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Sarah Ferguson, en el punto de mira: acusada de compartir detalles de su ahijada con Epstein mientras sigue con su 'exilio' en el extranjero

Nuevas revelaciones sobre los vínculos de Sarah Ferguson con Jeffrey Epstein vuelven a ponerla en entredicho

Sarah Ferguson, en el punto de mira: acusada de compartir detalles de su ahijada con Epstein mientras sigue con su ‘exilio’ en el extranjero

Sarah Ferguson | Gtres

El escándalo en torno a Jeffrey Epstein sigue extendiéndose como una mancha de aceite sobre la familia real británica. Si durante años el foco estuvo puesto en príncipe Andrés, ahora la atención se dirige hacia su exesposa, Sarah Ferguson, quien hasta ahora residía en el Royal Lodge, una gran mansión histórica situada dentro del Windsor Great Park, en el condado de Berkshire, a pocos kilómetros del Castillo de Windsor, que forma parte del patrimonio de la Corona británica.

Este lunes, una nueva investigación publicada por The Times sitúa a la Duquesa de York en el centro de nuevas y delicadas revelaciones que cuestionan la naturaleza real de su vínculo con el financiero estadounidense.

‘The Times’ publica que Sarah Ferguson habría compartido con Epstein detalles personales y sensibles de su ahijada

La acusación más grave, publicada por el citado medio, sostiene que Sarah Ferguson habría compartido con Epstein detalles personales y sensibles sobre su propia ahijada. Aunque no se ha precisado el alcance exacto de esa información ni con qué finalidad fue transmitida, la insinuación es contundente: la relación entre ambos podría haber sido más cercana y comprometida de lo que ella reconoció públicamente.

Sarah Ferguson Andrés Mountbatten
Sarah Ferguson y el príncipe Andrés. Gtres

En la información de The Times no se ha hecho público el nombre de la ahijada a la que supuestamente se refieren los correos. Además, los medios británicos han optado por no identificarla. Cabe recordar que Sarah Ferguson tiene varios ahijados dentro y fuera de círculos aristocráticos y sociales.

Lo que ha admitido ella: haber aceptado 15.000 libras de Epstein

Hasta ahora, la Duquesa había admitido haber aceptado 15.000 libras de Epstein para saldar deudas personales, una decisión que definió en su día como un «error de juicio gigantesco». Sin embargo, los nuevos documentos —incluidos correos electrónicos desclasificados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos— apuntan a una relación entre ellos más personal y fluida. En esos mensajes, Ferguson compartía comentarios personales sobre su entorno, algunos descritos como excesivamente informales o incluso vulgares.

Los archivos también revelan que llevó a sus hijas, las princesas Beatriz y Eugenia, a almorzar con Epstein en Florida apenas cinco días después de que este saliera de prisión en 2009, tras cumplir condena por delitos sexuales con una menor. Además, mientras en público se presentaba como defensora de la infancia, en privado se refería a Epstein como «leyenda», «pilar» e incluso «el hermano que nunca tuve».

Su ‘exilio’, entre Zúrich y Emiratos

En paralelo a este escándalo, los movimientos de Sarah Ferguson fuera del Reino Unido están causando mucho ruido. Se ha confirmado que pasó gran parte de enero de 2026 en la Paracelsus Recovery Clinic, en Zúrich, considerada una de las clínicas de bienestar y salud mental más caras del mundo, con un coste aproximado de 17.000 dólares diarios. Se ha publicado que se encontraba allí recuperándose de recientes problemas de salud, pero fuentes cercanas aseguran que estaba «destrozada» tras la filtración de sus correos electrónicos, en los que incluso bromeaba —o no tanto— con Epstein con frases como: «Cásate conmigo».

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Jeffrey Epstein. | Foto: New York State Sex Offender Registry | AP

Tras su estancia en Suiza, diversos medios la sitúan ahora en los Emiratos Árabes Unidos, una región con la que mantiene vínculos personales y profesionales desde hace años. Esto se está interpretando como una «retirada estratégica», una forma de alejarse del foco mediático londinense mientras siguen apareciendo detalles comprometedores en los millones de documentos relacionados con el caso Epstein.

El contexto no podría ser más delicado, ya que además del nuevo escrutinio sobre Ferguson, su exmarido, el príncipe Andrés, fue arrestado el 19 de febrero de 2026 bajo sospecha de conducta inapropiada en cargo público, lo que ha intensificado la presión sobre la familia York. Y aunque el príncipe Andrés fue puesto en libertad la misma noche de su detención, tras un interrogatorio de once horas, se le sigue investigando por «conducta inapropiada en cargo público» y los registros en sus propiedades han continuado durante todo el fin de semana.

Un futuro incierto en Royal Lodge

Todo esto coloca a la Duquesa en una posición cada vez más frágil. Mientras Charles III presiona para que el príncipe Andrés abandone Royal Lodge, la permanencia de Ferguson en la residencia —donde convive con su exmarido— resulta cada vez más difícil de sostener.

La prensa británica recuerda que, tras el cierre de varias de sus empresas y de su organización benéfica Sarah’s Trust, su situación económica se deterioró notablemente. Se llegó a afirmar que «dormía en el sofá» en propiedades reales después de haber sido prácticamente desalojada de facto de Royal Lodge. Ese contexto financiero explicaría, según algunos medios, su búsqueda de oportunidades en el extranjero.

En definitiva, la publicación de más de tres millones de documentos vinculados al caso Epstein ha debilitado la versión de que su relación con él fue un simple desliz económico de 15.000 libras. Las revelaciones apuntan, en cambio, a una amistad de mucho tiempo y mucho más comprometida de lo que la propia Sarah Ferguson había admitido, dejando su futuro dentro del círculo real en una situación crítica.

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