Penélope Cruz: su infancia siendo una «niña difícil» y su pasado desconocido (como sus crisis y su otra hermana, Salma)
De la actriz parece que conocemos todo, pero nada más lejos de la realidad: tiene un pasado que muchos ignoran

Penélope Cruz | Gtres
Antes de convertirse en una de las actrices españolas más internacionales, la historia de Penélope Cruz comenzó en un entorno muy alejado del cine y la industria cultural. Su infancia y adolescencia transcurrieron entre un barrio trabajador del norte de Madrid, una familia muy unida y una formación artística exigente que moldeó su carácter y su forma de trabajas mucho antes de alcanzar la fama
Penélope Cruz se crió en Alcobendas, Madrid
Penélope nació el 28 de abril de 1974 y se crió en Alcobendas, en una zona residencial que en los años 70 y 80 estaba lejos de cualquier ambiente ligado al espectáculo. «A veces me vienen flashbacks míos caminando por Alcobendas o San Sebastián de los Reyes a los 10 años y me emociono», ha dicho la actriz recientemente.
De hecho, en aquel entonces, Alcobendas era una ciudad en plena transformación: pasó de ser un pueblo grande a un núcleo obrero que crecía muy rápido con la llegada de familias de otras regiones en busca de trabajo, con barrios nuevos, bloques sencillos y al principio pocos servicios, pero con mucha vida en la calle y un fuerte sentimiento de comunidad, tipo pueblo. En los 80, con la democracia, mejoraron las infraestructuras, los colegios y los espacios culturales, se consolidó la identidad urbana y, aunque hubo problemas sociales como el paro juvenil y la droga, Alcobendas empezó a verse ya no solo como ciudad dormitorio, sino como una ciudad con vida y carácter propio.
«Una niña difícil»
Para Penélope Cruz, aquella ciudad fue su hogar. Su vida era la de cualquier niña de barrio: colegio, amigas, juegos en la calle y una imaginación muy activa. Sobre esta etapa, ella misma ha recordado que, de pequeña, ya convertía el juego en interpretación: «Cuando jugaba con algunos amigos, era consciente de que estaba actuando. Yo pensaba en un personaje y fingía ser otra persona».
Penélope Cruz dio más detalles de su infancia en poódcast Estás en tu casa, del youtuber Jordi Sabaté, activista y enfermo de ELA. En este espacio, la actriz reconoció que le decían que era «una niña difícil» porque siempre estaba «en las nubes», hasta el punto de que le llamaban «Antoñita la Fantástica».
Una familia trabajadora que fue su base
En su infancia y adolescencia estuvo muy unida a sus padres. Su progenitor, Eduardo Cruz, fallecido a los 62 años, trabajó como mecánico y más tarde tuvo un pequeño negocio. Su madre, Encarna Sánchez, era peluquera de profesión, y siempre acompañó a su hija a castings cuando aún era menor, ejerciendo un papel protector.
Penélope Cruz siempre ha hablado siempre de ambos con admiración: «Me tuvieron muy jóvenes, tenían 21 años, y toda la vida me he sentido en deuda con ellos porque no vivieron una parte de su juventud. Ellos lo hicieron y nos lo dieron todo aunque no tenían una situación fácil para sacarnos adelante pero nos han inculcado valores muy importantes. (…) Teníamos tanto amor que estoy muy agradecida por la educación que tuve».
«Mi madre era una mujer apasionada por la vida y haría lo que fuera por nosotros. Y tuvo que luchar sola para criarnos… ¡Era una supermujer! Yo no sé cómo lo hizo con tres hijos», añadió, refiriéndose a que su madre los crió sola desde los 90, tras el divorcio con su padre.
Tres hermanos, y otra hermana por parte de padre
Sobre los hermanos a los que se refiere, Penélope Cruz es la mayor de tres. Su hermana, Mónica Cruz, también se formó en danza y siguió un camino artístico, mientras que su hermano, Eduardo Cruz ,se dedicó a la música. De esa etapa recuerda juegos, travesuras y una relación muy cercana que sigue manteniéndose en la actualidad.
A estos hermanos se suma Salma Cruz, nacida en 2012 de la relación del padre de la actriz con Carmen Moreno, con quien se casó en 2014. Se dice que ninguno de los tres hijos mayores asistió al enlace por no haber «encajado bien» con la nueva situación familiar. A día de hoy no hay constancia de que haya relación entre Salma y los hermanos Cruz.

Adolescencia intensa: «Viví una crisis de agotamiento. Mi cuerpo y mi mente me dijeron que tenía que parar»
Antes que el cine, la gran de Penélope Cruz fue la danza. Estudió ballet clásico durante años en el Real Conservatorio Profesional de Danza Mariemma, además de danza española y jazz. «El ballet me inculcó disciplina», dijo, resumiendo el impacto de esa etapa: horas de entrenamiento, exigencia física y mental, repetición constante. Esa formación marcó su manera de trabajar mucho después, ya como actriz.
Con unos 14 años decidió que quería ser actriz. Empezó a hacer castings siendo muy joven, compaginando estudios, baile y teatro. Aquella etapa fue tan exigente que terminó pasándole factura: «Viví una crisis de agotamiento. Mi cuerpo y mi mente me dijeron que tenía que parar».
También ha reconocido que, para moverse en ciertos ambientes siendo tan joven, adoptaba una actitud más adulta de la que le correspondía: «Siempre iba muy adelantada, siempre quería estar con gente más mayor». Su salto al cine llegó poco después con Bigas Luna en Jamón, Jamón, pero el trabajo duro venía de años anteriores.
«Me ha tocado vivir muchas vidas en todo este tiempo. A veces ha sido difícil compaginar la familia con la presión de mi carrera, pero no puedo quejarme de los personajes que he recibido en la última década ni ahora», ha dicho. «Nunca he dejado de valorar mi situación, tener un trabajo que me gusta y del que sé que es un privilegio vivir. Todavía sigo llegando a cada rodaje como una estudiante más, esto tiene que ver con lo que he visto en la ética de trabajo de mis padres, en mis 15 o 20 primeros años», ha matizado, recalcando lo que significó la educación de sus padres para ella.
