Todo lo que hay que saber del escándalo entre Mette-Marit y Epstein: «París es un buen lugar para el adulterio»
En estas últimas horas, se han desclasificado nuevos correos entre el magnate americano y la mujer del príncipe Haakon

Haakon junto a Mette-Marit. | Gtres
Con el paso los meses vamos conociendo la lista de nombres y, sobre todo, la información, relacionada con Jeffrey Epstein. El magnate americano, acusado de varios casos de abuso sexual, fue una de las figuras más importantes de Estados Unidos y, sobre todo, mantuvo vínculos con distintas esferas, tanto de la política, como el mundo social y el de la actuación. Ahora, uno de los nombres que ha salido a la luz ha sido el de la princesa Mette-Marit de Noruega, la mujer del príncipe Haakon. Ambos, además, en estos últimos meses, han tenido que hacer frente a otro escándalo, que no empaña su relación con Epstein; el juicio por su hijo, Marius Borg, comienzan esta misma semana. El joven está acusado de distintos delitos, que han ensombrecido la reputación de la Corona noruega.
Así, como decíamos, la relación entre la princesa Mette-Marit de Noruega y Jeffrey Epstein ha pasado de ser un rumor lejano a convertirse en uno de los mayores escándalos de la monarquía noruega, especialmente tras la desclasificación masiva de documentos en enero de 2026. En un primer momento, su relación se presento como «un error del juicio», pero, en las últimas horas, hemos podido ver los mails que se intercambiaron, donde dejan bien claro que se conocían y que, sobre todo, mantenían una comunicación fluida.
Qué dicen los correos desclasificados de Epstein y Mette-Marit

Aunque el Palacio Real afirmó en 2019 que el contacto terminó en 2013, los archivos desclasificados recientemente demuestran que mantuvieron comunicación al menos hasta 2014. Se conocieron a través de amigos comunes en 2011 —cuando Epstein ya era un delincuente sexual convicto tras su sentencia de 2008—. Se vieron en varias ocasiones, incluyendo encuentros en Oslo, en la mansión de Epstein en Palm Beach (Florida) y encuentros fortuitos en lugares como St. Barts. Sus correos electrónicos directos —desde la cuenta oficial de la Casa Real— muestran que había entre ellos una confianza sorprendente.
En un intercambio, Epstein le dice que está en París buscando esposa pero que prefiere a las escandinavas. Ella responde bromeando con que «París es bueno para el adulterio» y que las escandinavas son «mejor material para esposas». Es más, Mette-Marit llegó a preguntarle si era «inapropiado» sugerir como fondo de pantalla para su hijo de 15 años una imagen de mujeres desnudas con una tabla de surf. Entre ambos, sin duda, había cierta cercanía emocional. Es más, la princesa de Noruega se refería a él como «un encanto» —such a sweetheart— y en una ocasión le escribió: «Ven y sálvanos. Me muero de aburrimiento», mientras se encontraba en un acto oficial.
Algo más que una amistad

A pesar de alegar que no sabía quién era, los correos revelan que ella le dijo explícitamente: «Te busqué en Google» y le comentó que lo que aparecía «no tenía buena pinta». Tras la publicación de estos archivos el 31 de enero de 2026, la princesa ha emitido un nuevo y contundente comunicado, en el que ha reconocido que se «avergüenza». «Demostré una falta de criterio y lamento profundamente haber tenido contacto con Epstein. Es simplemente vergonzoso», ha confesado. Ademas, también ha admitido que debería haber investigado mejor el pasado de Epstein y ha mostrado su solidaridad con las víctimas. Sí que es cierto que este escándalo no llega en un momento cualquiera, lo hace en plena tormenta por el juicio de su hijo, Marius Borg.
El comunicado con el que Mette-Marit ha pedido perdón
El hijo mayor de Mette-Marit —fruto de una relación anterior— se enfrenta en febrero de 2026 a un juicio por cargos graves, incluyendo agresión y violación. Sí que es cierto que, en todo momento, los príncipes han expresado su deseo de que la justicia siga su camino y, sobre todo, que se llegue a un veredicto justo. A pesar de todo, y teniendo en cuenta la mala imagen que seguiría dando a la Corona mantener la relación con Marius, ni Mette-Marit ni su exmarido se han separado nunca del joven. Al mismo tiempo, la princesa sigue lidiando con su fibrosis pulmonar crónica, lo que ha reducido su agenda oficial y ha aumentado la presión sobre la Corona.

El príncipe Haakon también está viviendo un momento complicado, ya que la polémica le ha salpicado al mostrar cierta tibieza en su respuesta y, sobre todo, ponerse de perfil. Han sido muchas las voces, sobre todo después de este último escándalo, que han apuntado a que lo mejor para la Corona sería que Haakon decidiera divorciarse, ya que así podría perpetuar su posición en el trono. Algo que parece ser poco probable. Sin duda alguna, el futuro de la pareja está ligado inevitablemente al proceso judicial de Marius Borg, cuyo juicio comienza este mes de febrero de 2026. Los cargos de agresión, daños y presunta violación han destrozado la imagen de «familia ejemplar».
La fiscalía investiga si hubo presiones desde el Palacio para proteger a Marius en el pasado, lo que podría derivar en una crisis constitucional que afecte directamente a la legitimidad de Haakon como futuro Rey. Tampoco la desclasificación de los correos de Epstein han ayudado a mejorar la imagen de la Corona. El hecho de que usara el correo oficial para bromear con un delincuente sexual convicto ha provocado que gran parte de la prensa noruega pida que la princesa dé un paso atrás en sus funciones públicas de forma definitiva. El príncipe heredero debe decidir si sigue defendiendo el «error de juicio» de su esposa o si establece un cordón sanitario para salvar la corona, algo que parece improbable dada la solidez de su relación personal.
Quién es Mette-Marit, princesa de Noruega y mujer de Haakon
A pesar de sus problemas de salud, el rey Harold, a sus casi 89 años, ha insistido que, entre sus planes, no está el de abdicar. Ahora, todas las esperanzas están puestas en la princesa Ingrid Alexandra, quien ya está dando sus pasos en solitario. Ella es la verdadera esperanza de la monarquía noruega. Con 22 años y formación militar, su imagen es impecable. El futuro de los príncipes herederos pasa por acelerar el relevo generacional. Es muy posible que veamos a Haakon reinar en un futuro próximo, pero con una Mette-Marit con un papel puramente simbólico y una Ingrid Alexandra ejerciendo funciones de «primera dama» de facto.
Mette-Marit llegó a la vida del príncipe Haakon hace más de dos décadas. Su llegada a la familia real en 2001 fue uno de los eventos más controvertidos de la realeza europea, ya que no pertenecía a la nobleza y tenía un pasado que desafiaba los protocolos tradicionales: era madre soltera de un niño llamado Marius y había reconocido públicamente haber frecuentado ambientes de fiesta vinculados a las drogas en su juventud. Sin embargo, su honestidad y el apoyo incondicional de Haakon lograron que el pueblo noruego terminara aceptándola con gran cariño.

Desde su boda, ha centrado su agenda oficial en causas sociales y humanitarias, destacando su labor como embajadora especial de ONUSIDA y su defensa de la literatura y la salud mental. No obstante, su actividad se ha visto seriamente limitada en los últimos años debido a que padece fibrosis pulmonar crónica, una enfermedad degenerativa que la obliga a reducir sus apariciones públicas y a llevar un ritmo de vida mucho más pausado del habitual para una figura de su rango.
