La faceta de Georgina Rodríguez como 'project manager': compra y reforma casas en Serrano y La Finca
La creadora de contenido e influencer ha reformado un impresionante piso en una de las zonas más caras de Madrid

Georgina Rodríguez, en una imagen de archivo. | Gtres
Georgina Rodríguez ha sabido, a la perfección, diversificar su dinero. La mujer de Cristiano Ronaldo comenzó aumentando su actividad en las redes sociales para, luego, convertirse en imagen de distintas marcas de ropa o de maquillaje. Además, su salto a Netflix con su propio documental, así como la fortaleza de su relación con el jugador de fútbol, la ha convertido en uno de los rostros más conocidos y mejor valorados del mundo. Esto ha hecho que su nombre se asocie, hoy en día, al lujo, algo que ella misma lleva por bandera, también, en su día a día. Actualmente, la creadora de contenido no solamente se dedica a sus redes sociales sino que, también, ha cumplido uno de sus sueños realidad; comprar casas, reformarlas y adaptarlas tanto a su gusto como el de su pareja.
Su última inversión, como ella misma ha compartido a través de su perfil de Instagram, ha sido un impresionante piso en una de las zonas más exclusivas de Madrid; Serrano. La vivienda, además, forma parte de un edificio señorial del barrio de Salamanca. El diseño, del que se ha encargado de primera mano la propia Georgina, es minimalista y luminoso. Además, se combinan materiales de alta gama, como el mármol, en espacios más amplios. También, está pensada para una vida familiar y para poder recibir a invitados.
Georgina Rodríguez y su nueva inversión en Serrano
La propia Georgina ha confesado que se trata de un «sueño hecho realidad». «Un día fue un sueño. Hoy es hogar, proyecto y realidad», ha escrito en sus redes sociales. Sin duda alguna, con esta inversión no solamente cumple con una meta personal sino que, también, es una estrategia de inversión en uno de los puntos más sólidos del mercado inmobilario de lujo, como confirman desde la revista Forbes. En su reality de Netflix, Soy Georgina, y en diversas entrevistas, ha dejado claro que tiene una visión muy específica sobre el interiorismo.
En todos estos años, tanto en la forma de vestir como en la decoración de sus casas, Georgina ha huido del barroco y ha apostado por el lujo silencioso con toques de opulencia. Su base absoluta es el blanco, el beige y el gris perla. En todo momento, busca que las casas transmitan paz y limpieza. Es una fanática de las piedras naturales. En la reforma de su casa en Madrid (La Finca), supervisó personalmente la elección de los mármoles para suelos y encimeras, buscando vetas muy específicas. Para ella, el tacto es clave. Apuesta por el terciopelo, el lino y alfombras de pelo largo para que los niños puedan jugar en el suelo cómodamente.
Su faceta como ‘project manager’
A pesar de vivir en mansiones, su prioridad en las reformas es que sean casas vividas. En lugar de esconder los juguetes, reforma salones para que tengan áreas de juego que estéticamente encajen con el resto de la casa. Un detalle curioso es que, al reformar, siempre pide redondear esquinas de muebles de mármol o instalar sistemas de seguridad invisibles para proteger a sus cinco hijos. Aunque tienen chefs, Georgina diseña las cocinas con islas gigantescas porque le gusta que sea el lugar donde la familia se reúne a merendar o charlar. Como decíamos, ella es la actúa como una verdadera directora de obra —o project manager—. En La Finca lideró una reforma integral para modernizar la casa de Cristiano, eliminando elementos oscuros y transformándola en una villa llena de luz.
Una de sus reformas más famosas es la del garaje. Este fue diseñado que parece un concesionario de lujo o una galería de arte, con iluminación LED en el suelo y paredes de cristal para exhibir la colección de coches de CR7. En su nueva mansión en la Quinta da Marinha (Portugal), ha estado involucrada en cada detalle, desde la piscina de cristal hasta el sistema de domótica. Así, las casas han ido adquiriendo el estilo propio de Georgina, quien ha ido dejando su impronta personal en cada una de las reformas. Si entras en una casa que ha sido reformada por la mujer de Cristiano Ronaldo, nos encontramos con velas y Aronas. Tiene una obsesión por el olor de la casa. Diseña nichos específicos para velas de gran tamaño. Además, siempre hay jarrones de cristal de dimensiones enormes con peonías o rosas blancas.
Sus vestidores no son armarios, son tiendas de lujo privadas con iluminación indirecta y vitrinas para sus bolsos. Ella misma ha confesado, en alguna que otra ocasión, que le gusta «el orden» y «la paz». «Cuando entro en una casa, necesito que visualmente todo esté en su sitio para que mi cabeza esté tranquila», confesó en su reality de Netflix. En todos estos años, Georgina ha invertido tanto en casas como en terrenos en distintas partes de España. Además es administradora y copropietaria de varias clínicas de Insparya, el grupo capilar que fundó junto a Cristiano.
Así ha diversificado su fortuna
No es solo una inversión pasiva; ella está involucrada en la expansión internacional de la marca, que ya cuenta con sedes en Madrid, Marbella, Valencia, Milán y Omán. Es un negocio que factura decenas de millones de euros al año. Recientemente, se ha involucrado profundamente en el lanzamiento y promoción de Ursu9, la marca de agua mineral alcalina y antioxidante. Aunque la cara visible es Cristiano, Georgina actúa como inversora y pieza clave en el marketing estratégico, aprovechando su red de contactos en el mundo del lujo para posicionar el producto.
En su documental de Netflix, además, actúa como productora ejecutiva de su propio contenido, lo que le permite controlar los derechos, la imagen y recibir un porcentaje mucho mayor de los beneficios de la producción. Gestiona su propia empresa para canalizar sus contratos publicitarios con marcas de lujo como Alo Yoga, Elisabetta Franchi o Chopard, asegurándose de que el rendimiento de su imagen se reinvierta en fondos diversificados. También, posee una gran colección de joyas, así como de bolsos de lujo. Aunque no es una inversión financiera tradicional, dedica capital a fundaciones como Nuevo Futuro. Para ella, la inversión en su imagen pública como filántropa es fundamental para mantener el valor de su marca personal a largo plazo.
