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La ciudad donde nació Edurne es la capital de la sierra y tiene unas preciosas vistas de Madrid

La cantante siempre se acuerda de sus raíces, a pesar de haber establecido su vida entre España y la ciudad de Florencia

La ciudad donde nació Edurne es la capital de la sierra y tiene unas preciosas vistas de Madrid

Edurne, en una imagen de archivo. | Gtres

Edurne es madrileña de nacimiento. La cantante, que se hizo famosa por participar en Operación triunfo, lleva las raíces en su sangre y, por eso, aunque su marido divida su vida entre España e Italia, ella siempre prefiere volver a la capital. Es a las afueras de Madrid donde la cantante se estableció hace un tiempo y, como contamos en THE OBJECTIVE, el matrimonio se compró una bonita casa, que cuenta con absolutamente cualquier tipo de lujo. Es, a unos kilómetros de ahí, donde Edurne nació y vivió los primeros momentos de su infancia.

Lo hizo en Collado Villalba, una ciudad con una personalidad muy marcada, situada en la Sierra de Guadarrama. Aunque Edurne nació allí en 1985, la ciudad ha cambiado muchísimo desde entonces, pasando de ser un lugar de veraneo a una urbe de servicios. La localidad es conocida como «la capital de la sierra» y está situada a 40 kilómetros al noroeste de Madrid, en pleno valle de Guadarrama. Su ubicación estratégica, a 917 metros de altitud, la convierte en un paso natural obligado hacia los puertos de montaña y el norte de la península. Es una localidad que ha sabido evolucionar desde su pasado rural y cantero hasta convertirse en el epicentro comercial y administrativo de toda la comarca serrana, albergando a más de 65.000 habitantes.

Collado Villalba, la ciudad que vio nacer a Edurne

La historia de la ciudad está profundamente ligada a la piedra. Durante décadas, la extracción y labra del granito fue el motor económico de la zona; un legado que hoy se puede apreciar en las construcciones del casco antiguo y en la propia fisonomía de sus calles. Este oficio de canteros no solo dio forma a sus edificios, sino que forjó el carácter recio y trabajador de su gente, quienes hoy rinden homenaje a este pasado con eventos culturales tan señalados como el festival Granitorock.

Desde el punto de vista geográfico, la ciudad se divide en dos núcleos con personalidades muy distintas: Villalba PuebloVillalba Estación. El «Pueblo», situado en la zona alta, conserva la esencia histórica con la Iglesia de Nuestra Señora del Enebral y la Plaza de la Constitución, ofreciendo un ambiente más sosegado. Por el contrario, la zona de la «Estación» es el corazón vibrante y moderno, donde se concentran las grandes áreas comerciales, el nudo ferroviario y la mayor parte de la actividad social de la localidad.

Una de las peculiaridades más comentadas de Collado Villalba es su clima. Al estar situada en un collado —una zona deprimida entre montañas—, se genera un efecto de túnel que propicia vientos constantes y un frío intenso en invierno. Es de aquí de donde surge el famoso dicho popular «En Villalba, el grajo vuela bajo», que advierte de las bajas temperaturas que suelen registrarse, a menudo acompañadas de nevadas que transforman por completo el paisaje urbano en una estampa de alta montaña.

Las puertas de la sierra y con unas vistas impresionantes a Madrid

La localidad de Collado Villalba. | Hoteles.net

En el ámbito natural, el municipio presume de ser un mirador privilegiado hacia la Sierra de Guadarrama. Desde casi cualquier punto de la ciudad se puede disfrutar de una vista imponente de La Maliciosa y los Siete Picos. Además, cuenta con espacios verdes de gran valor como el Parque de la Laguna del Carrizal, un humedal recuperado que sirve de refugio para diversas especies de aves y es el lugar predilecto de los villalbinos para el deporte y el esparcimiento familiar. La conectividad es, sin duda, otro de los grandes rasgos distintivos de la ciudad. Gracias a la autovía A-6 y a su potente red de Cercanías, Villalba funciona como una «ciudad dormitorio» para muchos madrileños, pero también como un imán para los pueblos colindantes. Esta facilidad de transporte ha fomentado un crecimiento demográfico diverso y multicultural, convirtiendo a la ciudad en un lugar de encuentro donde conviven las tradiciones de la sierra con un estilo de vida urbano y cosmopolita.

A nivel cultural y de ocio, la localidad destaca por una oferta que pocos municipios de su tamaño pueden igualar. Sus fiestas patronales de Santiago Apóstol en julio atraen a miles de visitantes, mientras que su red de bibliotecas, centros culturales y teatros la mantienen activa durante todo el año. Es este dinamismo el que ha permitido que figuras como la cantante Edurne o el periodista Javier Ruiz mantengan vínculos con una zona que ofrece todas las comodidades de la urbe sin renunciar al aire puro de la montaña. Como decíamos, la relación entre Edurne y Collado Villalba ha sido de lo más intensa.

Edurne, una madrileña orgullosa

Uno de los momentos más emotivos de su relación con la ciudad fue cuando Edurne fue elegida pregonera de las fiestas de Santiago Apóstol, las más importantes de Villalba. En su discurso, recordó con mucha emoción sus raíces y cómo el carácter de la sierra (esa mezcla de fuerza y sencillez) ha marcado su forma de ser. Para los villalbinos, ver a «una de las suyas» triunfar en Eurovisión o en Got talent es motivo de orgullo local. A diferencia de otros famosos que cortan lazos con su lugar de origen, la familia de Edurne ha seguido muy vinculada a la zona. Durante los años que vivió en el extranjero con David de Gea, Villalba y los pueblos de alrededor eran su punto de retorno obligado. Se la ha visto en numerosas ocasiones disfrutando de la gastronomía de la zona o paseando de forma anónima, aprovechando que en la sierra los vecinos respetan mucho su privacidad.

Edurne siempre ha presumido de ser «chica de la sierra». En sus entrevistas, suele destacar que prefiere el aire puro y la tranquilidad de las montañas al caos del centro de Madrid. Esa identidad «villalbina» se nota en su cercanía y en su falta de aires de diva; mantiene ese carácter abierto y directo que suele atribuirse a la gente que crece en el entorno del Guadarrama. Además, sin necesidad de campañas oficiales, Edurne ejerce de embajadora de Collado Villalba cada vez que menciona dónde nació. Ha puesto en el mapa una ciudad que a veces se ve solo como un nudo de carreteras, recordándole a la gente que es un lugar donde nace el talento. Hoy en día, sigue siendo el rostro más internacional que ha dado la «Capital de la Sierra» en las últimas décadas.

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