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Los retoques estéticos de Marta Pombo (de los que ya no puede hablar por la nueva ley)

Aunque la influencer no puede detallar lo que se hace, tampoco oculta que sigue pasando por ‘boxes’

Los retoques estéticos de Marta Pombo (de los que ya no puede hablar por la nueva ley)

Marta Pombo | Gtres

Marta Pombo es muy cercana con sus más de 1,1 millones de seguidores de Instagram. Con ellos comparte escenas cotidianas de su vida familiar junto a su marido, Luis Zamalloa, y sus hijas, Matilda y las mellizas María y Candela. La influencer, de 24 años, también comenta los retoques estéticos que se hace, aunque sin decir exactamente qué desde 2025, cuando entró en vigor la conocida Ley de los influencers, que les impide hacer esto.

La hermana de María Pombo, desde entonces, ha respetado la ley, sin explicar qué retoque estético se ha hecho, pero sin ocultar que pasa por boxes. De hecho, hace tiempo la creadora de contenido acudió a una clínica estética para realizarse un tratamiento, aunque al salir explicó que no podía detallar en qué había consistido. «Me gusta ser honesta. Me he hecho cosas. Empecé viniendo para tratarme las estrías del embarazo y, a partir de ahí, seguí», sijo, sin entrar en más detalles.

«Que conste que no estoy incumpliendo la ley porque no hablo del tratamiento ni de marcas. (…) Me parece fenomenal que existan estas normas, porque tenemos mucha influencia, especialmente sobre gente joven, y hay que ser responsables», añadió.

Bótox, entre los tratamientos estéticos de Marta Pombo

La influencer insistió en que no le gusta que se ponga en duda su honestidad. «Me encantaría contar todo lo que me hago, pero no puedo», afirmó, dejando claro que no se trata de ocultar información, sino de cumplir con la normativa vigente. «No es que mienta, es que acato la ley», zanjó.

A pesar de ello, como decíamos, a día de hoy no oculta que se hace retoques. De hecho, hace unos días explicaba que tenía un moretón en un ojo por un tratamiento, que a todas luz era botox.

Marta Pombo retoques
Marta Pombo aparece con un cardenal en el ojo

Desde que tenía 30 años

De hecho, desde que cumplió 30 años, Marta Pombo comenzó con el bótox, algo que ella misma definió como una «prevención de riesgos». Tras muchas dudas y cierto temor a las críticas, explicó a sus seguidores que había optado por este procedimiento para suavizar las arrugas de expresión.

En aquel momento se trató la frente y quedó satisfecha con el resultado, hasta el punto de repetir un año después. En esta segunda ocasión, el motivo estaba relacionado con los cambios físicos que notó tras convertirse en madre de Matilda. «Desde que di a luz me he puesto literalmente diez años encima, no me he visto más arrugas en mi vida», comentó entonces con naturalidad.

Después, la propia Marta Pombo explicó en Instagram que este nuevo retoque respondía a lo que llamó, con humor, un «Plan Renove». En esta fase decidió aplicarse bótox en el entrecejo y en las patas de gallo, zonas donde, según ha contado, su expresividad facial hace que las arrugas se marquen más. El objetivo, como ella misma ha explicado en varias ocasiones, no es cambiar su rostro, sino sentirse cómoda con su imagen y los efectos del paso del tiempo.

Estos detalles los dio antes de que entrara en vigor la nueva ley. No obstante, es más que probable que siga con el mismo método en la actualidad, aunque no pueda decirlo públicamente.

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