Vicente Vallés, 62 años: «Si no me dedicara al periodismo habría estudiado Educación Física o Ciencias Políticas»
El periodista reconoce a la revista ‘Esquire’ que tuvo la vocación de ser periodista, aunque se planteó otras opciones

Vicente Vallés, en una imagen de archivo. | EP
Vicente Vallés siempre tuvo claro que quería dedicarse al mundo de la Comunicación. Desde pequeña nunca dudó que su deseo era la de ejercer el Periodismo, de una forma u otra. Aunque eso sí, a la hora de elegir las carreras que quería estudiar, el presentador no solamente puso la Comunicación por bandera sino que, también, tuvo que apuntar otras opciones, en el caso de que la nota no le diera para acceder a su primera elección. «Cuando terminé el COU tuve que rellenar una solicitud de ingreso a la universidad en la que se tenía que poner tres carreras distintas y por orden de preferencia», ha contado el presentador de Antena 3 a Esquire. Tras el Periodismo anotó «Educación Física, porque siempre he sido muy aficionado al deporte, y Ciencias Políticas y Sociología, que fue la tercera opción. Por suerte, me alcanzó la nota para Periodismo».
En el mismo medio, Vallés explica que tuvo la vocación «desde muy joven». «En buena medida por el influjo de otro profesor que nos animaba a hacer trabajos periodísticos —uno hacía de entrevistado, otro de entrevistador, etc.—. Este tipo de juegos hizo despertar mi vocación. Sin olvidar que en mi casa siempre había un periódico y tengo recuerdos de mi padre explicándome por las tardes algunas de las noticias del día», explica.
A qué se hubiera dedicado Vicente Vallés si no hubiera sido el Periodismo

Sin duda alguna, con el paso del tiempo, Vicente Vallés ha dado buena cuenta que su carrera es una de las más sólidas y completas del periodismo español. Nació en Vallecas, en una familia humilde. Su padre compraba todos los días el periódico, lo que, sin duda alguna, marcó su inquietud por este mundo. Se licenció en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Comenzó en la Cadena SER, donde dio sus primeros pasos en la información deportiva antes de saltar a la información general. También tuvo un breve paso por el diario ABC. Su salto a la televisión se produjo a finales de los años 80; fue uno de los fundadores de los servicios informativos de Telemadrid en 1989. Sin embargo, su consolidación llegó en Telecinco, donde permaneció 14 años.
Trabajó como redactor jefe y subdirector de Informativos. Dirigió y presentó el prestigioso programa de debate y análisis político La mirada crítica, labor por la que empezó a ser reconocido como un referente de la información nacional. En 2008 fichó por Televisión Española como subdirector del Canal 24 Horas. Allí creó, dirigió y presentó La noche en 24 Horas, un formato de tertulia y noticias que marcó un antes y un después en la franja nocturna de la cadena pública. Su etapa más exitosa ha sido en Atresmedia, donde ha pasado de las noticias de la tarde a liderar el prime time. La primera etapa se produjo en Antena 3 Noticias 1, un informativo que presento durante cinco años.
Luego, pasó a las nueve de la noche, concretamente a partir de 2016. Desde ese año dirige y presenta el informativo nocturno, convirtiéndolo en el más visto de España. Se ha hecho célebre por sus análisis con pizarra, donde desgrana datos de forma muy didáctica, y por sus editoriales críticos que suelen tener un gran impacto en redes sociales. Vallés ha desarrollado una exitosa carrera literaria centrada en la geopolítica y el thriller. En estos años ha escrito varios ensayos como Trump y la caída del imperio Clinton, que vio la luz en 2017, y El rastro de los rusos muertos, de 2019. Ganó el premio Primavera de Novela en 2022 con Operación Kazán. Recientemente, en 2025, publicó su segundo thriller de espionaje, La caza del ejecutor.
Su ilusión por comunicar surgió gracias a uno de sus profesores y a su padre
Su labor ha sido reconocida con casi todos los galardones del sector. En 2016 se hizo con un premio Ondas. También, con un premio Francisco Cerecedo, una Antena de Oro, el premio Joan Manuel Mainat y el premio APM al Mejor periodista del año. Además, está casado con la también periodista Ángeles Blancos —presentadora de Informativos Telecinco—, con quien compite directamente en la misma franja horaria, lo que ellos mismos suelen comentar con humor en entrevistas. Como decíamos, sus primeros años de estudios y, también, la influencia de su padre fueron fundamentales para que Vallés decidiera dedicarse al periodismo.

Para entender la vocación de Vicente Vallés, hay que viajar al Vallecas de los años 70, un entorno humilde donde su destino se fraguó entre el salón de su casa y las aulas de un instituto público. Vicente Vallés ha contado en numerosas entrevistas que su interés por la actualidad nació de un gesto cotidiano de su padre. Aunque su familia era de clase trabajadora y no tenía vínculos directos con el mundo intelectual o periodístico, el acceso a la información era sagrado en su casa. Su padre compraba el periódico todos los días sin falta. Vallés recuerda que, antes de tener edad para entender la política, ya trasteaba con esas hojas. Ver a su padre leer y estar informado le inculcó que entender lo que pasa en el mundo era algo importante y respetable.
En una época donde la televisión era limitada, la radio era el cordón umbilical con la realidad. Ese ambiente de estar al tanto de todo fue el caldo de cultivo para su curiosidad. Si su padre puso la semilla de la curiosidad, su instituto en Vallecas puso la técnica. Vallés estudió en un instituto público del barrio, y allí ocurrieron dos cosas fundamentales. Fue en las clases de lengua y literatura donde se dio cuenta de que se le daba bien contar cosas. Sus profesores notaron que tenía una capacidad especial para sintetizar y redactar, lo que le dio la confianza necesaria para pensar que podía vivir de escribir.

Estudiar en un barrio como Vallecas durante los años de la Transición española (finales de los 70) era, de por sí, una lección de periodismo vivo. El barrio era un hervidero de movimientos vecinales y cambios políticos. Vivir la brecha entre la realidad de la calle y lo que se contaba en las noticias terminó de convencerle: él quería estar en el bando de los que cuentan las cosas. Curiosamente, su vocación inicial no fue la política, sino el deporte. Su padre también le transmitió la pasión por el fútbol —es un reconocido seguidor del Atlético de Madrid—. Vallés soñaba con ser periodista deportivo para narrar los partidos que escuchaba con su padre.
De hecho, sus primeros años de carrera fueron en la sección de deportes. Sin embargo, la base de rigor y seriedad que traía de casa y del instituto le hizo transicionar con naturalidad hacia la información general. Él mismo ha confesado que fue «un chico de barrio» que tuvo «la suerte» de tener libros y periódicos a mano. Para él, el periodismo no fue un lujo, sino una herramienta de ascenso social y una forma de entender su propia realidad.
