La infancia de Begoña Villacís en Chamberí: «Obligué a mi madre a hacer la Comunión vestida de calle y en privado»
La que fuera vicepresidenta de Madrid, por Ciudadanos, siempre estuvo muy unida a sus progenitores y a sus hermanos

Begoña Villacís, en una imagen de archivo. | Gtres
El sentimiento de justicia y de deber social está presente en la vida de algunas personas desde su nacimiento. En el caso de Begoña Villacís, la que fuera vicealcaldesa de Madrid, siempre tuvo claro que, de una manera u otra, iba a invertir su lado profesional en conocer, más a fondo, las necesidades de los ciudadanos. Es por eso que, aunque estudió Derecho —una carrera que compaginó mientras trabajaba en un tienda de ropa—, el deseo de emprender un camino nuevo, más cerca de las inquietudes sociales, fue definitivo para unirse a Ciudadanos. Por ese entonces, la agrupación ya había plantado la primera semilla, de la mano de Albert Rivera, y estaba alzando el vuelo para convertirse en un partido que aglutinara a los votantes de centro.
Mucho de todo lo que consiguió en la edad adulta tuvo que ver con su infancia, marcada por la educación y el cariño de sus padres. Begoña Villacís Sánchez nació en noviembre de 1977 en Madrid. Es la mayor de tres hermanos. Nació en el barrio de Argüelles, aunque pasó varios momentos de su infancia en Chamberí, donde su madre tenía su negocio. Su padre, José Villacís, es doctor en Ciencias Económicas, profesor y escritor —ha publicado distintas novelas, poesía y teatro—. Trabajó como funcionario en el Ministerio de Hacienda. Por su parte, su progenitora, Marisol, estudió Psicología, pero posee varios pisos repartidos por Madrid, que alquila a estudiantes.
La infancia de Begoña Villacís en Chamberí
Begoña estudió en varios centros de Madrid, como el centro concertado La Salle San Rafael y el Colegio Covadonga —ya cerrado, pero pertenecía a FUHEM—. Se dio cuenta cuál era su camino profesional cuando vio Doce hombres sin piedad (12 Angry Men), lo que la llevó más tarde a licenciarse en Derecho en la Universidad CEU San Pablo. Se crió en una zona acomodada del centro de Madrid, un entorno que marcó su desarrollo antes de trasladarse temporalmente a Estados Unidos (Virginia), en años posteriores, para continuar con su formación. En su colegio, la llamaban Mafalda, porque tenía infinidad de inquietudes y nunca se callaba una pregunta. Es más, desde bien pequeña dio buena cuenta de su carácter y su actitud aperturista.
Tanto es así que obligó a sus padres a hacer la primera comunión «vestida de calle y en privado», contó en una entrevista con El Mundo. Su carrera laboral comenzó en Legálitas, lo que le permitió «conocer realmente lo que pasaba en Madrid» porque la mayoría de los clientes «eran madrileños». También, mucho que ver tuvo su infancia, cómo vivió esos años siendo más pequeña y la educación que le dieron sus progenitores. Creció en un hogar donde la lectura, el estudio y las discusiones sobre actualidad eran constantes. Sus padres siempre fomentaron la independencia y la formación académica rigurosa.
Un punto de inflexión en su vida fue su paso por Estados Unidos
Una de las etapas de inflexión en su vida fue su paso por Estados Unidos. Durante su etapa escolar, vivió un tiempo en Virginia, donde cursó parte de sus estudios. Esta experiencia fue fundamental para dominar el inglés a la perfección, adquirir una mentalidad más pragmática y abierta, así como reforzar su independencia antes de volver a Madrid para iniciar la universidad. Quienes la conocieron de joven la describen como una niña extrovertida, «mandona» en el buen sentido y muy protectora con sus hermanos. No era la típica estudiante que se quedaba en un rincón; siempre mostró liderazgo y una gran facilidad para hablar en público, algo que terminaría siendo su mayor herramienta en la política.
Como decíamos, Villacís siempre ha estado muy unida a sus hermanos, tanto de joven como en la edad adulta. Fue hace un año y medio cuando su hermano Borja se convirtió en noticia después de perder la vida en la carretera de El Pardo, a las afueras de Madrid. Las investigaciones apuntaron, en su momento, que había sido un «ajuste de cuentas». La propia Begoña se despidió de su hermano a través de una sincera carta, en su perfil de Instagram, donde puso en valor el trabajo de sus padres. «Pero Borja siempre será mi hermano pequeño, y yo seré siempre su hermana mayor. La que le cuidó lo mejor que supo, junto con los mejores padres que uno puede llegar a tener, y a la que siempre quiso compensar con sentidos gestos, grandes abrazos, y cariñosos besos. No era de esos chicos que no sabían expresar. A veces hacía de hermano mayor», escribió, con una imagen de unas flores.
Sus padres y sus hermanos, su mayor pilar
De sus padres también ha escrito en varias ocasiones, en este perfil de las redes sociales que posee varios miles de seguidores, donde les ha dedicado bonitas palabras, plasmando, de forma concisa, su relación. «Recuerdo empezar a trabajar en Zara con 20 años, papá Villacís se dejaba caer de tarde en tarde por la tienda interesándose por lo que había hecho ese día y una le mostraba un pared inmensa doblada de suelo a techo toda orgullosa. Se admiraba», escribió. Según sus palabras, no se merece «ese padre». «Un tipo cariñoso cuando los hombres no sabían mostrar afecto, un buen profe, un hombre leído que devora cine clásico, una de las personas más buenas y generosas que he conocido. Qué manera de festejar lo bueno, qué entereza para afrontar lo malo. Qué imposible misión la de estar a su altura. Estoy casi segura de que voy a ver comentarios de alumnos suyos que le recordáis con mucho cariño», apostilló.
Su otro hermano, Ignacio, es uno de los más desconocidos del gran público y ha optado por una vida totalmente privada y profesional. Al igual que sus padres y su hermana mayor, Ignacio siguió un camino académico y profesional sólido. Se mantiene completamente al margen de la política y de la exposición mediática. Se sabe que la relación entre los hermanos —Begoña e Ignacio— es excelente. Durante los momentos más difíciles de la carrera política de Begoña, o tras la tragedia de Borja, Ignacio ha sido uno de sus pilares fundamentales en la intimidad.
En la familia Villacís-Sánchez, Begoña siempre ejerció el rol de «hermana mayor protectora». Ella misma ha relatado en entrevistas que desde pequeña tenía un carácter fuerte y que le gustaba organizar y cuidar de sus hermanos. Los cuatro ha tenido que lidiar con un contraste muy fuerte: por un lado, la brillante carrera de Begoña —una abogada de éxito y vicealcaldesa de Madrid— y, por otro, los problemas de su hermano Borja, lo que supuso un reto emocional constante para sus padres, José y Marisol.
