El nuevo club de Íñigo Onieva: hay que pagar hasta 15.000 euros por ser socio y desde 2.400 al año por entrar (pero su apertura se retrasa)
El exclusivo club privado retrasa su apertura en plena Milla de Oro madrileña

Íñigo Onieva | Gtres
El nuevo proyecto de Íñigo Onieva va con retraso. La inauguración del exclusivo club del marido de Tamara Falcó estaba prevista para febrero, pero todo indica que su apertura se retrasará unas semanas.
Marzo aparece ahora como la fecha más probable, detalla Vanitatis, para que el exclusivo espacio abra por fin sus puertas a una selecta clientela que lleva tiempo pendiente. Los trabajos de acondicionamiento del local, ubicado en plena Milla de Oro, continúan avanzando, aunque en obras de este nivel cumplir el calendario previsto suele ser complicado.
Así será Vega, el nuevo club de lujo
El pasado 15 de enero, en las redes sociales del establecimiento, anunciaban que quedaba apenas un mes para la apertura, pero parece que no va a ser así.
«¡Esto es Vega! ¡Solo queda un mes! Madrid por fin está lista para esto. Bienvenidos al primer club privado solo para socios de Madrid, donde los negocios se mezclan con el ocio y la celebración. Tras más de un año de trabajo intenso, nuestro objetivo ha sido crear una experiencia auténticamente premium», escribieron:
El club se articula en torno a cuatro ejes: negocios, cultura, gastronomía y celebración. Será un espacio reservado exclusivamente a socios, con especial énfasis en la discreción: no se permitirán fotografías ni el uso libre del móvil. Permanecerá abierto todos los días de 9:00 a 3:00 y su ambiente cambiará a lo largo de la jornada, pasando del trabajo y las reuniones a la vida social nocturna.
Entre sus instalaciones, hay:
- Tres propuestas gastronómicas.
- Club de vinos.
- Salas de reuniones y conferencias.
- Charlas y talleres culturales.
- Cuatro barras de cócteles.
- Tres salas de música.
- Equipo para grabación de podcasts.

Cuánto cuesta ser miembro
La privacidad es uno de los pilares fundamentales. La idea pretende trasladar a Madrid el modelo de club privado tan extendido en ciudades como Londres o Nueva York. Onieva ha explicado que la inspiración nació durante su etapa en la capital británica, donde gran parte de la vida social gira en torno a este tipo de espacios, tomando como referencia lugares emblemáticos como 5 Hertford Street. «La idea surgió de una necesidad. Cuando vivía en Londres, toda la vida social se hacía en torno a los clubes privados que ofrecen distintas experiencias en el mismo espacio», dijo a El Mundo.
El acceso no será precisamente económico. La categoría más exclusiva, la de fundador, será solo por invitación y permitirá la entrada de por vida mediante un pago único de 15.000 euros, incluyendo acceso total, reservas garantizadas y experiencias especiales.
Las demás modalidades quedan así:
- Membresía estándar: 2.400 euros al año + 2.000 euros de inscripción.
- Menores de 35 años: 1.500 euros anuales + 1.000 euros de alta.
- Parejas: 2.000 euros anuales + 1.000 euros de incorporación.
Durante el primer año, el pago podrá fraccionarse trimestralmente (15% extra) o mensualmente (20% adicional).
Una comunidad de socios
Cabe destacar que el club Vega Private Members Club no es un proyecto únicamente de Íñigo Onieva, sino que se desarrolla dentro del grupo Mabel Hospitality, propiedad de Cristiano Ronaldo y el empresario Manuel Campos Guallar. El marido de la marquesa de Griñón participa como socio ejecutivo e impulsor del concepto, mientras que la base empresarial y financiera pertenece a dicha compañía, por lo que el proyecto es, en realidad, una colaboración entre los tres dentro de la estructura del grupo. Con este proyecto, Onieva y sus socios entran directamente en el mercado de los clubes privados madrileños, compitiendo con espacios similares recién inaugurados en la capital.
El objetivo es claro: convertir la expectación inicial en una comunidad estable de socios. El modelo es claramente premium, dirigido a un público de alto poder adquisitivo y con vocación internacional, ya que se contempla replicarlo en ciudades como Marbella, Ibiza, Valencia o Dubái. Veremos cómo funciona.
