La cronología del divorcio de Urdangarin y Cristina, contada por él mismo: «Pedí perdón»
El que fuera duque de Palma ha concedido su entrevista más sincera a ¡Hola!, donde ha hablado de su separación

La infanta Cristina e Iñaki Urdangarin, en una imagen de archivo. | Gtres
Iñaki Urdangarin ha dado su entrevista más sincera a la revista ¡Hola!. El exduque de Palma, que nunca ha sido muy amigo de los medios de comunicación, está en plena promoción de sus memorias, con las que pretende que el público le conozca un poco más. Y no solamente eso. El que fuera marido de la infanta Cristina ha hecho un relato bastante extenso de su vida familiar, de cómo fue llegar a la Casa Real, de la relación actual con sus hijos, con su novia Ainhoa y cómo fue su divorcio con la infanta Cristina. Algo en lo que también ha querido profundizar en su entrevista con el mencionado portal, donde ha dado todo lujo de detalles y ha explicado cómo fue la cronología de su separación.
En su libro, Urdangarin ha puesto el foco en el porqué de su ruptura, afirmando que su paso por prisión fue determinante. Y es que ese tiempo en la cárcel fue especialmente «duro» y no solamente por él, sino, también, para su familia, quienes no faltaron ni una semana en la cárcel de Brieva. Una de las más perjudicadas fue la infanta Cristina, quien se tuvo que enfrentar a la condena de su marido, a su ausencia pero, también, al juicio mediático, que no fue poco. «La llama se fue apagando. Nos habíamos convertido en dos buenos amigos unidos por nuestros cuatro maravillosos hijos. El infierno que vivimos, lo que sufrimos, acabó con nuestra vida de pareja».
Cómo se produjo el divorcio entre Urdangarin y la infanta Cristina

Cuando, después de un tiempo, Urdangarin volvió a su casa se dio cuenta que todo el mundo «tenía su vida», algo que explica que es «normal». «Sólo quedaba Irene, y yo sin encontrar mi sitio todavía. Me sentía un visitante ocasional», apunta. Al poco tiempo de obtener la libertad y, sobre todo, tras mudarse a Vitoria, el que fuera duque de Palma comenzó a trabajar en un bufete de abogados, donde conoció a quien sería su pareja, Ainhoa Armentia. Las imágenes de ambos caminando por una de las playas del País Vasco francés supusieron un auténtico boom mediático y, sobre todo, se convirtieron en un antes y un después en su vida personal. Pero ¿sabía la infanta Cristina de esa relación antes de que las fotografías vieran la luz?
«Habíamos hablado de nuestra relación, pero faltaban conversaciones para saber cómo nos sentíamos cada uno y tomar las mejores decisiones», cuenta Urdangarin a ¡Hola!. «No hubo tiempo. Las fotos que se publicaron dinamitaron todo. Podríamos haberlo solucionado de otra forma, pero tuvo que ser bajo el foco mediático. No estoy orgulloso de ese episodio. Fue demasiado doloroso para todos. Por mucho que yo tuviera razones para emprender una nueva vida, no era la manera. Pedí perdón y hubo un perdón, como digo en el libro. Luego continuamos hablando y vimos que el divorcio era la mejor opción», explica.
Cuál es su relación actual
Ahora, su relación es buena, o al menos es lo que cuenta Iñaki. «Nos tenemos un gran afecto, nos preocupamos el uno por el otro e intentamos apoyarnos no sólo como padres, sino como amigos. Es una persona a quien quiero y respeto y una parte importantísima de mi vida», añade. Es más, ambos siguen manteniendo un chat de WhatsApp conjunto donde hablan de todo lo que pasa en la familia. «La conversación que tuve con mis hijos y doña Cristina fue la misma que tuve con mi madre y mis hermanos. Quería que entendieran mi situación, aunque no la aceptaran, que me apoyaran en un trayecto dificilísimo y lo hicieron», desvela a ¡Hola! Además, Urdangarin explica que sigue manteniendo una relación buena con la Familia Real y la Familia del Rey.
«Es lo mismo que le pasa a Cristina con mi familia. La siguen queriendo muchísimo. Cambia la energía de la relación, pero el afecto, lo vivido, no tiene por qué ser un borrón y cuenta nueva. Es así. Son personas a las que quiero y que estarán ahí siempre. Les deseo lo mejor. Nos felicitamos los cumpleaños, las fiestas y hablamos de vez en cuando para contarnos cómo estamos. Hay una historia que no se puede olvidar, pero la vida sigue», apunta.

El divorcio entre Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina fue un proceso extenuante que se prolongó durante casi dos años, convirtiéndose en uno de los episodios más complejos y mediáticos de la historia reciente de la familia del Rey. Lo que comenzó en enero de 2022 con el anuncio de una «interrupción de su relación matrimonial» tras la aparición de las fotos de Iñaki con Ainhoa Armentia, no se formalizó legalmente hasta principios de 2024, en un documento firmado con absoluta discreción ante notario en Barcelona.
Su vida actual en Vitoria
La negociación fue particularmente delicada debido a la colisión de intereses económicos y de imagen. Mientras que la Infanta Cristina buscaba proteger la estabilidad de sus cuatro hijos y la dignidad de la institución monárquica, Urdangarin buscaba una salida que garantizara su sustento financiero tras años de ostracismo profesional y su paso por prisión. Los puntos de fricción se centraron en la cuantía de la pensión que el exduque recibiría y en las cláusulas de confidencialidad. También, otro punto de inflexión fue la casa que poseían en Bidart que, finalmente, se lo quedó la infanta Cristina, pero de la que Urdangarin puede disfrutar siempre que quiera en compañía de sus hijos. Y así lo ha hecho en estos últimos años.

En el aspecto familiar, el divorcio se planteó como una transición coordinada para no fracturar la relación con sus hijos: Juan, Pablo, Miguel e Irene. A pesar de la frialdad evidente entre los exesposos, ambos han coincidido en eventos clave, como la graduación de su hija menor o partidos de balonmano de Pablo, manteniendo una cordialidad gélida pero efectiva frente a las cámaras. Cristina, apoyada incondicionalmente por su padre, el rey Juan Carlos I, decidió mantener su residencia en Ginebra, marcando una distancia física definitiva con la nueva vida de su exmarido en Vitoria. Finalmente, la firma del divorcio supuso para Iñaki la pérdida total de sus privilegios reales, incluyendo la escolta y cualquier vinculación oficial con la Casa de S.M. el Rey. Para la infanta, representó el cierre de una etapa traumática que comenzó con el caso Nóos y terminó con una traición pública.
Ahora, Urdangarin reside en Vitoria junto a su pareja, Ainhoa Armentia, con quien divide su vida entre la localidad vasca y la ciudad de Barcelona. Y es que Urdangarin ha emprendido, en estos últimos meses, que le lleva hasta la ciudad condal. Algo que, como adelantaron en Vanitatis y contamos en THE OBJECTIVE, le podría estar afectando a su relación de pareja.
