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Álvaro, el hermano veinteañero de Alcaraz que le lleva a la gloria en Australia: «Sabe muchísimo de tenis»

El murciano ha conseguido llegar hasta la final del Open Australia con la ayuda de su hermano, quien es su mano derecha

Álvaro, el hermano veinteañero de Alcaraz que le lleva a la gloria en Australia: «Sabe muchísimo de tenis»

Carlos Alcaraz junto a su hermano Álvaro. | Gtres

Carlos Alcaraz está a una victoria de hacerse con el Open de Australia. El murciano ha consolidado su presencia —y su buen hacer con la bolea— con su victoria hoy contra Zverez, a quien ha ganado en un partido que se ha extendido durante más de cinco horas y en el que no han faltado los momentos de debilidad. Y es que el jugador ha tenido que enfrentarse en esos más de 300 minutos a vómitos y calambres que, al final, no han impedido que se hiciera con una más que merecida victoria. Al final del último set, el deportista se ha abrazado con su familia que se encontraba en las primeras filas animándole. Entre ellos, estaba su padre y su hermano, Álvaro, quien cada vez está adquiriendo un papel más importante dentro del papel profesional del tenista.

En estos años, sin duda alguna, Álvaro ha dado buena cuenta que no es simplemente el «hermano de» sino que su papel va mucho más allá. El joven nació en El Palmar, en Murcia, a finales de los años 90. Álvaro es cuatro años mayor que Carlos y aunque hoy su vida gira en torno a la raqueta de su hermano, su propia historia tiene matices muy interesantes. Es más, mucho antes que Carlos, fue él quien comenzó con una larga y fructífera carrera dentro del mundo del tenis. Llegó a jugar a nivel nacional y se enfrentó a jugadores que hoy están en la élite, como Alejandro Davidovich, de quien es amigo personal.

Álvaro, el hermano de Alcaraz y su mano derecha tras el ‘adiós’ de Ferrero

Alcaraz, en su semifinal del Open de Australia.

Álvaro ha confesado con mucha humildad que hubo un punto en su adolescencia en el que se dio cuenta de que Carlos iba a otro nivel: «Cuando empezó a ganarme partidos regularmente, supe que el crack era él». Aunque admite sentir una «envidia sana», decidió transformar su pasión en apoyo ciego hacia su hermano. Lo que empezó como un acompañamiento puntual en el torneo de Río de Janeiro 2022, hoy es un cargo profesional con nombre propio que ha tomado más repercusión después de la marcha de Ferrero, el que fuera el entrenador de Carlitos. Ahora, Álvaro viaja con Carlos a casi todos los torneos. Es su compañero habitual de entrenamientos porque tiene un nivel de tenis lo suficientemente alto para aguantar el ritmo de Carlos, lo que permite que «todo quede en familia» y genera un ambiente de confianza total.

Además, como decíamos, con la marcha de Juan Carlos Ferrero del equipo y la llegada de Samuel López como entrenador principal, el papel de Álvaro ha dado un salto gigante. Ahora tiene más voz en el palco y aporta opiniones técnicas y tácticas que Carlos valora muchísimo: «Sabe muchísimo de tenis y tiene una forma de ver las cosas que nos aporta mucho», ha dicho Carlos recientemente. También, más allá del deporte, Álvaro se ha convertido en el ancla emocional de su hermano. Su función principal es que Carlos se sienta «como en casa» aunque estén en Australia o Nueva York. Es quien gestiona sus estados de ánimo, quien le hace reír tras una derrota y quien le pone los pies en la tierra tras una victoria.

A qué se dedica Álvaro Alcaraz Garfia: su edad y su recorrido en el tenis

Carlitos junto a su hermano Álvaro en Australia. | Gtres

Tienen una relación de hermanos muy física y bromista. De hecho, fue Álvaro el «culpable» del famoso rapado total de Carlos en el último US Open; un malentendido con la maquinilla de afeitar terminó en un corte radical que Carlos lució con humor. Sí que es cierto que no todo es melódico entre ellos; mientras Carlos es un madridista confeso, Álvaro es seguidor del FC Barcelona. Sus piques por los Clásicos son ya legendarios dentro de la familia. Además del tenis, al joven también le gusta mucho el pádel —es más, compite a nivel nacional—, así como el golf. A diferencia de la explosividad de Carlos en la pista, Álvaro es visto como el «tranquilo» de los dos fuera de ella. Es muy discreto, evita el protagonismo mediático y prefiere trabajar desde la sombra del box de entrenadores.

El clan Alcaraz-Garfia está capitaneado por los padres, Carlos Alcaraz González y Virginia Garfia. El padre, que también fue tenista profesional —llegó a ser subcampeón de España—, es quien puso la primera raqueta en manos de sus hijos y quien dirige la escuela de tenis de la Real Sociedad Club de Campo de Murcia. Es el arquitecto que supo delegar la carrera de su hijo en manos de expertos como Juan Carlos Ferrero, manteniendo siempre un perfil humilde. Virginia, por su parte, lleva una parte más emocional; la mujer que ha preferido mantenerse alejada de los focos para asegurar que la casa de El Palmar siga siendo un hogar y no una oficina de marketing.

Como decíamos, Álvaro es el hermano mayor y la clave de la parte técnica. Por su parte, Carlitos vino al mundo en 2003 mientras que su hermano Sergio nació seis años más tarde. El chico se dedica al fútbol, su gran pasión. Juega en categorías inferiores en Murcia y aporta esa nota de variedad deportiva a las cenas familiares. El más pequeño, Jaime, es una pequeña promesa del mundo del tenis. En 2026, Jaime ya es un nombre propio en el circuito infantil europeo. Con un estilo de juego que es un «calco» del de su hermano Carlos, la familia se esfuerza al máximo por protegerlo de la presión mediática para que disfrute de su propio camino en el tenis.

Su papel clave en el Open de Australia

Lo que hace especial a esta familia es su cohesión. A pesar de los contratos millonarios y los viajes por todo el planeta, el «cuartel general» sigue siendo Murcia. Los Alcaraz han logrado lo que pocos: que el éxito de uno sea el orgullo de todos, pero sin que la fama altere sus valores de sencillez, trabajo duro y, sobre todo, ese sentido del humor murciano que les mantiene con los pies en la tierra. Sin duda alguna, este 1 de febrero todas las miradas estarán puestas en Álvaro pero, también, en Carlos Alcaraz quien se juega la gran final del Open de Australia, donde el tenista esta decidido a consolidar su dominio.

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Alcaraz recibe masajes en la pierna derecha durante la semifinal contra Zverev. | Tingshu Wang (Reuters)

Lo más retador para el deportista, al igual que ha sucedido en la madrugada de este jueves, serán las temperaturas. Se prevé que en Melbourne haga un sofocante calor diurno, lo que, en la mayoría de ocasiones, ha favorecido al físico del deportista. Por el momento, no sabemos a quién se enfrentará, ya que Sinne y Rune todavía no han jugado su set. En el caso de que sea contra Sinner veremos un partido retador y en el que Carlos intentará variar mucho las alturas para sacar al italiano de su zona de confort, utilizando el slice de revés que tanto ha perfeccionado en esta pretemporada.

Como hemos comentado, este es el primer gran examen tras la reestructuración de su equipo. Veremos a su hermano Álvaro Alcaraz muy activo en el palco, dándole ánimos y consignas tácticas. La conexión visual entre los dos será constante, especialmente en los momentos de tensión del tercer o cuarto set. Sobre cómo afronta esta final y el campeonato, Carlitos ha admitido que se siente «valiente» y es que, tras las dudas sobre su físico en 2025, el tenista llega a este domingo con una buena forma física. Si el partido se va a los cinco sets, el murciano parte como favorito por su capacidad de recuperación.

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