The Objective
Gente

'Txiki', la persona especial a la que Urdangarin dedica sus memorias: «No pudiste leerme»

Su libro, ‘Todo lo vivido’, ha visto la luz este mismo jueves en unas más de 200 páginas donde el exmarido de la infanta se sincera

‘Txiki’, la persona especial a la que Urdangarin dedica sus memorias: «No pudiste leerme»

Urdangarin, en una imagen de Xavier Torres-Baccheta.

Iñaki Urdangarin ha publicado sus memorias, Todo lo vivido: Triunfos, derrotas y aprendizajes, este 12 de febrero. En este libro, de algo más de 200 páginas, el que fuera duque de Palma narra distintos capítulos de su vida que, sin lugar a dudas, han marcado su vida. Porque más allá de unas páginas en las que se habla de su carrera profesional dentro del mundo del deporte, Urdangarin también da su propia visión de la vida; desde su infancia en Vitoria, su mudanza a Barcelona, su noviazgo con la infanta Cristina hasta la importancia de sus padres en su día a día. Es precisamente a Txiki, su padre, a quien dedica esos capítulos; quien nunca llegó a «leerle».

En su primera capítulo, No dejes de entrenar, el exmarido de la infanta Cristina narra cómo se conocieron sus padres y la ilusión que le hacía a sus progenitores que su hijo se casara con una mujer española. Lejos de esas pautas, Juan María, más conocido como Txiki, se enamoró de una belga. Juntos vivieron una etapa en Londres y, más tarde, se marcharon hasta un pequeño pueblo Viladrau, donde el padre de Iñaki Urdangarin recibió un mote que le marcó para toda la vida. A pesar de su prematura muerte, su progenitor siempre fue una persona muy especial en su vida, al igual que ahora lo es su madre, Claire, quien no se ha separado de su lado en ningún momento; ni cuando entró en la cárcel ni, tampoco, cuando vivió su mediático divorcio.

‘Txiki’, el padre de Urdangarin que tuvo un papel importante en su vida

Claire, la madre de Urdangarin, junto a la Infanta, su hijo y su nieto. | Gtres

Probablemente es de la figura de Txiki de la que menos información tenemos. Juan María Urdangarin Berriochoa nació en 1932 y se convirtió en una figura de gran relevancia en el ámbito empresarial y financiero del País Vasco. Fue un hombre de convicciones profundas, su perfil combinaba el éxito profesional con un nacionalismo moderado y una moral estricta. Ingeniero industrial de formación y diplomado en Administración de Empresas, Juan María desarrolló la mayor parte de su carrera en el sector privado, especialmente en la multinacional alemana Fuchs, dedicada a lubricantes químicos. Sin embargo, su cargo más visible fue el de presidente de la Caja Vital (Caja de Ahorros de Vitoria y Álava) entre 1996 y 2000.

Políticamente, era un histórico militante del PNV (Partido Nacionalista Vasco). Su perfil era el de un nacionalista institucional, serio y muy respetado en Vitoria, donde la familia se asentó tras vivir unos años en Barcelona por motivos laborales. Se casó con la belga Claire Liebaert, con quien tuvo siete hijos —Iñaki es el penúltimo—. La familia Urdangarin-Liebaert era conocida en la sociedad vasca por ser una familia numerosa, culta y con una educación muy cuidada. Juan María era un hombre de profundas creencias cristianas que inculcó a sus hijos valores de esfuerzo y discreción.

«Gracias papá y mamá por vuestras enseñanzas y vuestro apoyo»

De hecho, se dice que fue uno de los más escépticos cuando Iñaki comenzó su relación con la infanta Cristina. Según crónicas de la época, Juan María advirtió a su hijo sobre la complejidad de entrar en la Familia Real, temiendo que la exposición pública acabara desvirtuando la vida sencilla y trabajadora que él había construido. El final de su vida estuvo marcado por la tristeza y la enfermedad. Juan María falleció en mayo de 2012, a los 79 años, en su domicilio de Vitoria. Su salud se había deteriorado gravemente tras sufrir un derrame cerebral y problemas respiratorios. Además, su fallecimiento coincidió con el caso Nóos, cuando la imputación de su hijo Iñaki ya era un escándalo nacional. Muchos de sus allegados afirmaron que el «disgusto» y la preocupación por la situación judicial de su hijo aceleraron su declive físico, ya que para un hombre de su rectitud moral y prestigio social, el escándalo fue un golpe devastador.

«La familia es el primer equipo al que uno pertenece»

Como el propio Urdangarin cuenta en su libro, su padre fue fundamental en su vida, tanto en la personal como la profesional. Es más, él le dio un gran empujón en su carrera dentro del balonmano. Juan María nunca renunció «a los valores importantes como la familia o los estudios cuando aún era demasiado pronto». A él le agradece que no se saltara ninguna etapa de su vida. «Había disfrutado del fin de mi adolescencia en casa, junto a mi familia, había ido al colegio, había entrado en la universidad, no me había pedido nada…», le reconoce Urdangarin. «Gracias papá y mamá por vuestras enseñanzas y vuestro apoyo, y por todos los valores que me inculcasteis. Sin ellos no habría podido aprender de mis caídas, no habría sabido encontrar las herramientas adecuadas para atravesar los valles más oscuros y salir fortalecido de ellos», añade en esta primera parte, en la que se deshace en elogios hacia sus progenitores.

Las reflexiones de Urdangarin en sus memorias. | EP

También, a sus padres les reconoce el hecho de haberle enseñado «el sentido del esfuerzo y del trabajo». «Siempre digo que la familia es el primer equipo al que uno pertenece», apostilla Urdangarin. «Y las raíces merecen ser honradas», añade.

Publicidad