Sofía, visiblemente afectada, presidió el duelo arropada en todo momento por sus hijos y sus nietos. La presencia de la familia real española al completo ha sido la imagen más potente del día, subrayando el vínculo inquebrantable que doña Sofía mantenía con su hermana menor.

Los reyes Felipe y Letizia han encabezado la delegación española, mostrando una actitud de solemne respeto y apoyo constante a la reina emérita. Sin embargo, todas las miradas se han posado en la princesa Leonor y la infanta Sofía, quienes han demostrado una madurez institucional ejemplar. Ambas hermanas han estado pendientes de su abuela en cada paso, ofreciéndole el brazo y gestos de cariño que reflejan la profunda unión familiar en estos momentos de pérdida. Para las hijas de los Reyes, este acto en Atenas supone un paso más en su presencia internacional y en su compromiso con las raíces de su familia paterna.
La Familia Real griega, encabezada por Pablo de Grecia y la reina Ana María, ejerció de anfitriona en una ceremonia que siguió el rito ortodoxo, lleno de cánticos y simbolismo ancestral. También estuvieron presentes las infantas Elena y Cristina con sus hijos, completando una imagen de unidad que pocas veces se ve de forma tan pública. La ausencia más comentada fue la del rey Juan Carlos, quien por motivos de salud y por recomendación médica tras sus recientes problemas de movilidad, decidió no viajar desde Abu Dabi para evitar el esfuerzo físico que requería el protocolo en Atenas.
El entierro íntimo en Tatoi
Tras la misa, el cortejo fúnebre se traslada al Cementerio Real de Tatoi, un lugar boscoso y sagrado para la dinastía de los Glücksburg situado a las afueras de la capital. En este escenario, mucho más íntimo y alejado de las cámaras, Irene de Grecia ha sido enterrada junto a sus padres, los reyes Pablo y Federica, cumpliendo así su deseo de descansar eternamente en la tierra donde nació. Este acto final en Tatoi ha sido el momento más privado de la jornada, donde los sobrinos y hermanos pudieron despedirse de ella sin el protocolo oficial, en un entorno que evoca la infancia compartida de los tres hermanos.

La despedida de la princesa Irene marca el fin de una era para la reina Sofía, quien pierde a su compañera de vida y confidente más fiel. La prensa internacional ha destacado que, aunque Irene nunca ostentó un papel político relevante, su labor filantrópica y su influencia intelectual dentro de la familia han dejado una huella imborrable. Con su entierro en Tatoi, la Familia Real griega cierra otro capítulo de su historia, mientras que para la familia real española, este funeral ha servido para proyectar una imagen de solidez y afecto mutuo ante los ojos del mundo.
