Los años de Gloria Serra en el barrio más auténtico de Barcelona: «Mi madre no se andaba con rodeos»
La presentadora de ‘Equipo de investigación’ vivió unos primeros años de vida donde no «sobraba nada»

Gloria Serra, en una imagen de archivo. | Gtres
Gloria Serra posee una de las voces más reconocibles de la televisión. La periodista ha construido, alrededor de su voz, una carrera en la que, sin duda, destaca su función dentro de Equipo de investigación, formato que presenta en La Sexta y del que lleva presumiendo unas cuantas semanas. La catalana siempre ha intentado ser discreta, en cuanto a su vida personal se refiere, pero, aún así, su relación con un joven decorador saltó a la luz después de que se quedara embarazada de mellizas pasados los 40. Su infancia también ha marcado su presente, ya que nunca ha olvidado a la niña de Poblenou que un día fue.
Nació el 21 de octubre de 1964 y se crió en el Poblenou —Pueblo Nuevo—, un distrito que por aquel entonces era el corazón industrial de la ciudad, apodado el «Manchester catalán» —algo que ella misma ha reconocido— por su inmensa concentración de fábricas y chimeneas. Gloria creció en un paisaje urbano marcado por el ladrillo rojo de las naves industriales y el sonido de las sirenas que marcaban los turnos de los trabajadores. Sin embargo, su infancia no fue gris. Ella misma ha descrito su barrio como un lugar con una identidad dual; por un lado, la dureza del trabajo fabril y, por otro, la inmensa libertad que otorgaba tener el mar a pocos metros.
La infancia de Gloria Serra, «la chica del Poblenou»

Para la pequeña Gloria, la playa no era un destino turístico, sino un patio de recreo salvaje y cotidiano donde jugaba después del colegio, lejos de la Barcelona señorial del centro. En los años 60 y 70, el Poblenou funcionaba como una comunidad cerrada y solidaria. Gloria recuerda una infancia de «puertas abiertas», donde los vecinos se conocían por su nombre y la calle era el espacio principal de socialización. Esa seguridad de barrio obrero le permitió desarrollar una independencia temprana. Se define como una niña muy curiosa y «preguntona», una característica que, con el tiempo, se convertiría en su herramienta de trabajo. En aquel entorno de gente humilde y trabajadora, Gloria empezó a observar las jerarquías sociales y las historias de vida de los obreros, lo que sin duda sembró la semilla de su vocación por el periodismo social y de denuncia.
Aunque creció en un hogar modesto, el ambiente en su casa era intelectualmente estimulante. Sus padres siempre le transmitieron una máxima que Gloria lleva por bandera: la educación es la única herramienta de libertad. En su casa no sobraba el dinero, pero nunca faltaban periódicos ni libros. Sus padres le enseñaron que, para una hija de la clase obrera, la excelencia académica era la única vía para prosperar. Ha mencionado en ocasiones que su madre fue una figura clave, una mujer que la instó a no depender de nadie y a tener una carrera propia, algo que en la España de la época aún era un desafío para muchas mujeres.
Una vida sencilla, en la que no sobró nada

Aquellos años en el Poblenou forjaron el carácter que hoy vemos en televisión: directo, riguroso y sin artificios. El hecho de criarse en un barrio donde se valoraba la palabra dada y el trabajo duro hizo que Gloria Serra desarrollara una alergia natural a la pomposidad. Estudió en colegios del barrio y más tarde se desplazó a la Universidad Autónoma de Barcelona (Bellaterra) para estudiar Periodismo, pero nunca dejó de sentirse «la chica del Poblenou». Incluso cuando empezó a trabajar en la radio y televisión local, su estilo estaba impregnado de esa cercanía y honestidad propia de quien ha crecido en la calle.
Han sido varias las ocasiones en las que Gloria se ha pronunciado sobre cómo fue su infancia. «Yo soy de barrio, de un barrio de Barcelona que entonces era el Manchester catalán, el Poblenou. Crecí entre fábricas, pero con el mar al lado», contó en una ocasión. Su familia era una familia «trabajadora», «gente muy humilde que me enseñó que las cosas se consiguen con esfuerzo y no con quejas». Su entorno, sin duda, influyó en su curiosidad por el Periodismo: «De niña era muy preguntona. En mi barrio siempre pasaban cosas, había mucho movimiento, mucha vida obrera, y yo quería saber por qué las cosas eran como eran». Y es que su casa «nunca sobró de nada», pero no faltaron ni libros ni periódicos.
«Estábamos todo el día en la calle»

Los recuerdos que tienen son de una infancia «libre»: «Estábamos todo el día en la calle. El Poblenou era como un pueblo dentro de la ciudad; todos nos conocíamos y las puertas estaban casi siempre abiertas». Su madre fue una figura clave y quien le empujó a estudiar para «no tener que depender de nadie». «Ese punto de seriedad y de ir directa al grano creo que lo heredé de mi madre. Ella no se andaba con rodeos, era una mujer muy práctica y con los pies en la tierra», ha contado. Hoy en día, la carrera Gloria Serra es un ejemplo de solidez y versatilidad en el periodismo español. Licenciada en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona, su trayectoria se extiende desde 1987, comenzando en la radio y evolucionando hasta convertirse en una de las figuras más icónicas de la televisión actual.
Antes de pasarse a la televisión, la presentadora se forjó en la radio, donde adquirió el rigor y la agilidad del directo. Trabajó en informativos como Hora 25 y fue editora del Matinal SER-Catalunya. También dirigió el programa El Balcó. Colaboró con Julia Otero en ¿Y nosotras qué? (Radio Miramar) y presentó Catalunya Matí en Catalunya Ràdio. Su llegada a la televisión nacional se produjo a través de Telecinco, donde asumió roles de gran responsabilidad; fue subdirectora y presentadora de la primera edición de las noticias. También, dirigió y presentó La mirada crítica, un espacio de debate político, consolidándose como una entrevistadora incisiva. Compaginó su éxito nacional con programas en TV3 (L’aventura quotidiana) y Barcelona TV (Ciutat oberta), este último un gran éxito de debate local.
El éxito de ‘Equipo de investigación’

En 2010 fichó por Antena 3 para presentar el magacín 3D, pero es en enero de 2011 cuando comienza el proyecto que definiría su carrera. Bajo su dirección y presentación, Equipo de Investigación —trasladado a laSexta en 2013— ha superado los 15 años de emisión y los 550 programas. Gloria ha creado una marca personal basada en una locución tensa, rítmica y enfática. Según ha revelado recientemente en enero de 2026, este tono nació de la necesidad de dar «intensidad» a los reportajes en una cadena privada en plena crisis económica. Su carrera ha sido reconocida con la Antena de Oro, donde se premió su labor y la de su programa como referentes del periodismo de investigación en España. En 2024 sorprendió al público participando en el programa Mask Singer bajo la máscara de Piña, demostrando una faceta más lúdica fuera de su registro habitual.
