La cruda infancia «de barrio» de Javier Ruiz: su madre lo «dejó todo» por él y sus tres hermanos
El presentador de ‘Mañaneros’ nació en la capital del Turia donde vivió sus primeros años de vida junto a sus padres

Javier Ruiz, en una imagen de archivo. | Gtres
Javier Ruiz lleva ya unos meses llevando las riendas de Mañaneros. Esta nueva etapa del programa matinal de RTVE se reforzó con rostros nuevos y, sobre todo, poniendo el foco en la información política y económica. Lo cierto es que el presentador lleva, a su espalda, una holgada carrera en el mundo de la televisión, donde ha pasado por diversos formatos, tanto por Mediaset como por la corporación pública. Han sido varias las ocasiones en las que Javier ha hablado de su vida personal y, en todas ellas, el periodista ha puesto el foco en cómo fue su infancia, unos primeros años marcados por un barrio obrero.
Su carrera despegó en la Cadena SER, donde entró como becario y terminó convirtiéndose en compañero de Iñaki Gabilondo. Bajo el ala del maestro, Javier se especializó en información económica, llegando a ser el redactor jefe de esta sección y corresponsal en Nueva York. Esa etapa en la radio le otorgó una capacidad analítica brillante y una voz autorizada que le permitió dar el salto a la televisión con una base informativa muy superior a la media, alejándose del busto parlante tradicional para convertirse en un analista de datos.
La infancia de Javier Ruiz en Valencia
En 2006, Javier Ruiz asumió el reto de dirigir y presentar Las mañanas de Cuatro, un programa que bajo su dirección se convirtió en un referente de la información política y social en España. Fue en este formato donde Javier perfeccionó su estilo: directo, valiente y muy apoyado en gráficos y pizarras para explicar conceptos complejos. Sin embargo, su carrera vivió un momento de gran controversia cuando, en 2018, el programa fue cancelado a pesar de sus excelentes datos de audiencia, un movimiento que muchos interpretaron como una decisión política para silenciar una de las voces más críticas de la parrilla.
Tras su salida de Mediaset, Ruiz no se detuvo y reforzó su presencia en laSexta, convirtiéndose en el analista económico de cabecera de programas como Al Rojo Vivo. En los últimos años, su carrera ha dado un giro hacia la televisión pública y la literatura. En TVE, ha liderado programas como Las Claves del Siglo XXI, donde intentó recuperar un periodismo de análisis profundo y sin estridencias, alejado de la tertulia de gritos. Además, ha consolidado su faceta como escritor con libros como Edificio España, donde analiza la fractura social y económica del país. Su labor ha sido reconocida con prestigiosos galardones, consolidándolo como una de las voces más creíbles del panorama nacional. Ahora, lleva las riendas de Mañaneros 360.
«En mi casa se sabía lo que era el hambre. No el hambre de no comer, pero sí el hambre de no poder elegir qué comer»
Su infancia, como decíamos, es un tema recurrente. Durante una emisión en La Ser, el periodista dio paso a su madre, quien no tuvo problema en dar su visión de la vida. «Estuve nueve años sola porque tu padre se dedicó a la inspección de banca y estuve cuidando de vosotros. Se hizo bien, salisteis niños trabajadores, buenos estudiantes y un orgullo para mí», contó, lamentando, como recogen en Mujer Hoy, no haber realizado un trabajo remunerado, ya que paga «no tiene ninguna». Aunque eso sí, no se ha arrepentido nunca de haberlo dejado «todo» por sus hijos, de quienes se siente muy orgullosa. Además, en más de una ocasión, Javier ha comentado que vivió una infancia «de barrio», concienciado siempre con la clase obrera y la más modesta.
Se marchó a Madrid para estudiar Periodismo
En estos años, Javier Ruiz ha destacado por ser una persona especialmente celosa de su intimidad. Es más, de lo poco que se puede comentar sobre sus relaciones personales son aquellas informaciones que se comparten a través de las redes sociales, donde se afirma que el valenciano mantiene una relación con la colaboradora Sarah Santaolalla. Una relación que no han confirmado ninguno de los dos, quienes prefieren mantener esa información en un segundo plano. Así, la vida de Javier Ruiz se caracteriza por una gran libertad personal, lo que le permite, en parte, mantener ese ritmo de trabajo tan frenético, con jornadas que empiezan muy temprano en la radio y terminan tarde en los platós de televisión. Tanto en Madrid como en Valencia cuenta con su círculo más íntimo, con quienes pasa su tiempo.
La vida de Javier Ruiz en Madrid este 2026 sigue marcada por una actividad profesional frenética, consolidándose como uno de los rostros más polifacéticos de la televisión y la radio en España. Aunque vive en la capital desde sus años universitarios, su rutina actual se divide entre los grandes centros de producción de noticias. Desde abril de 2025, es uno de los pilares del programa matinal de La 1, compartiendo pantalla con Adela González. Su labor se centra en «traducir» la actualidad política y económica para el gran público. Si te cruzas con él un fin de semana por las afueras de Madrid, lo más probable es que sea sobre una bicicleta. El ciclismo de carretera es su principal afición y la herramienta que utiliza para gestionar el estrés del directo.
Uno de los momentos más difíciles fue cuando le diagnosticaron diabetes. «En aquel momento fui al médico y me diagnostica un ataque de estrés por los exámenes. Perdí 19 kilos, y los médicos seguían con el ataque de estrés, así que me fui de vacaciones con la familia. Y, de repente, yendo en verano al centro de día, la chica que está en la enfermería de prácticas me ve y me dice: ‘Esto es diabetes’. Efectivamente, era diabetes», contó una vez. Además de su presencia en medios, su vida en Madrid incluye una intensa agenda como conferenciante. Es habitual verle en foros económicos y universidades —como la Complutense o el CEU, donde se formó— impartiendo charlas sobre el papel de los medios en la economía. Su objetivo actual, según ha declarado, es «combatir la desinformación» con datos puros y duros.
