The Objective
Gente

La faceta más desconocida de Felipe González: cómo es realmente su relación con sus tres hijos, Pablo, David y María

El expresidente tuvo una relación muy distante con sus hijos. Una realidad que ha cambiado con el paso del tiempo

La faceta más desconocida de Felipe González: cómo es realmente su relación con sus tres hijos, Pablo, David y María

Felipe González | Gtres

Felipe González sigue siendo noticia, además de por su trayectoria política y sus opiniones sobre la actualidad, por su vida personal, la cual ha estado muy influida por su entorno familiar.

Nacido en 1942 en el barrio sevillano de Bellavista, hoy, con 83 años, el expresidente de España fue el segundo de cuatro hijos en un hogar trabajador de clase media. Sus hermanos han permanecido siempre alejados de la vida pública. En cuanto a sus padres, tal y como te contamos en THE OBJECTIVE, Felipe González mantuvo una relación distante con su padre, Felipe González Helguera, tratante de ganado fallecido en 1978, y muy cercana con su madre, Juana Márquez Domínguez, que murió en 2008.

Su infancia influyó en la educación de sus tres hijos

Las vivencias de su niñez, según ha explicado el propio Felipe González en distintas ocasiones, influyeron en su vida privada y en la educación de sus tres hijos —Pablo, David y María—, nacidos de su relación de cuatro décadas con Carmen Romero, hoy de 79 años, profesora de Literatura, militante socialista y diputada.

El matrimonio entre el expresidente y Romero terminó en 2008. Y poco después se conoció la relación de Felipe González con María García Vaquero, de 55 años. No formalizaron su unión hasta 2012, en una ceremonia civil muy discreta celebrada en la Junta Municipal del distrito madrileño de Retiro, a la que solo acudió su hija.

Felipe González junto a sus hijos. Europa Press

Autocrítica como padre

La conciliación familiar fue una de las grandes dificultades de su etapa en La Moncloa. En 2022, entrevistado por Jordi Évole, dejó ver su lado más íntimo y realizó una autocrítica poco habitual: «No he sido un buen padre». Y profundizó en esa idea: «Creo que he sido un padre que quiere a sus hijos, pero buen padre significa dedicar mucho tiempo a sus hijos, cosa que no he hecho».

El propio González expresidente admitió que sus hijos pudieron sentirse decepcionados: «Desde el punto de vista personal, seguro. No hay más explicaciones». Incluso recordó cómo la agenda política condicionaba su convivencia: «Cuando estaba en el Gobierno, a veces, coincidíamos en la cena, pero en mi próximo cumpleaños será la primera vez que comamos juntos».

Aun así, tanto él como Carmen Romero intentaron protegerlos de la exposición pública y darles una vida lo más normal posible. Con el paso del tiempo, la relación se fue normalizando y hoy mantiene trato cercano con sus hijos, reforzado especialmente por la llegada de los nietos.

Los tres hijos de Felipe González

Cada uno tomó caminos distintos. Pablo, de 53 años, reside en Madrid. Comenzó estudios de Física e Informática que no llegó a finalizar y terminó creando su propia empresa tecnológica, que más adelante vendió. Aficionado a la fotografía y a la filosofía oriental, es padre de dos niñas, Micaela y Ecne. Él mismo ha explicado su relación actual con su padre: «Hablo mucho con mi padre, pero nunca de política, de mis hijos y de nuestras vidas. Es un excelente abuelo, disfruta mucho de sus nietos, y les cocina tortilla de patata».

David, de 52 años, vive en Cádiz y se dedica profesionalmente a la pintura. Discreto y alejado de la vida pública, está divorciado y es padre de una niña. María, de 47 años, es abogada y coach, y probablemente la que ha mantenido una relación más estrecha con su padre. Está casada con el economista Eric Berganza, con quien tiene tres hijos. Como su padre, estudió Derecho y trabajó junto a él en la firma de asesoría Ialcop y en la Fundación Felipe González, antes de incorporarse en 2015 como socia al bufete Ayala de la Torre.

Publicidad