La «hogareña» terraza de Tamara Falcó es una selva por las plantas que protegen su intimidad
La prioridad de la marquesa de Griñón siempre ha sido no dejarse ver y, por eso, se compró una casa en Puerta del Hierro

Tamara Falcó, en una imagen de archivo. | Gtres
Tamara Falcó decidió independizarse de la mítica Villa Meona hace unos años. Así, la socialité dejó la casa familiar para dar paso a una nueva etapa en el barrio de Justicia junto a Íñigo Onieva. Los dos residieron allí, en el centro de Madrid, hasta que a la hija de Isabel Preysler le entregaron, después de largos meses, una casa que había comprado también en la urbanización de Puerta del Hierro. Allí Tamara se hizo con un precioso ático que posee una impresionante terraza que la socialité la ha decorado con infinidad de plantas que se convierten en una valla natural perfecta para evitar miradas indiscretas y, sobre todo, proteger su intimidad.
El ático de Tamara Falcó en Madrid no es solo una residencia de lujo, sino la materialización de su independencia y su proyecto de vida más personal. Ubicado en la prestigiosa zona de Puerta de Hierro, este inmueble forma parte de la exclusiva promoción The Collection, desarrollada por Kronos Homes. Su elección no fue casual, ya que se encuentra a escasos minutos de la casa de su madre, Isabel Preysler, lo que le permite mantener el vínculo familiar mientras disfruta de su propio espacio.
El impresionante ático de Tamara Falcó hecho por Joaquín Torres
La arquitectura del edificio lleva el sello del reconocido Joaquín Torres, líder del estudio A-cero, quien diseñó una estructura de líneas vanguardistas y grandes ventanales. La vivienda cuenta con unos 190 metros cuadrados de superficie útil, a los que se suma una impresionante terraza que rodea gran parte del ático. Aunque la relación entre Tamara y el arquitecto pasó por momentos de tensión debido a las modificaciones que ella solicitó, el resultado final es un equilibrio entre la modernidad del bloque y el gusto clásico de la marquesa.
El corazón de la casa es, sin duda, la cocina integrada, un espacio que Tamara diseñó con especial mimo dada su formación como chef. Realizada en colaboración con Porcelanosa, presenta una isla central de piedra sinterizada en tonos claros y está equipada con electrodomésticos de última generación. Para ella, este lugar no es meramente estético, sino un taller de trabajo donde experimenta con nuevas recetas y desarrolla su contenido para redes sociales y programas de televisión. No hay que olvidar que, desde que se convirtió en ganadora de MasterChef Celebrity, se aficionó a la gastronomía.
En cuanto al interiorismo, Tamara confió en el talento de Beatriz Silveira para crear una atmósfera que ella define como «hogareña y sofisticada». La paleta de colores se basa en tonos neutros, arenas y blancos rotos, que sirven de lienzo para piezas de mobiliario muy seleccionadas. El estilo es una mezcla de piezas contemporáneas con antigüedades adquiridas en mercados europeos, logrando que el ático no parezca un catálogo de tienda, sino un lugar con historia y alma. El confort personal también fue una prioridad, lo que llevó a Tamara a redistribuir las habitaciones originales. Decidió sacrificar uno de los cuatro dormitorios para ampliar su vestidor principal, un espacio de ensueño diseñado a medida para albergar su extensa colección de moda y accesorios de alta costura. Este vestidor está conectado directamente con el dormitorio principal, creando una suite de estilo hotel boutique que prioriza la funcionalidad y el orden.
La casa es «hogareña y sofisticada»
Además, la casa es un reflejo de su espiritualidad y sus raíces, con pequeños rincones dedicados a figuras religiosas integradas con naturalidad en el diseño moderno. Tras su mudanza a finales de 2023, Tamara ha logrado convertir este ático en un símbolo de su madurez, siendo el escenario donde hoy desarrolla su vida matrimonial y profesional en el centro de Madrid. Es, en definitiva, un hogar que combina el lujo de la jet-set con la calidez de una casa vivida. La terraza del ático de Tamara Falcó es, sin lugar a dudas, el elemento más espectacular y comentado de su vivienda en Puerta de Hierro. Concebida como una extensión natural del salón gracias a unos inmensos ventanales correderos que desaparecen en los muros, este espacio exterior rodea gran parte de la vivienda, ofreciendo una panorámica envidiable del Monte de El Pardo. Su diseño no solo busca el impacto estético, sino que fue proyectado para funcionar como un verdadero salón de verano donde la marquesa de Griñón e Íñigo Onieva pasan la mayor parte de su tiempo libre.
Su terraza es la joya de la corona y tiene muchísima privacidad
El principal reto de esta terraza fue la privacidad. Al ser un ático en una urbanización con otros bloques cercanos, Tamara temía la presencia de los fotógrafos. Para solucionarlo, contrató un servicio de paisajismo de élite que instaló lo que ella denomina un «muro verde». Se trata de una sucesión de maceteros de diseño, fabricados en materiales resistentes pero ligeros, que albergan especies de hoja perenne y gran porte. Esta vegetación actúa como una barrera visual infranqueable que les permite disfrutar del exterior con total libertad, sin renunciar a la luz natural que inunda la casa.
La joya de la corona es la piscina privada, una característica poco común incluso en las promociones de lujo de la capital. Aunque es de dimensiones contenidas, ideales para refrescarse y relajarse, cuenta con un sistema de cloración salina y está revestida con materiales que imitan la piedra natural, integrándose perfectamente en la estética minimalista del edificio. Junto a la piscina se sitúa una zona de solárium equipada con hamacas de diseño contemporáneo en tonos crudos, siguiendo la paleta cromática de «arenas y blancos» que domina todo el proyecto de interiorismo.
Fibras naturales, maderas tratadas, piscina y una cocina exterior
En cuanto al mobiliario, Tamara y la decoradora Beatriz Silveira optaron por piezas de fibras naturales y maderas tratadas para resistir el clima de Madrid. La terraza se divide en varios ambientes diferenciados: una zona de sofás de exterior con cojines de tejidos técnicos hidrófugos y un área de comedor al aire libre. La iluminación es otro punto clave; se instalaron focos LED indirectos y balizas de baja intensidad que, al caer la noche, crean una atmósfera cálida y sofisticada, resaltando las texturas de las plantas y el movimiento del agua. La funcionalidad culinaria también llegó al exterior.
Dado que la marquesa es una apasionada de la gastronomía, la terraza cuenta con un espacio dedicado a la barbacoa y la cocina de exterior, permitiendo organizar cenas con amigos sin necesidad de desplazarse continuamente al interior de la vivienda. Este rincón está equipado con una encimera de piedra técnica resistente a las manchas y al calor, manteniendo la coherencia estética con la cocina principal de Porcelanosa que se encuentra tras el ventanal.
Es en la terraza donde, también, mejor se aprecia la atención al detalle de Tamara. Desde la elección de las velas aromáticas de su propia colección hasta los pequeños objetos decorativos de cerámica que salpican las mesas auxiliares, todo está pensado para transmitir paz. Es su oasis particular en Madrid, un lugar que combina la arquitectura vanguardista de Joaquín Torres con la calidez de un jardín clásico, convirtiéndose en el fondo recurrente de sus publicaciones más personales en redes sociales.
