«Me cansé y dije 'hasta aquí'»: el día que Pablo Motos pasó del enfado a ganar millones con 'El hormiguero'
Cuando se hartó de que decidieran por él, se jugó su futuro para convertirse en dueño de su propio imperio televisivo

Pablo Motos | Gtres
Desde que era joven, Pablo Motos se sintió atraído por la comunicación y la radio, lo que le llevó a comenzar su carrera profesional como locutor y director de la Radio de Requena. Ese primer paso en los micrófonos le abrió las puertas de emisoras más grandes, como Radio Nacional en Utiel, Onda Cero Valencia o M80 Radio.
Aunque la radio fue su gran escuela, su ambición también le llevó a la televisión, donde participó como guionista, creador y presentador en distintos programas: desde Megacine en Canal Nou hasta labores de guion en formatos como El club de la comedia y apariciones en espacios y anuncios publicitarios. Sin embargo, no fue hasta el estreno de El hormiguero cuando Pablo Motos tocó el cielo de la fama y el dinero.
Cuando Pablo Motos dijo ‘hasta aquí’, se llevó ‘El hormiguero’ y creó su productora

En septiembre de 2006, Motos estrenó El hormiguero en la cadena Cuatro. Con el paso del tiempo. se convirtió en un fenómeno televisivo, y finalmente pasó a Antena 3 bajo el nombre El Hormiguero 3.0. No obstante, el camino no fue sencillo.
Tras algunos conflictos iniciales con la productora que gestionaba el formato, Gestmusic, decidió tomar las riendas directamente del proyecto y dio un salto definitivo hacia la producción propia. Así, en 2008, Pablo Motos, junto a su socio Jorge Salvador, fundó la productora 7yAcción para producir El hormiguero y otros programas.
Un día me cansé y dije: ‘Pues hasta aquí’. La productora no hacía más que p*tearme
El propio Pablo Motos ha contado cómo fueron estos momentos: «Un día me cansé y dije: ‘Pues hasta aquí’. La productora no hacía más que p*tearme. Y yo les decía: ‘Oye, que el cliente soy yo. No podéis estar tangándome dinero diciéndole a la gente que no le pagáis un taxi o que no pagáis un DVD’».
«Así un día ya no pude más y pensé que si me equivoco, me equivoco yo. Y si triunfo, triunfo yo. (…) Entonces, nos metimos en El hormiguero, que es un lío de mucho dinero, y no había opción de fracasar. Cuando no tienes una segunda, opción, no hay opción. Porque si fracaso arruino a mi familia y a la siguiente generación, porque nos metimos en un crédito de muchísimo dinero», asegura Pablo Motos.
«Sufrí mucho pero hay un momento donde se cruza un golpe de suerte, te pilla a tope y entonces acabas ganando dinero»
«Por supuesto que sufrí como un perro. Tenía tics en la boca, se me entrecerraba un ojo, me salían granos de repente de los nervios, del miedo… Pero el nivel de esfuerzo que tenía era del 100%», afirma el presentador.
«Mi parte del trabajo siempre está hecha. Da igual que no me guste, que esté cansado…. Yo mi parte la hago. Si estás currando siempre a muerte, la suerte te va a llegar. Hay un momento donde se cruza un golpe de suerte, te pilla a tope y entonces acabas ganando dinero».
Un éxito empresarial
Y sí, ganaron dinero. La productora 7yAcción ha demostrado ser un negocio sólido y rentable que ha consolidado a Pablo Motos no solo como presentador, sino también como empresario. En el ejercicio fiscal de 2024, la compañía facturó 32,9 millones de euros y obtuvo un beneficio neto de 6,74 millones de euros, cifras que reflejan un crecimiento continuo en sus resultados.
Ese año, Pablo Motos y su socio Jorge Salvador se repartieron 8,05 millones de euros en dividendos, una cantidad notablemente superior a la de ejercicios anteriores, lo que evidencia la capacidad del proyecto para generar beneficios recurrentes y ascendentes.
La estructura accionarial de la empresa está dividida a partes iguales: Motos posee el 50% a través de su sociedad Japala Japala, mientras que el otro 50% está en manos de Salvador mediante Primetime Production. Todo ello muestra que El hormiguero no es solo un éxito televisivo, sino también un proyecto empresarial lucrativo y bien gestionado para sus fundadores.
