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La infancia de Ana Milán que plasma en su nueva novela: «Me crié en una casa conservadora que me permitió equivocarme»

La reconocida actriz ha desayunado con THE OBJECTIVE para presentar su nuevo libro, ‘Bailando lo quitao’

La infancia de Ana Milán que plasma en su nueva novela: «Me crié en una casa conservadora que me permitió equivocarme»

Ana Milán presenta su nueva novela. | Carlos Villarejo

Ana Milán es una mujer arrolladora, muy habladora, con las cosas muy claras y que muy pocas veces duda de sus decisiones. Su vida —o al menos la mayor parte de ella— ha estado dedicada a la televisión, encarnando grandes personajes que han acompañado a muchas generaciones. Su paso por Camera café o Física o química marcó su pasado y, ahora, es la literatura la que condiciona su presente. Este febrero, Ana Milán presenta su nueva novela, Bailando lo quitao, con un título que surgió de forma inesperada hace mucho tiempo y que ella misma apuntó en una nota en su móvil, teniendo claro que, en algún momento, lo utilizaría. Y ese momento llegó esta misma semana cuando presentó ante varios periodistas su libro, decorado con un espectacular fondo rojo, sin distracciones, inspirado en su color de labios. Una tonalidad que, también, siempre ha permanecido en su memoria.

Entre bocaditos de salmón, quiche de calabacín y pastas de té en un céntrico hotel de Madrid, la actriz se ha sincerado sobre cómo han sido estos años de producción y, sobre todo, por qué decidió—hace mucho— plasmar la vida de Josefa en un libro. Lo primero que cuenta Ana —quien nació en Alicante hace 52 años— es que todo lo que hay escrito sobre esas más de 200 páginas, se lo contó la propia Josi y ella solamente tuvo que coger su iPad e ir redactando cada una de sus líneas. Así, la historia de Josefa, que trabajó como secretaria de dirección en RTVE, cuenta la de muchas mujeres que, a partir de los 70, tienen las cosas muy claras sobre la vida. Saben lo que quieren en el amor, lo que más echan de menos y, también, cuáles son sus aspiraciones en la vida.

La nueva novela de Ana Milán que narra la vida de Josi

Algo que también tiene muy claro la propia Ana, quien dudó sobre si la historia de Josi podría entenderse o si llegaría a provocar algún tipo de sentimiento entre sus lectores. Y es que de alguna manera, el relato de Josefa tiene mucho que ver con los pensamientos que ha tenido Ana alguna vez en su vida —aunque confiesa que su deseo no es llegar hasta los 70— y, sobre todo, relacionados con su familia. «Me crie en una casa conservadora que me permitió equivocarme», cuenta Ana a THE OBJECTIVE, poniendo en contraposición el testimonio de Josi quien se crio en un lugar conservador y donde tuvo poca capacidad de acción.

«Deseé que esa madre que nunca tuve me acariciara el pelo mientras mi cabeza se apoyaba en la ventana del avión. Ver con ella desde las alturas el cielo azul transformado en suelo y sembrado de nubes pequeñas desparramadas por la mano de un niño aburrido. Eché de menos ese padre que no tuve, me vi creciendo en sus rodillas y su mirada tierna preguntándome. […] Extrañé esa mano, sincera y fuerte, amable, protectora, e inexperta en pegar. Eché de menos a ese hombre que me querría lo suficiente como para no buscar el amor de maneras dolorosas el resto de mi vida», escribe Ana Milán en su libro, narrando la vida de una mujer que, condicionada por un pensamiento de la época, no sintió el amor familiar que ella sí vivió en su núcleo.

Ana Milán publica ‘Bailando lo quitao’. | Carlos Villarejo

En contraposición, Ana todavía se acuerda de su madre, de «la última vez que durmió en su cama». Una nostalgia desde la que también relata algunas de las muestras de amor que llevó a cabo su progenitora, en una etapa en la que estuvieron viviendo en Alemania y tuvo que volver deprisa y corriendo hasta Valencia para cuidar a una hermana de Ana, que estaba enferma. Todos estos detalles, estos esfuerzos, la actriz los pone en valor, teniendo en cuenta la importancia de la familia, del esfuerzo de la familia y, sobre todo, de tener siempre a alguien que esté orgulloso de tus pasos.

«Mi madre me ha visto estrellarme muchas veces»

«Mi madre me ha visto estrellarme muchas veces», comenta Ana Milán a este diario, afirmando que su progenitora siempre estuvo a su lado, poniendo un poco de humor, también, a las veces en las que acertaba, pero, también, en las que se equivocaba. Es más, el «germen» del libro, como ella misma relata, fue una conversación que tuvo con su madre, quien estaba enferma de Alzhéimer y que tuvo mucho que ver con el proceso de envejecer. «Un día mi madre me preguntó qué edad tenía. Al decírselo, ella me afirmó que cuando se levantaba por la mañana y se miraba al espejo, no se creía que tuviera esa edad; es más, se sentía más joven», explica la actriz. Esto le hizo replantearse muchas cosas sobre la vejez, sobre cómo las mujeres llegan a cumplir ciertos años y, sobre todo, qué opina la sociedad llegado ese momento.

«Envejecer es una de las grandes tragedias», apunta Milán, afirmando que hay mucha «crueldad» en esa etapa de la vida, en la que, sobre todo, las mujeres, tienen que aguantar comentarios, observaciones y consejos que, en muchas ocasiones, ni ellas mismas han pedido. Un reto que, también, exige a la sociedad: «Hay que tener responsabilidad afectiva». Ana García Milán nació el 3 de noviembre de 1973 en la ciudad de Alicante. Durante unos años vivió en Albacete y es la pequeña de tres hermanos. Se licenció en Ciencias de la Información en Madrid, en la Universidad San Pablo CEU, aunque siempre tuvo claro que quería ser actriz. Sin duda alguna, ser la pequeña le marcó su personalidad, creciendo en un ambiente donde tenía varias figuras a las que podía seguir y en las que inspirarse.

«Envejecer es una de las grandes tragedias»

En varias ocasiones, Ana ha confesado que de pequeña era una niña con la mirada de adulta, muy charlatana y algo seria. En El camino a casa recordó que esos primeros años de vida no fueron especialmente «de abrazos» o demostraciones afectivas físicas constantes, lo que hizo que, al llegar a Madrid a los 16 años, se sintiera sorprendida por la efusividad de sus nuevos amigos. Sin ninguna duda, esa infancia le hizo forjar ese carácter fuerte y directo que hoy le caracteriza, aunque siempre recibió un guiño de su familia.

Al mudarse a Madrid, sus primeros pasos profesionales fueron duales; debutó en televisión en el programa La central (Antena 3) y, paralelamente, trabajó como modelo desfilando en la Pasarela Cibeles para diseñadores como Devota & Lomba y Manuel Piña. Su popularidad masiva llegó a través de personajes icónicos en series que marcaron la década de los 2000. Fue en Camera café donde interpreto a Victoria de la Vega —entre 2005 y 2009—, una jefa de marketing con un carácter mordaz y autoritario que la convirtió en uno de los pilares de la serie. En Yo soy Bea dio vida a Sandra de la Vega, demostrando su capacidad para el drama y la comedia en una serie de emisión diaria. Luego, en Física o química interpretó a Olimpia Díaz, la estricta profesora —y luego directora— del instituto Zurbarán. Este papel es, para muchos, su interpretación más recordada por la complejidad y evolución del personaje.

En la gran pantalla, destaca su participación en la adaptación cinematográfica de Camera Café: La película (2022) y comedias como Donde caben dos o Descarrilados. En los últimos años, Ana ha reforzado su conexión con el público a través de la escritura y el formato audio. Tras publicar Sexo en Milán y Voy a llamar a las cosas por tu nombre, recientemente ha lanzado su primera novela de ficción titulada Bailando lo quitao (2025/2026), la cual narra la vida de una mujer llamada Josi a través de sus recuerdos. Además, sigue vinculada a la moda, habiendo desfilado recientemente en eventos internacionales como la pasarela de París (2025).

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