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La escapada favorita de Sánchez está en España: elige el pueblo más acogedor del Pirineo

El presidente del Gobierno suele escaparse, durante sus vacaciones de invierno, a Huesca o, también, hasta Andorra

La escapada favorita de Sánchez está en España: elige el pueblo más acogedor del Pirineo

Sánchez junto a Begoña Gómez. | Gtres

Pedro Sánchez aprovecha cada momento de sus vacaciones para hacer las maletas y trasladarse a algún punto de España. Aunque eso sí, también suele decantarse, sobre todo en la temporada de invierno, por otros destinos muy pegados a nuestra frontera; Andorra. Aún así, su lugar de preferencia, en los meses de más frío, sigue siendo la zona norte de nuestro país, especialmente en un pequeño pueblo de lo más acogedor que se encuentra en el Pirineo, y a donde acude, junto a su mujer y sus hijas, a practicar uno de sus deportes favoritos; el esquí.

Probablemente, su destino fetiche es Canarias, concretamente la isla de Lanzarote. Allí disfruta del Palacio de La Mareta, que fue un regalo del rey Hussein de Jordania al rey Juan Carlos y donde murió en una de las Nocheviejas su madre, María de las Mercedes. El edificio ofrece una privacidad total. Cuenta con más de 30.000 metros cuadrados, acceso directo al mar, piscinas y jardines diseñados por César Manrique. Es el lugar donde puede practicar uno de sus hobbies favoritos: las rutas en bicicleta de montaña por el paisaje volcánico. Sí que es cierto que se trata de un paisaje que no solamente ha enamorado a Sánchez; en su momento, Zapatero, después de ser presidente del Gobierno, decidió comprarse una bonita casa en la zona de Famara.

Las escapadas de Pedro Sánchez a Cerler

Pedro Sánchez junto a Begoña Gómez. | EP

Durante el invierno, como hizo estas mismas Navidades, Sánchez se marchó hasta Andorra, donde disfruta de la bicicleta pero, también, de los deportes de invierno. Sí que es cierto que, como contamos en THE OBJECTIVE, el presidente del Gobierno cambió de localización, ya que la última vez que estuvo en el país vecino, varias personas se manifestaron en la puerta de su hotel. Además de Andorra, Sánchez también suele ser fijo en la localidad de Cerler, en Huesca, que posee una de las estaciones de esquí más deseada de la zona.

Junto a Formigal y Astún, Cerler es uno de los destinos favoritos para aquellas personas que quieren disfrutar de pistas largas, buena temperatura, poca gente y, sobre todo, mucha nieve. Se trata del pueblo más alto del Pirineo Aragonés (1.540 metros) y, al mismo tiempo, es uno de los más acogedores y auténticos. Se trata, sin duda alguna, de «la cima del sosiego». Es un lugar donde el tiempo parece haberse congelado en sus calles de piedra, mientras que a solo unos metros, la adrenalina de una de las mejores estaciones de esquí de España late con fuerza. Además, se divide en dos minutos. El casco antiguo es una joya de la arquitectura civil pirenaica. Las casas —como las famosas Casa Cornel o Casa de la Iglesia— conservan ese aspecto robusto diseñado para aguantar siglos de nevadas.

Un pueblo pirenaico con mucho encanto y con grandes vistas

Las calles, además, son empedradas y pasear por el centro histórico es un ejercicio de silencio; es un pueblo de callejas estrechas donde el coche sobra. Desde el lugar, además, se tienen unas vistas privilegiadas del entorno. Está rodeado de la mayor concentración de picos de más de 3.000 metros de todo el Pirineo, incluyo El Aneto y Posets. Al estar a tanta altitud, la sensación de estar por encima de las nubes es constante, especialmente en los días de inversión térmica. Aunque la estación de Aramón Cerler es su motor económico —elegida varias veces como la mejor de España—, el pueblo tiene un espíritu deportivo que va más allá del invierno. En invierno, nos encontramos con pistas con desniveles de vértigo y un ambiente de aprés-ski que ha sabido mantenerse con el paso del tiempo.

Durante el verano es el punto de partida de rutas míticas de senderismo hacia las cascadas de Ardonés o el pico Gallinero. Es un destino de culto para el ciclismo de carretera —es un final de etapa clásico de la Vuelta a España—. Algo que también define su personalidad es ternasco de Aragón, las setas de recién cogida o la olla benasquesa. El ambiente en sus restaurantes es rústico y cálido. Cenar en Cerler mientras fuera nieva, junto a una chimenea de piedra y con una copa de Somontano, es la definición perfecta de la felicidad en la montaña. De esta manera, se trata de un refugio de paz y donde se valora el lujo de la sencillez.

El hotel donde se suelen hospedar

Cuando Pedro Sánchez se escapa a Cerler, su objetivo principal es el anonimato activo. A diferencia de otros destinos donde su presencia es puramente institucional, en este rincón del Valle de Benasque busca fundirse con el paisaje como un turista más, aunque siempre bajo un discreto pero estricto cordón de seguridad. Sánchez es un esquiador experimentado y en Cerler aprovecha que la estación es conocida por tener los desniveles más grandes del Pirineo (como la mítica pista de 9 kilómetros). Así, el presidente del Gobierno no suele quedarse en las zonas de debutantes. Le gusta subir a las cotas más altas, como el Pico Gallinero (2.630 metros), para disfrutar de las mejores vistas del Aneto.

También, suele esquiar en las primeras horas de la mañana, cuando hay menos gente en las pistas, acompañado por su familia y un equipo de escoltas que también son expertos esquiadores (imprescindible para seguirle el ritmo). Si la visita es fuera de la temporada de nieve, o si el tiempo no permite esquiar es habitual verle haciendo deporte por los senderos que conectan Cerler con Benasque o subiendo hacia las Cascadas dude Ardonés. Aprovechando que la subida a Cerler es un puerto mítico del ciclismo, suele entrenar con bicicleta de carretera o de montaña, una de sus grandes aficiones junto al baloncesto.

Aprovecha para hacer deporte junto a su mujer y sus hijas

Pedro Sánchez y Begoña Gómez recorriendo la Alhambra en 2023. | Europa Press

Aunque se aloja en establecimientos que garantizan su privacidad —a veces en hoteles de 4 o 5 estrellas de la zona o residencias oficiales cercanas—, no se queda encerrado. Se le ha visto cenar en restaurantes emblemáticos del pueblo, donde se sirven carnes a la brasa y platos típicos como las migas aragonesas o el ternasco. A menudo baja al pueblo vecino de Benasque (a solo 6 km) para pasear por su calle Mayor, entrar en alguna tienda de montaña o simplemente disfrutar del ambiente montañero. También aprovecha para leer ensayos políticos y biografías internacionales. Es uno de los pocos momentos del año en los que puede disfrutar de una rutina normal con su mujer, Begoña Gómez, y sus hijas, lejos del protocolo de La Moncloa.

Fue en 2024 la última vez que pudimos ver a Sánchez en esta estación. En ese momento, se hospedaron en el Hotel Casa Coronel, uno de los lugares más tranquilos del lugar y que le ofrece unas impresionantes vistas de la montaña. El alojamiento está ubicado en el casco antiguo de Cerler, muy cercano a la estación de esquí y desde donde se divisa el valle de Benasque. El hotel, de ambiente familiar, cuenta con unos precios por noche que rondan los 200 euros, dependiendo del tipo de habitación y las personas que se alojen.

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