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Entre los platós de televisión y los tribunales: los líos judiciales de Sarah Santaolalla

La tertuliana política mantiene abiertos varios procedimientos mientras no deja de ser noticia

Entre los platós de televisión y los tribunales: los líos judiciales de Sarah Santaolalla

Sarah Santaolalla | Gtres

Sarah Santaolalla no para de ser noticia. En los últimos días, por las palabras de Rosa Belmonte sobre ella y la reacción, al respecto, de Juan del Val. Al margen de este suceso, que generó cierto debate en redes sociales, la comunicadora salmantina, de 26 años, cuyo nombre real es Sara Pérez Santaolalla, se ha convertido en una de las tertulianas jóvenes más visibles y polémicas de la televisión española. Y no solo por su trabajo, sino también por tener abiertos o en tramitación varios procedimientos judiciales: como investigada en algunos casos, y como denunciante en otros.

La polémica por presunto intrusismo

El primer frente judicial se abrió en agosto de 2025, cuando un abogado leonés presentó una denuncia ante el Consejo General de la Abogacía Española. El denunciante sostiene que Sarah Santaolalla se presentaba públicamente como «abogada» y «jurista» sin estar colegiada ni habilitada para ejercer.

El punto de conflicto es técnico pero relevante, ya que en España no basta con tener el grado en Derecho, también es necesario cursar el máster de acceso y colegiarse. Según la denuncia, en el momento de los hechos no cumplía esos requisitos.

A febrero de 2026 no existe resolución sancionadora ni sentencia firme por intrusismo. Sin embargo, desde aquello, la tertuliana suele definirse como «analista política» y no como «abogada». Su defensa ha enmarcado estas acusaciones dentro de una presunta campaña de desprestigio contra ella.

La querella de HazteOir y su estado de «ilocalizable»

El segundo frente judicial de la tertuliana es la querella presentada por la organización Hazte Oír por presuntas injurias y calumnias tras unas declaraciones televisivas en las que habría llamado «delincuentes» a la entidad o a sus miembros.

El acto de conciliación, previsto para finales de 2025, se suspendió porque no compareció, alegando su defensa que no había recibido correctamente la notificación. En diciembre del mismo año se produjo la citación judicial dentro de este procedimiento, en el que la organización reclama 30.000 euros de indemnización.

Sarah Santaolalla
Sarah Santaolalla. Gtres

Durante la tramitación del caso, no obstante, el juzgado intentó notificarle la querella en el domicilio donde figura empadronada en Salamanca sin éxito. Por ello, tal y como te contamos en THE OBJECTIVE, la Policía emitió un informe declarándola «ilocalizable» a efectos de notificaciones judiciales.

Una situación que contrasta sobremanera con su actividad pública constante en televisión y redes sociales. No obstante, sus abogados sostienen que la falta de localización responde a medidas de seguridad por las amenazas recibidas y que precisamente por ese motivo su domicilio real no puede hacerse público. El juzgado, ahora, podría recurrir a la citación por edictos para continuar el proceso.

También como víctima

Paralelamente, Sarah Santaolalla figura como víctima en varios procedimientos por amenazas y acoso. El caso más grave ocurrió en enero de este año, cuando aparecieron pintadas con mensajes de muerte dirigidos a ella en el monumento a las Trece Rosas de Madrid. Denunció los hechos ante la Policía Nacional y aportó también mensajes intimidatorios recibidos en redes sociales. El asunto se investiga como posible delito de odio.

Sarah Santaolalla durante una intervención en la Universidad de Otoño de Podemos en 2025, en Madrid (España). Gustavo Valiente / Europa Press

Un mes después, la Plataforma para la Protección del Periodismo del Consejo de Europa emitió una alerta por el acoso sistemático que sufre la comunicadora e instó a España a investigar los hechos y garantizar su seguridad. También en febrero, la salmatina denunció haber sido increpada y amenazada por miembros del grupo Núcleo Nacional en la vía pública y mantiene conflictos legales con el entorno de Desokupa, al que acusa de campañas de señalamiento tras varios enfrentamientos televisivos ocurridos durante los dos últimos años.

Una situación compleja

El resultado de los líos judiciales de Sarah Santaolalla revela una situación singular, pues mientras ella solicita protección por amenazas graves e incluso recibe respaldo internacional, la Justicia no ha logrado localizarla en uno de los procedimientos en los que está denunciada. Su defensa, como hemos apuntado, insiste en que ambas circunstancias están directamente relacionadas.

Por ahora, a fecha de publicación de este artículo, ninguno de los casos tiene resolución firme. Así, la denuncia por intrusismo sigue sin sentencia, la querella por injurias continúa su tramitación y las investigaciones por amenazas permanecen abiertas. Al margen, lo que es evidente es que, entre tertulias y juzgados, Sarah Santaolalla se ha convertido en un personaje mediático cuyo protagonismo ya no se decide únicamente en el plató, sino también en los tribunales.

Qué se sabe de la vida de Sarah Santaolalla

Nacida en Salamanca en 1998, desde joven mostró interés por la comunicación y la participación cívica. Estudió Comunicación Audiovisual en la Universidad de Salamanca y completó su formación con estudios de Derecho en la Universidad de León. Antes de su salto a la televisión nacional, participó en radio universitaria y colaboró en iniciativas sociales locales.

Su presencia mediática terminó de consolidarse en 2024, cuando empezó a aparecer con frecuencia en mesas de debate político y de actualidad. En la actualidad, Sarah Santaolalla aparece habitualmente como colaboradora en el magacín matinal Mañaneros / Mañaneros 360 (La 1), donde forma parte de la mesa de actualidad política y social, y también interviene en el espacio de debate Malas lenguas. En Cuatro es tertuliana en En boca de todos, presentado por Nacho Abad, y colabora igualmente en Todo es mentira. Además, desde el verano de 2025 se incorporó a la mesa de debate de Espejo Público en Antena 3 como analista política.

En cuanto a su faceta más personal, ha trascendido poco, más allá de que le gusta la política, viajar, la cerveza y la playa, tal y como se puede ver en sus redes. En lo que se refiere a su vida sentimental, ha sido relacionada con el periodista Javier Ruiz, pero no hay confirmación oficial de que sean pareja. La familia de la tertuliana sigue en un discreto plano y vinculada a Salamanca.

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