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El príncipe Andrés y Sarah Ferguson rompen para siempre: el pacto que lo dinamita todo

Después de llevar viviendo divorciados en la misma casa desde 1996, han decidido dejar de vivir juntos

El príncipe Andrés y Sarah Ferguson rompen para siempre: el pacto que lo dinamita todo

El príncipe Andrés y Sarah Ferguson | Gtres

Andrés Mountbatten-Windsor, hermano del rey Carlos III, ha puesto fin al pacto doméstico que mantenía con Sarah Ferguson, de quien se había divorciado en 1996. Los duques de York habían seguido viviendo juntos todos estos años hasta este mismo 2026. Sin embargo, esta vez, Andrés ha tenido que abandonar Windsor para mudarse a la Marsh Farm de Sandringham. Por su parte, Sarah Ferguson estaría considerando irse a vivir con la princesa Eugenia en Portugal mientras encuentra un lugar.

Las vinculaciones de Andrés con Jeffrey Epstein, el magnate condenado por tráfico sexual, y las filtraciones de correos electrónicos, provocaron su caída. Todo esto provocó que Carlos III le retirase privilegios y títulos. Además, el antiguo duque de York se llevó un golpe muy duro después de que, en 1992, saliesen a la luz imágenes de Sarah Ferguson con su asesor financiero en las que ambos mostraban una actitud cariñosa. Esto causó que Felipe de Edimburgo, marido de Isabel II, no quisiese volver a estar con la duquesa de York.

¿Cómo ha sido la vida de ambos desde su divorcio?

En 1996, Andrés y Sarah se divorciaron, pero decidieron seguir compartiendo techo y acordaron mantener un papel público dentro de la realeza británica. Su convivencia se mantuvo intermitente durante algunos años, pero esta última década han estado más tiempo juntos. Su unidad se ha mantenido principalmente por sus hijas, la princesa Beatriz y la princesa Eugenia.

El príncipe Andrés y Sarah Ferguson en el funeral de Constantino de Grecia en en castillo de Windsor el 27 de febrero de 2024. | Gtres

Felipe de Edimburgo se enfadó por ver a Sarah con otro hombre y no la quiso ver más, hasta que en 2018, su nieta, Eugenia de York, quiso tener a su familia unida el día de su boda. Esto supuso un cambio positivo para la familia real británica, ya que su primo Harry, hijo de Carlos III y Diana de Gales, decidió romper el hielo con Sarah Ferguson invitándola a su boda con Meghan Markle para hacerla formar parte de la familia.

Ferguson pudo volver a la realeza británica en estos últimos años. Se le dio acceso a las bodas reales, al royal box de Wimbledon, a las carreras de Ascot, a los servicios religiosos de Navidad y a las citas con la realeza extranjera. Por su parte, Andrés fue retirado de la agenda institucional, aunque su madre, Isabel II, le seguía apoyando. Durante el reinado de Carlos III, ambos siguen teniendo la misma posición.

Las conversaciones privadas que acabaron con la farsa

Cuando ya parecía que todo iba bien, se empezaron a filtrar conversaciones privadas que Jeffrey Epstein había mantenido en 2011 con el príncipe Andrés, Sarah Ferguson y su personal a sueldo de la institución. Esto destapó que la relación del matrimonio con el magnate condenado por tráfico sexual no era como ellos decían.

En 2010, Andrés hizo una entrevista donde aseguraba que había cortado el contacto con Epstein, ya que se les había visto juntos paseando por Central Park. Mintió diciendo que ese encuentro fue para decirle al magnate que ya no era apropiado que siguiesen siendo amigos. Un año después, se filtró un correo entre Jeffrey Epstein y el matrimonio, donde Sarah llamaba al magnate «amigo fiel, generoso y supremo». Esta relación empeoró la imagen pública del matrimonio y empezaron a caer proyectos filantrópicos y laborables de Sarah.

La princesa Eugenia de York junto a su padre el príncipe Andrés en su boda en 2018. | Gtres

Todas las tensiones que se generaron terminaron con la ruptura definitiva del matrimonio. El acuerdo de convivencia que habían estado manteniendo durante tantos años parece haber dejado de ser tan fuerte como era.

El posicionamiento de sus hijas

Eugenia y Beatriz se han visto envueltas en una tormenta muy oscura. Ya no solo por la separación física de sus padres, sino también por el caso Epstein. La hija mayor, Beatriz, de 37 años, mantiene el contacto con sus padres, de hecho, el pasado 12 de diciembre invitó a su padre al bautizo de su hija Athena. Sin embargo, Eugenia, de 35 años, ha cortado cualquier tipo de relación con Andrés, en consecuencia por la relación de su padre con Epstein, la cual llevó al suicidio en abril de 2025 de Virginia Giuffre, una de las víctimas del magnate. De hecho su relación es tan mala como la de Brooklyn, hijo de David y Victoria Beckham, con dichos padres. No mantienen ningún contacto, le ha eliminado de su vida.

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