Melendi, el niño pegado a su madre que hoy es padre de cinco hijos: así fue su infancia en Oviedo
Antes de convertirse en una de las voces más reconocibles del pop español, fue un niño que soñaba con el fútbol

La infancia de Melendi | Gtres
La historia de Melendi no empezó sobre un escenario, sino en una ciudad asturiana alejada de focos y guitarras. Antes de convertirse en uno de los cantantes más famosos del pop español, Ramón Melendi Espina fue un niño de barrio en Oviedo, con inquietudes propias de su edad y sueños muy distintos a los que terminarían marcando su destino. La música, que más tarde definiría su vida, tardó en ocupar un lugar central.
Desde sus primeros pasos en el mundo artístico a comienzos de los años 2000 hasta alcanzar la fama, a partir de 2003, la trayectoria de Melendi ha estado marcada por una evolución personal y creativa constante. Detrás del artista hay una historia familiar, escolar y emocional que ayuda a entender cómo aquel niño introvertido, más pendiente del balón que del micrófono, acabó dedicándose a la música.
La infancia de Melendi
El cantante creció en una sencilla familia asturiana junto a su madre, Loli Espina, su padre, Gonzalo Melendi y su hermana, Sonia, con quien tiene muy buena relación. Durante su infancia fue un niño inquieto y con intereses diversos, y pasó por varias etapas escolares en Oviedo antes de encontrar su propio camino en música.
Melendi cursó parte de su educación en el IES Alfonso II de Oviedo, donde se cuenta que sus inclinaciones iban más hacia el deporte y la vida social que a los estudios académicos, algo que él mismo ha reconocido al hablar de que llegó a probar suerte como futbolista en categorías juveniles.
Muy apegado a su madre y pasión por el fútbol
Además, estaba muy apegado a su madre: «Cuando era pequeño era un niño bastante introvertido, me gustaba jugar solo y estaba en las faldas de mi mamá», cuenta, en unas palabras recogidas por Cadena 100.
En aquel momento, sus aspiraciones apuntaban en otra dirección. «Me disfrazaba de futbolista, no de mis cantantes favoritos. Yo siempre quise ser futbolista», confiesa. El deporte tenía un peso importante en su vida y encajaba mejor con la imagen que tenía de sí mismo durante esa etapa, tanto que, como decíamos, llegó a jugar en las categorías inferiores del Real Oviedo antes de centrarse de lleno en la música.
La música tardó en llegar
La música permanecía en un segundo plano. El primer encuentro este mundo llegó ya en la adolescencia, cuando acudió a un concierto con amigos. Poco después —hacia los 16 o 17 años— comenzó a sentir que la música podía convertirse en una vía para expresar emociones que le resultaban difíciles de verbalizar. «Me picó el gusanillo de la música, cogí la guitarra y empecé a sacar aquellas cosas que me costaba tanto decir», explica.
En su entorno familiar, ese interés se veía más como un hobby: «En mi familia tampoco se lo tomaron demasiado en serio, se lo tomaron como si fuera un hobby», recuerda. Durante un tiempo, optó por guardar sus composiciones para sí mismo. «Tardé mucho en enseñarles canciones, hasta los 19 o 20 años no enseñé nada a nadie», asegura.
Su vida actual como padre de cinco hijos
El tiempo pasó y la música llegó a imponerse. Y mientras su carrera seguía su curso, Melendi hizo lo propio con su vida. El cantante es padre de cinco hijos fruto de tres relaciones sentimentales distintas.
Su hija mayor, Carlota Melendi Martínez, nació en 2005 de su relación con Miriam Martínez de la Vega y en 2026 tiene 21 años. Su segundo hijo, Marco Melendi Abad, fruto de su relación con la cantante Dámaris Abad (artísticamente conocida como La Dama), nació en 2011 y tiene 15 años.
Con su actual esposa, Julia Nakamatsu, a quien conoció años antes de casarse en 2019, tuvo tres hijas: Lola, nacida en 2016 y con 10 años en 2026; Abril, nacida en 2019 y con 7 años; y Dakota, la benjamina, nacida en noviembre de 2023, que en 2026 tiene 3 años. Con Julia parece que Melendi ha encontrado la estabilidad, aunque se lleva bien con las madres de sus otros dos hijos.
