La tensión entre Juan del Val y Jordi Évole: «Aquí no hay vetos y menos por un pique de colegio»
El presentador de La Sexta y el colaborador de ‘El hormiguero’ llevan unos meses lanzándose indirectas

Jordi Évole, en su entrevista con Julia Otero. | Redes sociales
Sin duda alguna que Juan del Val se hiciera con el premio Planeta suscitó infinidad de críticas. No solamente de periodistas o críticos literarios sino, también, de otras personalidades como presentadores y colaboradores de televisión. Uno de los más críticos con Del Val ha sido Jordi Évole, quien, cuando se supo que era el marido de Nuria Roca el ganador de tal distinción, le dedicó un largo artículo, en La Vanguardia, donde no dejó al colaborador de El hormiguero bien parado.
Una columna a la que Del Val le dio contestación a través de su programa. En las últimas horas, sin duda, la tensión ha ido en aumento entre ambos, sobre todo después de que el presentador de Lo de Évole desvelara que está vetado en La roca. Además, echando más leña al fuego, Jordi Évole ha aparecido, esta misma semana, en Pasapalabra, donde ha lucido un chándal verde. «Me he puesto el chándal porque un compañero de esta casa dijo que había presentadores que iban con ‘chándales impostados’ para dar una imagen que no tienen. Pues mira, Juan (del Val), me lo he puesto para que veas que me queda de maravilla. Va por ti», ha dicho el presentador de La Sexta.
Qué ha pasado entre Juan del Val y Jordi Évole

Como decíamos, el enfrentamiento entre Jordi Évole y Juan del Val comenzó de manera inesperada en el otoño de 2025, a raíz de la publicación de un artículo de Évole en La Vanguardia. En dicho texto, el periodista catalán analizaba con tono satírico el panorama geopolítico y cultural, lanzando un dardo que Del Val consideró una ofensa personal. Évole escribió textualmente: «El mundo soñado ya está aquí. La misma semana del triunfo de Donald Trump, de María Corina Machado y del premio Planeta de Juan del Val». Con esta comparación, Jordi situaba el éxito literario del colaborador de El hormiguero en el mismo saco que el auge del populismo conservador.
La respuesta de Juan del Val no se hizo esperar y fue de una dureza inusual. Utilizando sus redes sociales, el escritor publicó un mensaje cargado de hostilidad, sugiriendo que las palabras de Évole nacían de la envidia por su reciente éxito con la novela Vera. Del Val advirtió a su interlocutor: «Cuidado con la bilis, que acaba quemando la garganta de los que solo saben ladrar ante el éxito ajeno». Además, introdujo un concepto que se convertiría en el eje del conflicto posterior: la crítica al «chándal impostado», acusando a Évole de disfrazarse de obrero para ocultar su estatus de millonario.
La tensión se trasladó rápidamente a los platós de televisión. Juan del Val, desde su silla en la tertulia de El hormiguero, tachó el artículo de Évole de ser una muestra de «superioridad moral» y una «mezquindad absoluta». Argumentó que comparar un premio literario con figuras políticas que Évole detesta era un intento de deslegitimar su trabajo como escritor. Según Del Val, este tipo de ataques buscan la «cancelación estética» de quienes no comparten la misma línea ideológica o estética que el sector del periodismo que representa el catalán.
Su última ‘pullita’ en ‘Pasapalabra’

El conflicto dio un giro significativo cuando Jordi Évole visitó el programa de radio de Julia Otero en Onda Cero. Durante la entrevista, Otero le preguntó por qué este año no estaba promocionando su nueva temporada de Lo de Évole en los programas habituales de Atresmedia. Évole, con tono irónico, respondió: «Curiosamente, este año no me han invitado ni a El hormiguero ni a La roca después de que Juan del Val se enfadara conmigo». Con estas palabras, Évole sembró la duda sobre un posible veto orquestado por Del Val y su mujer, Nuria Roca.
Ante la gravedad de la acusación de censura, Nuria Roca tuvo que intervenir públicamente en su programa dominical para desmentir la existencia de listas negras. Roca aseguró que la ausencia de Évole no se debía a una prohibición, sino a cuestiones de agenda, y calificó la polémica como un «pique de patio de colegio». La presentadora insistió en que su programa seguía abierto para Jordi, tratando de rebajar la tensión y desvincular sus decisiones profesionales de los enfados personales de su marido.
Sin embargo, lejos de apaciguarse, Évole decidió responder con una «performance» visual en su siguiente aparición televisiva. Al acudir como invitado a Pasapalabra, el periodista apareció vestido con un llamativo chándal verde, haciendo referencia directa a las críticas de Del Val. Mirando a cámara, el catalán lanzó un mensaje directo: «Un compañero de esta casa dijo que había presentadores que iban con chándales impostados… Pues va por ti, Juan, me lo he puesto para que veas que me queda de maravilla». Este gesto fue interpretado por Juan del Val como una provocación innecesaria. El escritor volvió a la carga criticando que se utilizara un espacio de entretenimiento blanco como el programa de Roberto Leal para continuar con una disputa personal. Del Val reiteró que su crítica al «chándal» no era solo una cuestión de moda, sino una crítica a lo que él considera una «hipocresía ideológica» de ciertos comunicadores que pretenden dar una imagen de cercanía popular que no se corresponde con su realidad económica.
A día de hoy, y como podemos comprobar, la relación entre ambos es totalmente inexistente. Lo que empezó como una broma en una columna de opinión ha derivado en una fractura pública donde se mezclan el éxito literario, la supuesta superioridad moral y las acusaciones de veto profesional. Aunque ambos aseguran que podrían saludarse cordialmente si se cruzaran por los pasillos de la cadena, el intercambio de dardos textuales ha dejado claro que la herida entre el «periodismo de chándal» y el «premio planeta de solapa» sigue muy abierta.
Las críticas que ha recibido Juan del Val tras su premio Planeta
En los últimos meses, Juan del Val ha estado en el centro de una tormenta mediática, recibiendo críticas que van desde su faceta literaria hasta su estilo personal. El detonante principal fue su victoria en el premio Planeta 2025 con la novela Vera, una historia de amor, lo que ha generado tres frentes de ataque principales. Desde que se anunció el galardón en octubre de 2025, numerosos críticos y lectores han cuestionado el mérito literario de su obra. Así, se le ha reprochado que el premio responda más a criterios de marketing —por ser un rostro popular de Atresmedia— que a la calidad del texto. Se ha repetido la crítica habitual al Grupo Planeta de otorgar el premio a autores con «tirón» televisivo para asegurar ventas millonarias, tildando el proceso de «engaño».
También, se ha puesto el foco en la saturación mediática; se le critica por estar presente en múltiples programas —El hormiguero, La roca o El desafío—, lo que genera un sentimiento de rechazo en parte de la audiencia que lo ve como un «enchufado» del grupo. Su forma directa y a veces cáustica de opinar le ha valido etiquetas de «soberbio» o «despectivo». Él mismo ha admitido en El hormiguero que hubo días en los que «no quería salir de casa» debido a la violencia de los comentarios en redes sociales, aunque asegura que el éxito de ventas de su novela es su mejor defensa.
