De tronista en ‘Mujeres, hombres y viceversa’ a 'Pasapalabra': así es Adrián, el nuevo concursante de que no encontró el amor en televisión
El joven catalán se ha convertido en el nuevo ocupante de la silla azul en un duelo de lo más ajustado con Francisco José

Adrián, en 'Pasapalabra'. | Redes sociales
Pasapalabra sigue buscando a una persona que ocupe una de sus sillas. En los últimos seis programas fue Francisco José quien intentó pelear su permanencia en el concurso de Antena 3, algo que se lo puso especialmente complicado Adrián, con quien protagonizó su último enfrentamiento. Y es que este joven catalán se ha convertido en el nuevo concursante, de pleno derecho, de Pasapalabra después de vencer a Francisco José. Controlador aéreo de profesión, el joven tiene un rostro que, a muchos de los televidentes más antiguos de Mediaset, les sonará. Y es que Adrián fue tronista en Mujeres, hombres y viceversa, el programa de Telecinco que buscaba el amor de la mano de Emma García.
Aunque Adrián no encontró el amor en televisión sí que parece ser que ha rehecho su lado más sentimental en la vida real y está a punto de convertirse en padre. «La quiero con locura, va a ser una madraza», contó a Roberto Leal en esta última emisión de Pasapalabra. Además, en ese momento también confirmó que la pequeña se iba a llamar Marta. Así, Francisco José y Adrián se han enfrentado en la silla azul, donde el joven ha respondido a distintas cuestiones de una complicación elevada, sin cometer ningún fallo. Mientras tanto, Francisco José ha cometido su primer error en la séptima ronda y, en la novena pregunta, no ha sabido qué responder.
Adrián, nuevo concursante de ‘Pasapalabra’
Finalmente, el hombre ha sido eliminado, llevándose a casa algo más de 3.500 euros. Así, Adrián ha ocupado su lugar. «A veces se gana y otras veces se aprende. No ha perdido, le animo a que siga porque tiene un nivelazo», confesó Francisco. Además, Adrián confesó que ya «había cumplido»; «Ya no voy a dormir en la calle», expresó. Al poco tiempo, el nuevo concursante ha desvelado por qué había decidido presentarse a Pasapalabra, algo que supone un reto con una vida profesional ya establecida. «Estoy aquí por mi padre, que el año pasado falleció. Le prometí que le iba a dedicar un rosco y aquí estoy», contó. Así, en su primer rosco, el joven catalán ha cometido cinco errores y 18 aciertos, mientras que Alejandro ha obtenido 21 aciertos y un solo fallo. Esto ha hecho que mañana, el controlador aéreo tenga que enfrentarse para mantener la silla azul.
Como decíamos, Adrián se hizo conocido tras participar en uno de los realities shows más importantes del país; Mujeres, hombres y viceversa. El catalán se presentó como pretendiente de Samira y su popularidad en el programa fue avanzando hasta convertirse en tronista, durante los meses de verano, formando parte de los VIP. Lo suyo se tornó en complicado cuando, desde el programa, le acusaron de tener pareja y estar engañando a la audiencia. Al poco tiempo fue expulsado. La última vez que le hemos visto en televisión fue defendiendo a Javier Tudela en Gran hermano VIP. Es más, como confirman desde El Confidencial, llegó a acudir a Sálvame para defender a su amigo.
Se hizo conocido gracias a ‘Mujeres, hombres y viceversa’
La mítica silla azul de Pasapalabra sigue siendo, hoy en día, el asiento más incómodo y temido de la televisión española. Aunque el programa ha pasado por distintas etapas y cadenas, este mecanismo se ha consolidado como el filtro definitivo para mantener el nivel de competitividad. El perdedor del día anterior debe enfrentarse a un aspirante nuevo que llega con ganas de quedarse con su puesto. El presentador propone dos letras. El aspirante elige una y el veterano se queda con la otra. Deben responder definiciones cuya respuesta empiece por esa letra. El primero que cometa dos fallos queda eliminado del programa para siempre.
Hoy en día, la silla azul es el gran obstáculo para que surjan leyendas como en su día lo fueron Pablo Díaz, Orestes Barbero o Rafa Castaño. Aunque un concursante sea un genio del diccionario, un mal día o un bloqueo mental en la Silla Azul puede mandarlo a casa en los primeros 5 minutos del programa, sin opción a jugar El Rosco. A veces las definiciones de la Silla Azul son más traicioneras o cortas que las del Rosco, lo que aumenta los nervios. Además, para los espectadores, también genera un sentimiento encontrado; por un lado, produce mucha adrenalina, ya que es el momento de máxima tensión porque se puede perder a un concursante querido de forma fulminante. A la vez, permite que el programa no se estanque y siempre haya caras nuevas intentando asaltar el trono.
Muchos concursantes confiesan que pasan más nervios en esos 5 minutos de la Silla Azul que en los 20 minutos de El Rosco, porque en la silla no hay segunda oportunidad si fallas dos veces. En los últimos tiempos, Pasapalabra ha protagonizado uno de los enfrentamientos más esperados por la audiencia; el de Rosa y Manu. Fue la argentina quien se llevó el premio del bote a casa, haciéndose con más de dos millones de euros en un último programa especial donde demostró todo lo que había estudiado y adivinó el nombre de uno de los jugadores de la NFL. Una hazaña que, sin duda, se convirtió en viral y en uno de los programas más vistas, con más del 35% de audiencia.
