La lujosa mansión del rey Juan Carlos en Abu Dabi, en plena reforma: seis dormitorios, vistas al mar y un valor de 11 millones de euros
Las recientes visitas al emérito en han sido en un hotel por las reformas de la exclusiva villa donde vive

El rey Juan Carlos | Gtres
El rey Juan Carlos lleva varios días recibiendo visitas en Abu Dabi. Hasta allí se han desplazado amigos y conocidos como Carlos Herrera o José María Aznar. Sin embargo, lo que más ha llamado la atención ha sido ver al emérito en silla de ruedas. El propio periodista de COPE explicó que el monarca solo puede desplazarse actualmente con muletas o utilizando esa silla, algo que ya se intuía en sus últimas apariciones, en las que se le veía caminando apoyado en acompañantes o ayudado de bastones.
Pese a esas dificultades de movilidad, Juan Carlos ha querido restar dramatismo a su situación. Desde Abu Dabi ha asegurado a su entorno que se encuentra bien y que sufre únicamente los achaques propios de la edad. Su día a día, en cualquier caso, es muy tranquilo: pasa largas jornadas en la residencia, sigue rutinas de fisioterapia y recibe visitas contadas para evitar exposición pública.
Personas cercanas describen su vida como un retiro discreto y muy controlado. Él mismo ha llegado a referirse a su estancia fuera de España como una especie de expatriación forzosa, asumida para no perjudicar a la institución monárquica.
La casa del rey Juan Carlos en Abu Dabi, en obras
Además de desvelar datos sobre la salud del rey Juan Carlos, Carlos Herrera reveló este lunes que la vivienda del emérito está siendo reformada. Por ese motivo, su encuentro reciente no tuvo lugar allí sino en un hotel de la ciudad. «Fue un encuentro no en su domicilio, sino en un hotel de Abu Dabi, porque su residencia está en obras», explicó el periodista.

Aunque el presentador de radio no desveló qué hotel en el que se reunió con el rey, lo más probable es que se tratara del Four Seasons de Abu Dhabi, un complejo al que suele acudir el hijo de Felipe VI, ya que es amigo de su propietario. En este hotel, de hecho, ambos ya se habían reunido en ocasiones anteriores, como en agosto de 2021. Y no es de extrañar, ya que se trata de un lugar de confianza para el rey Juan Carlos, situado en la isla de Al Maryah, una zona financiera y de ocio muy exclusiva conectada con el centro de la ciudad.
Cómo es la enorme residencia del rey Juan Carlos en Abu Dabi
Todo apunta a que el rey Juan Carlos estaría viviendo en el mencionado hotel mientras acaba la reforma de su casa. Una propiedad que se encuentra en Nurai Island (Zaya Nurai), una isla privada situada a unos quince minutos en barco de la costa de Abu Dabi y conocida como las ‘Maldivas de Oriente Medio’. Solo se accede por mar o helicóptero, lo que garantiza una privacidad prácticamente total.
Se trata de una villa contemporánea de unos 1.050 metros cuadrados sobre una parcela de más de 4.000. Tiene seis dormitorios con vistas al mar, siete baños y amplios salones de techos altos. En el exterior hay una gran terraza ajardinada, piscina infinita orientada al océano y acceso directo a una playa privada de arena blanca. También cuenta con zonas de ocio como sala de cine y espacios de juegos.
Además, el complejo es extremadamente exclusivo, ya que apenas tiene una decena de mansiones y dispone de seguridad permanente, con escoltas españoles y emiratíes.
Un valor de 11 millones de euros
El valor de mercado de la vivienda ronda los 11 millones de euros, según lo publicado, aunque nunca se ha aclarado en qué régimen reside allí el monarca. De hecho, se estima que la casa no sería de su propiedad, sino que podría estar siendo cedida por la familia gobernante de Abu Dabi como gesto de hospitalidad.
En la zona, villas similares alcanzan alquileres diarios de entre 25.000 y 30.000 euros en estancias cortas, y se ha llegado a estimar que el coste total anual de la estancia —incluyendo seguridad y servicio— podría situarse alrededor de los 3 millones de euros.
El rey Juan Carlos vive en Emiratos desde 2020
Juan Carlos reside en los Emiratos Árabes Unidos desde agosto de 2020, cuando decidió abandonar España en pleno estallido de las investigaciones sobre sus finanzas y tras comunicar a su hijo su voluntad de apartarse de la vida pública. Así, lo que inicialmente se presentó como una salida temporal terminó convirtiéndose en una estancia prolongada y estable en Abu Dabi.
Desde entonces vive instalado en la isla privada de Nurai, como hemos dicho. Allí mantiene una rutina marcada por la discreción: apenas realiza actos públicos y la mayor parte del tiempo permanece dentro del complejo residencial, excepto ahora, por las obras de su casa. Sus jornadas transcurren entre descanso, lectura, paseos muy cortos y sesiones de fisioterapia destinadas a aliviar sus problemas de movilidad, que condicionan gran parte de su día a día. La vida social del emérito es reducida. Recibe a familiares —especialmente a las infantas— y a amigos cercanos de vez en cuando.
