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La entrevista más sincera de Urdangarin, punto por punto: «Me hicieron un cordón sanitario de 10.000 kilómetros»

El exduque de Palma se ha sincerado, este domingo, en una entrevista con Jordi Évole donde ha hablado de Casa Real

La entrevista más sincera de Urdangarin, punto por punto: «Me hicieron un cordón sanitario de 10.000 kilómetros»

Iñaki Urdangarin, en su entrevista. | La Sexta

Iñaki Urdangarin se sentó, anoche, con Jordi Évole en su programa, Lo de Évole, en La Sexta. El que fuera duque de Palma, que se encuentra en plena promoción de su libro, quiso sincerarse con el presentador catalán, con quien relató los momentos más duros de su vida; su paso por la cárcel, su divorcio de la infanta Cristina y la reacción de la Casa Real al escándalo del caso Nóos —probablemente, la parte más interesante de todo su discurso—. Así, Urdangarin, al contrario que sucedió en años anteriores, no ha tenido problema en dar todo lujo de detalles y, sobre todo, en mostrar cómo fueron realmente esos años que le marcaron de por vida.

Será a mediados de febrero cuando sus memorias, Todo lo vivido, vean la luz. En él, en el que en un primer momento se informó que iba a ser una especie de libro de coaching, Urdangarin ha querido que el público conozca su verdadera historia y, sobre todo, ahondar en los sentimientos de una persona que siempre ha mantenido cierta distancia con la prensa. Los capítulos, en los que también habla de su formación como coach y su pasión por el deporte, Urdangarin se sincera sobre su relación con la infanta Cristina, en qué términos se produjo su divorcio, cómo le sentaron las imágenes junto a su nueva novia a la hija del Rey y cuál es la relación actual con sus hijos.

La reacción de Casa Real al caso Nóos

Unas pequeñas pinceladas de las que también ha dado buena cuenta junto a Jordi Évole. Una de las partes más importantes del libro —de la que también se ha hecho eco en la entrevista— ha sido la dureza de pertenecer a la Casa Real. Poniendo en valor que, cuando conoció a su actual pareja, Ainhoa Armentia, se dio cuenta de lo que echaba de menos una conversación «entre iguales». «Aquí al final somos seres humanos y toca estar un poco más relajado… Pero me sorprendía que no se hacía nunca. Y lo primero era la institución en todo tipo de conversación», ha añadido. Este ambiente hizo que Urdangarin llegase a desligarse de su realidad, de los valores en los que le habían criado y que, incluso, llegara a dudar de sí mismo.

«Me contagié de deseos y cosas que nunca había tenido, pero nunca terminé de aceptar», ha apuntado a Évole, como recogen en Lecturas. Así, Urdangarin reconoce que perdió «en humildad, en sencillez, en valorar cosas más sencillas. Construyes cada vez situaciones más sofisticadas. No me vino bien (…) Te das cuenta que todo eso no era necesario». Aunque eso sí, el que fuera duque de Palma que, respecto a su carrera deportiva, nadie en la Casa Real le pidió que lo dejara. «He pensado alguna vez que no analicé bien esta decisión porque no hay nada más chulo que el deporte de alto rendimiento», ha explicado, mencionando que, por aquel entonces, ya estaba formando una familia junto a la infanta Cristina y era algo que pesaba mucho.

Además de relatar sus primeros años de matrimonio, Urdangarin ha querido hablar de uno de los momentos más crudos de su vids —tanto personal como profesional— su condena por el caso Nóos. Así, el que fuera duque de Palma ha narrado que todo le pilló fuera de España, concretamente en la ciudad de Washington, a donde se había mudado junto a su mujer y a sus hijos para asumir un cargo de gran responsabilidad en Telefónica. Un cargo que, en un primer momento, Urdangarin pensó que lo habían cogido por «voluntarismo». Pero, más adelante, se dieron cuenta de que eso no era así.

«A partir de mañana, van a por ti»

«Yo creo que esto no fue realmente así’. Yo creo que fue otra medida para poner distancia en nosotros y en el ruido», le ha explicado a Évole. Afirmando que fue «un cordón sanitario» de más de 10.000 kilómetros. «En un tren para ir a ver a unos compañeros de Telefónica que iban a hacer la Maratón de Nueva York, recibo una llamada de Juan Verde, que por entonces era asesor de la administración Obama para el diálogo transatlántico y me dice: ‘Siento hacerte esta llamada, pero a partir de mañana, van a por ti, va a haber una campaña de acoso a tu imagen‘», cuenta Urdangarin sobre los primeros pasos del caso Nóos.

Un proceso que también afectó mucho a la infanta Cristina. «Estamos hablando de una situación en la que su familia está implicada por cierta corresponsabilidad, como quieras llamarlo, porque yo estaba casado con ella y todo sucede un poco por esta razón», le ha explicado a Évole, como recogen en Infobae. Y es que «tu padre es rey de España, tu hermano es príncipe de Asturias… Todo esto tiene doble rol». En ese momento, además, Urdangarin ha querido ponerse en la piel de quien fuera su suegro, el rey Juan Carlos, admitiendo que era muy complicado tomar la decisión correcta. «Parto de la base de que todo el mundo intenta hacer lo mejor posible las cosas», ha apostillado.

El viaje del jefe de la Casa del Rey a Washington

Una vez conocido el caso Nóos, desde Casa Real decidieron apartarle de sus funciones públicas, algo que el propio Urdangarin ha calificado como «no tan importante». «Nosotros le dábamos muchos argumentos para decir que podíamos defendernos y él tenía mucha presión a su alrededor para que no fuese así», explica, sobre la relación con el jefe de Casa Real, Rafael Spottorno. Quien siempre estuvo a su lado fue la reina Sofía, que no les dejó solos en ningún momento. Para Urdangarin, aquello fue «algo ejemplarizante». Fue Fernando Almansa, el que fuera jefe de la Casa del Rey entre 1993 y 2002, quien viajó hasta Estados Unidos para hablar con los Urdangarin-Borbón.

«Hubo una conversación muy tensa y muy triste»

«Hubo una conversación muy tensa y muy triste sobre la posición que nos pide que adoptemos», explica Urdangarin. En ese momento, la idea era poner «un cordón sanitario» y que Iñaki se defendiera «solo» para, sobre todo, «reflotar la imagen de la institución». «Fernando Almansa nos saludó con arrogancia, con una altanería casi ofensiva», apunta el exduque de Palma. Unas palabras que tuvieron reacción por parte de la infanta Cristina. «¿Tú te estás oyendo? No ha dicho nada malo y venís a pedir la cabeza de mi marido», le dijo a la mano derecha de su padre. Es más, en ese momento no se plantearon ni el divorcio: «Por un agente tan externo no podemos romper un proyecto que estaba en pleno desarrollo».

«¿Tú te estás oyendo? No ha dicho nada malo y venís a pedir la cabeza de mi marido»

En ese momento, quien sí quiso hablar con su hermana y su cuñado fue el rey Felipe, quien hizo una llamada. «Por favor, considera la situación, es lo mejor para todo, creo que te vas a defender mejor solo, la Casa no puede hacer nada por ti ahora, es mejor que te apartes, piensa que en determinados círculos no te beneficia estar relacionado con la Corona y, por otro lado, hay que proteger la institución», les repitió. Algo que el propio Urdangarin y su familia identificaron como una prolongación más del discurso de Almansa. Pero eso sí, con un cambio de edad y un perfil más calmado.

Sobre el fin de su matrimonio, Iñaki ha confesado a Évole que este no se produjo por su condena en el caso Nóos —aunque también influyó—, sino por una «suma de causas». «El caso Noós nos hizo muchísimo daño y mis prioridades eran volver a coger la sartén por el mango y quizás rodearme de gente y personas que me digan lo que tengo que oír», ha contado. Así, define que su matrimonio es «un precio que ha pagado esta situación, es como que la llama se ha ido apagando a medida que hemos sufrido todo este calvario». «Yo lo he pasado desde dentro y pienso que de manera desproporcionada e injusta y si hay algún momento en la vida en el que puedo decidir sobre lo que hacer quizás era este», ha añadido.

«Cuando tengo que decirle algo, la llamo y se lo cuento»

Además, este episodio fue «durísimo», tanto por él como por la infanta y sus hijos «pero creo que es lo que tenía que hacer». Es más, afirma que con la infanta «todo funcionó bien hasta que la situación se fue agotando y acabando». Además, el exduque de Palma ha admitido que habla con su mujer: «Cuando tengo que decirle algo, la llamo y se lo cuento. Si no tengo ningún freno o ninguna limitación hablamos de forma continua de todo».

También, Urdangarin ha tenido momento para elogiar el trabajo del Instituto Nóos. «Independientemente de lo que dijese la causa penal, trabajábamos en un proyecto con un propósito de impacto social muy alto», ha comentado en La Sexta. Es más, ha afirmado que «las cosas estaban bien hechas. La voluntad, el espíritu, era auténtico». Y, además, también ha puesto el foco en su mayor fallo: «Si no nos hubiésemos acercado a las administraciones públicas, no hubiera habido caso Nóos». Además, ha insistido que «nunca existió el deseo de delinquir».

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