La infanta Sofía hace honor a su nombre y sigue los pasos de su abuela: los animales marcarán su agenda
La hija de los Reyes acudirá, este viernes, a la sede de la ONCE en Madrid para conocer cómo trabajan los perros-guía

La infanta Sofía junto a la reina Sofía, en una imagen de archivo. | Gtres
La infanta Sofía se enfrenta, este viernes, a su segundo acto en solitario como miembro de la Casa Real. La hija pequeña de los Reyes se reunirá, este 30 de enero, en la Fundación ONCE con varios de sus directivos y conocerá, de primera mano, cómo se instruye y se organiza a los perros-guía. Sin duda alguna, se trata de un acto que marca su futuro profesional dentro de la Corona, que se reordena hacia el mundo animal y las iniciativas solidarias y artísticas. No hay que olvidar que su primer acto se produjo en diciembre de 2024, presidiendo la primera edición de unos premios de fotografía que llevaban su nombre. Allí, la infanta mostró su lado más descafeinado, con una visita corta y sin pronunciar palabra. Una actitud que dista mucho de la de su hermana Leonor que, como es de entender, tiene un mayor protagonismo dentro de la Corona al ser la heredera del trono.
Sí que es cierto que parece ser que la infanta ha elegido un camino que ya lo abrió su abuela hace años. Y es que, desde que se convirtió en reina, Sofía ha dado buena cuenta que su gran pasión son los animales. Así, en la mayoría de ocasiones que la hemos podido ver, de forma pública, ha sido rodeada de osos pandas, de perros —también de la ONCE— o de cualquier otra especie. Como decíamos, esta es una de las maneras —como ya lo hizo su abuela en su momento— de la que la infanta se signifique; siempre ha ocupado un papel secundario dentro de la agenda de la Casa Real.
La infanta Sofía se estrena en 2026 con un acto rodeado de animales

Las personas que la conocen dicen que Sofía es más extrovertida que su hermana y así nos lo ha mostrado en alguna que otra ocasión en los actos públicos, en los que podemos ver a la hija pequeña de los Reyes conversando distendidamente. También, en algunas otras veces nos encontramos con una infanta un poco despistada. Sí que es cierto que decantarse por los eventos relacionados con el arte y los animales muestra una parte más sensible y más relacionada a una esfera pública que, por el momento, solamente la gobierna la reina emérita. Se dice, también, que Sofia es una apasionada de los deportes y, por eso, ha acudido a varios eventos en los últimos años; como los Juegos Olímpicos de París —donde estuvo junto a su hermana— o en la final de la Selección española femenina en Australia —a donde viajó con su madre—.
También, tanto a Leonor como a Sofía les gusta mucho los animales; las dos tienen dos perritos, Jan y Sara, quienes corretean por los jardines del palacio de la Zarzuela. Una pasión también compartida por su abuela y su padre. Lo cierto es que, desde que nació, la infanta ha tenido claro que debía ocupar un segundo plano. Es por eso que siempre le ha cedido el protagonismo a su hermana, aunque también se ha convertido en su mejor acompañante, aquella persona que siempre está a su lado y le tiende su mano en cada uno de los eventos. Es más, durante los actos relacionados con los premios Princesa de Girona, la princesa Leonor acude siempre acompañada de su hermana, quien le guía y hace que no se tenga que enfrentar a este tipo de situaciones en soledad.
Una agenda marcada por la solidaridad y el arte

Esa química también nos ha hecho conocer un poco a la infanta Sofía, quien se encuentra estudiando su primer año de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en Lisboa. Su futuro siempre ha sido una gran incógnita. Y es que se habló de que la infanta podría cursar, también, una formación castrense, al igual que la princesa Leonor, algo que desde su familia descartaron rápidamente. Así, después de pasar dos años en el UWC Atlantic College de Gales, la joven se decantó por seguir experimentando en el mundo de las Ciencias Sociales y se matriculó en una carrera de tres años, internacional, y donde tiene que hacer vida entre Portugal, Francia y Alemania. Algo que parece que le está gustando mucho y se ha integrado totalmente.
Una de las razones de elegir esta carrera también fue para que pudiera seguir teniendo una vida profesional activa en Madrid. De esta manera, los Reyes quieren que su hija se vuelque más en los actos que se organizan dentro de Zarzuela y, por eso, han decidido que inicie este 2026 con un evento amable, sencillo y rodeada de animales. Este compromiso es especialmente relevante porque supone un paso más en la construcción de su propia agenda institucional, independiente de la de la princesa Leonor, quien sigue volcada en su formación militar.
Cómo será su evento de este viernes

Aunque la ONCE celebra su aniversario principal en diciembre, este acto de mañana está enfocado en la presentación de los nuevos sistemas de tiflotecnología —tecnología aplicada para personas ciegas— desarrollados durante el último año. Sofía acude para dar visibilidad a cómo la inteligencia artificial está ayudando a la autonomía personal de los jóvenes con discapacidad visual. Está previsto que la infanta participe en un taller de movilidad. No sería de extrañar que, siguiendo la naturalidad que la caracteriza, se preste a probar alguno de los dispositivos de guiado sensorial o que interactúe directamente con los técnicos en las mesas de trabajo.
El núcleo del evento será una charla informal con un grupo de estudiantes de su misma generación que cuentan con el apoyo de la ONCE. Sofía se siente muy cómoda en estos entornos y su papel será escuchar sus demandas sobre accesibilidad educativa. Este acto es una pieza clave en la estrategia de la Casa del Rey para este 2026. Al enviar a Sofía a la ONCE, se refuerza la idea de que la Infanta no es solo una «escudera» de Leonor, sino una figura con intereses propios en el ámbito de la innovación social y la inclusión. La mirada no solamente estará puesta en sus actos sino, también, en el look que elija para esta primera cita con la sociedad.
