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Los años de Vicente Vallés en el barrio más obrero de Madrid: «Mis padres trabajaban en lo que podían»

El presentador de Antena 3 se crio en Vallecas, en una chabola «que construyó su padre con sus propias manos»

Los años de Vicente Vallés en el barrio más obrero de Madrid: «Mis padres trabajaban en lo que podían»

Vicente Vallés, en una imagen de archivo. | Gtres

Vicente Vallés es uno de los rostros más conocidos de nuestra televisión. El periodista presenta las Noticias de Antena 3 desde hace años, consolidándose como los más vistos de la pequeña pantalla. Además, el presentador ha logrado, en todos estos años de carrera, una infinidad de adeptos que, sin duda, tampoco se pierden las últimas novedades de su vida profesional; como la publicación de sus libros. Mucho de lo que es, ahora, es gracias a sus primeros años de vida, a lo que un día fue; ese pequeño de Vallecas que aprendió a ser periodista por su curiosidad continua.

La infancia de Vicente Vallés (nacido en 1963) es el relato de un niño de barrio que creció en un entorno de esfuerzo, humildad y una pasión temprana por la información que acabaría definiendo su destino. Criado en el madrileño barrio de Vallecas, Vallés es el vivo ejemplo de la clase media trabajadora de los años 60 y 70 en España. Vallés creció en un Madrid que todavía se estaba expandiendo. Esa zona de la capital era entonces un barrio periférico y humilde donde la vida se hacía principalmente en la calle. Sus padres eran trabajadores que inculcaron en él y en su hermano un valor fundamental: el estudio como única vía de progreso. Vicente recuerda su infancia como una etapa feliz, jugando al fútbol en campos de tierra y compartiendo la cotidianidad con los vecinos en un ambiente de cercanía.

Las vivencias de Vicente Vallés en su infancia

Vicente Vallés en ‘TO’. | Foto: Víctor Ubiña

A diferencia de otros niños que soñaban con ser astronautas o futbolistas, Vallés desarrolló un interés inusual por la actualidad desde muy pequeño. Él mismo ha relatado que, con apenas 8 o 9 años, se quedaba fascinado viendo los telediarios de la época. Mientras otros niños preferían los dibujos animados, él sentía curiosidad por saber qué pasaba en el mundo, un rasgo de madurez precoz que sus padres observaban con asombro.

Si hay algo que definió sus tardes de infancia, además de los libros, fue su pasión por el fútbol. Vicente es un reconocido seguidor del Atlético de Madrid, una afición que heredó de su entorno y que practicó activamente. De hecho, llegó a jugar en categorías inferiores y siempre ha dicho que el fútbol le enseñó a gestionar tanto la victoria como la derrota, una disciplina que más tarde aplicaría al rigor del periodismo. Vallés se formó en la educación pública madrileña. Su paso por el instituto fue clave, ya que allí terminó de pulir su capacidad analítica. No era el típico alumno rebelde; se le recuerda como alguien metódico, serio y muy observador. Esa seriedad que hoy proyecta en las noticias no es una impostura televisiva, sino un rasgo de carácter que ya apuntaba maneras en las aulas de su adolescencia.

Sus padres fueron figuras determinantes. De ellos aprendió la importancia de la integridad y de «tener una palabra». En su casa no sobraba nada, pero nunca faltó apoyo para que pudiera comprar periódicos o libros. Ese entorno de austeridad y respeto por la cultura fue el caldo de cultivo ideal para que, al llegar a la juventud, no tuviera dudas y se matriculara en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense. Vicente Vallés ha recordado en varias ocasiones con orgullo y naturalidad que sus primeros recuerdos se sitúan en una chabola construida por su propia familia en Vallecas. No era una vivienda al uso, sino una construcción de fortuna en un entorno de extrema humildad. Sus padres se mudaron allí buscando una oportunidad en un Madrid que recibía a miles de personas del campo.

Vallecas, un barrio obrero de Madrid

Esa etapa en Vallecas es la que cimentó su visión del mundo. Sus padres trabajaron de sol a sol para poder salir de esa situación y mudarse años más tarde a un piso en Canillejas —donde pasó su adolescencia—. Vallés utiliza este capítulo de su vida para explicar dos cosas. Incluso en esas condiciones tan precarias en Vallecas, sus padres priorizaron su educación. Ha contado que, a pesar de las limitaciones de espacio y recursos de una chabola, siempre hubo un rincón y un respeto absoluto para que él pudiera estudiar. Esa determinación familiar es lo que permitió que aquel niño que empezó en una vivienda de autoconstrucción acabara siendo uno de los periodistas más influyentes a del país.

Bodega preferida de Vicente Vallés
Vicente Vallés y Ángeles Blanco se conocieron en Informativos Telecinco. | Gtres

Han sido varias las ocasiones en las que Vicente ha hablado de cómo fueron esos primeros años de vida. «Yo nací en una chabola que construyó mi padre con sus propias manos en Vallecas. Allí viví mis primeros años», contó en una ocasión. También, apuntó que, «en aquella época» había barrios enteros «de chabolas en Madrid». «Era la realidad de muchísima gente que venía del campo a buscarse la vida. No lo cuento como un drama, sino como la realidad que nos tocó vivir y de la que salimos con mucho esfuerzo», apostilló. «De la chabola de Vallecas nos mudamos a un piso de protección oficial en Canillejas, que era como un palacio para nosotros. Mi padre trabajaba en una fábrica de pegamentos y mi madre en lo que podía. Todo lo que ganaban era para que mi hermano y yo pudiéramos estudiar», añadió sobre esa infancia tan vivida.

Sobre la pasión por la Comunicación, Vallés ha relatado que «a los diez años», en vez de comprar tebeos «iba al quiosco a comprar el periódico. Me fascinaba leer lo que pasaba, me quedaba hipnotizado delante de la tele viendo el telediario. Mis padres me miraban como a un bicho raro, pero siempre me apoyaron». «En mi casa se respiraba que el estudio era la única salida. No había herencias, no había contactos. O estudiabas y te esforzabas, o no llegabas a ninguna parte. Esa disciplina de barrio me ha acompañado toda la vida en la redacción», ha aclarado.

Una pasión por el Periodismo más allá de Antena 3

La carrera de Vicente Vallés es un ejemplo de constancia y especialización en el análisis político, habiendo pasado por los tres grandes grupos de comunicación de España (RTVE, Telecinco y Atresmedia). Su trayectoria se divide en etapas muy marcadas que lo han llevado de ser un reportero de base a convertirse en el director de informativos con más audiencia y capacidad de influencia en el país. Tras licenciarse en la Universidad Complutense, Vallés comenzó en la Cadena SER, pero fue en RTVE donde se curtió como periodista de raza. En la televisión pública trabajó en la sección de Nacional y en el Canal 24 Horas. De esta época destaca su labor como redactor jefe de Nacional, donde aprendió a manejar los tiempos de la política española y a cubrir eventos de gran calado, como las campañas electorales de los años 90.

En 1998, Vallés se incorporó a Telecinco como subdirector de informativos. Su gran aportación fue la dirección y presentación de La mirada crítica, un programa de tertulia y entrevistas políticas que se convirtió en un referente. Fue en este formato donde Vallés empezó a pulir su estilo: pausado, con preguntas directas y un enfoque muy analítico que se alejaba del ruido habitual de la televisión. En 2008 regresó brevemente a la televisión pública para dirigir el Canal 24 Horas y presentar La noche en 24 horas. Fue durante estos años cuando se consolidó como uno de los moderadores de debates electorales más respetados del país. Su capacidad para gestionar los tiempos y su imagen de neutralidad le permitieron conducir los enfrentamientos directos entre los principales candidatos a la presidencia del Gobierno en varias ocasiones.

vicente vallés III Guerra Mundial
Vicente Vallés, en ‘El purgatorio’. | Foto: Víctor Ubiña

En 2011 fichó por Antena 3, primero para las noticias del mediodía y, posteriormente, para el informativo estelar de las 21:00h, que dirige y presenta actualmente. En esta etapa ha alcanzado su mayor pico de popularidad gracias a sus monólogos iniciales y sus análisis de datos —muchas veces apoyados en una pizarra digital o gráficos claros—. Vallés ha pasado de dar noticias a «explicar» la política, diseccionando las contradicciones de los partidos con un tono incisivo que le ha valido tanto seguidores fieles como críticos feroces.

Su labor ha sido reconocida con los premios más prestigiosos del periodismo español, incluyendo el Premio Ondas, la Antena de Oro y el Premio Salvador de Madariaga. Se le considera un experto en política estadounidense —ha cubierto todas las elecciones presidenciales de EEUU, desde hace décadas—, lo que le da una perspectiva global muy valorada en sus crónicas. Más allá de la pantalla, Vallés ha desarrollado una exitosa carrera como escritor. Ha publicado ensayos políticos de referencia como El rastro de los rusos en la crisis de la democracia y su primera novela, operación Kazán, un thriller de espionaje que ganó el premio Primavera de Novela 2022, demostrando que su capacidad narrativa va más allá de la información diaria.

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