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Valentino Garavani, más allá de la moda: poder, dinero y lo que se sabe sobre su herencia

Diseñador, empresario y figura central del lujo durante más de seis décadas, deja tras de sí un patrimonio complejo

Valentino Garavani, más allá de la moda: poder, dinero y lo que se sabe sobre su herencia

Valentino en una foto de 2019 | Gtres

La muerte de Valentino Garavani cierra uno de los capítulos más largos y estables de la historia de la moda contemporánea. Diseñador, empresario y figura central del lujo europeo durante más de seis décadas, Valentino fue mucho más que el creador de una estética reconocible, ya que supo convertir su nombre en una estructura cultural y económica duradera.

De Voghera a Roma: formación y primeros pasos

Valentino nació en 1932 en Voghera, al norte de Italia. Su vocación por la moda fue temprana y lo llevó a París, donde se formó en escuelas y talleres de alta costura. Aquella etapa fue decisiva para adquirir una base técnica sólida y una comprensión del sistema de la moda como industria, no solo como oficio creativo. A finales de los años cincuenta regresó a Italia y se instaló en Roma. La elección no fue casual, ya que la capital italiana ofrecía una proyección internacional que encajaba con el tipo de moda que Valentino quería desarrollar. En 1960 fundó su propia casa, iniciando una etapa de crecimiento constante.

Desde los años sesenta, Valentino consolidó un estilo asociado a la elegancia clásica, el trabajo preciso del patrón y una imagen de lujo sin estridencias. Su nombre quedó ligado a un color —el llamado «rojo Valentino»— y a una clientela formada por figuras del cine, la política y la alta sociedad internacional.

Con el paso del tiempo, la casa Valentino dejó de ser solo un atelier para convertirse en una empresa global. Aunque el diseñador se retiró de la creación activa en 2008, la marca continuó creciendo bajo nuevas direcciones creativas y estructuras corporativas. La figura de Valentino pasó entonces a ocupar un lugar más simbólico que operativo, como referente histórico y fundador.

Dinero, casas y arte

Aunque no hay datos concretos, la fortuna personal de Valentino Garavani fue estimada durante años en cientos de millones de euros. Estas estimaciones no procedían tanto de su posición final en la empresa Valentino —de la que dejó de ser propietario directo— como de un amplio patrimonio privado.

Una parte sustancial de ese patrimonio estaba vinculada al sector inmobiliario. Valentino fue propietario, directa o indirectamente, de varias residencias de alto valor en Europa. A ello se suma una colección de arte construida a lo largo de décadas, con especial atención a obras clásicas y modernas.

En el plano financiero, Valentino optó por invertir fuera del sector de la moda, y trasladar así su capital hacia instrumentos financieros, sociedades patrimoniales y activos estables, con el objetivo de proteger su patrimonio personal frente a los vaivenes del negocio.

Un elemento clave de su fortuna fueron también los derechos económicos acumulados durante los años en los que todavía participaba de forma directa en la explotación de la marca Valentino. Esto incluye ingresos procedentes de participaciones pasadas, acuerdos de cesión del nombre, licencias y otros contratos firmados antes de la venta total de la compañía a inversores internacionales.

La marca no es la herencia

Tras su fallecimiento, surge una duda: ¿cuál es su herencia? Al respecto, una de las confusiones más habituales ha sido identificar la marca Valentino con la herencia personal del diseñador. Y no es lo mismo, ya que la casa Valentino, como empresa, no forma parte directa del caudal hereditario de su fundador.

De hecho, como hemos señalado, desde hace años su control accionarial está en manos de Mayhoola for Investments, el fondo catarí que adquirió la firma en 2012 y que sigue siendo su principal propietario. A esta estructura se sumó en 2023 el grupo francés Kering, que entró en el capital con una participación minoritaria estratégica. La compañía opera así como una entidad corporativa internacional plenamente independiente de la vida privada y del patrimonio personal de Valentino Garavani.

Por tanto, la herencia de Valentino será de sus bienes inmuebles, activos financieros, obras de arte, derechos económicos y las disposiciones patrimoniales que pudiera haber establecido en vida.

¿Quién hereda a Valentino? Lo que se sabe y lo que no

La vida personal de Valentino Garavani estuvo estrechamente ligada a Giancarlo Giammetti, a quien conoció en Roma en 1960. Durante la década de los sesenta y buena parte de los setenta mantuvieron una relación sentimental que se desarrolló en paralelo al despegue de la casa Valentino. Aunque la relación amorosa terminó hace décadas, ambos continuaron unidos como socios y compañeros de vida. Y no tuvieron hijos.

Valentino Garavani y Giancarlo Giammetti en 2019. Gtres

Y en Italia la sucesión depende en gran medida de la existencia de testamento y de la presencia de herederos forzosos cuando los hay, como descendientes directos. Si no existe testamento, el Código Civil establece un orden de llamamiento que incluye cónyuge, descendientes, ascendientes y parientes colaterales.

En un patrimonio de la dimensión y complejidad del de Valentino, lo razonable es pensar que el reparto final dependerá de varios factores: la existencia y contenido de un testamento, la presencia de familiares con derechos legales, la posible asignación de legados a su entorno más cercano o a su fundación, y la naturaleza concreta de los bienes que componen el patrimonio.

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