El espectacular salón de Julia Otero en su casa de Barcelona: «Tener un rincón con luz y silencio es un lujo»
La periodista reside en un bonito y céntrico ático en una de las zonas más envidiadas de la capital catalana

Julia Otero junto a Mónica Carrillo y Matías Prats. | Gtres
Julia Otero estableció su residencia en Barcelona hace muchos años. Allí Julia desarrolla su vida personal y, también, la profesional. Aunque eso sí, en los últimos tiempos, ha tenido que lidiar con distintos baches de salud que le han llevado a retirarse de la esfera pública temporalmente. Ahora, ya más recuperada, Julia se refugia en su espectacular casa en el centro de la cuidad condal, donde reside junto a su marido, Josep, y el nido que abandonó su hija Candela, médico de profesión, para marcharse junto a su pareja. «Mi casa es mi fortaleza, el lugar donde me quito la armadura y simplemente soy yo», ha confesado, en alguna que otra ocasión, sobre su rutina dentro de su refugio.
Es más, la periodista ha mencionado que se siente muy afortunada por el espacio donde vive, en el que valora mucho la paz que siente. «Tener un rincón con luz y silencio en una ciudad como Barcelona es el verdadero lujo, mucho más que los metros cuadrados», contó. Además, confirmó que en su casa no es ‘la Otero’. «Soy la que se pelea con la intendencia, la que disfruta de una buena cena en familia y la que se refugia en sus libros», apostilló.
El espectacular ático de Julia Otero en Barcelona
Lo cierto es que su casa se ha convertido en un icono de elegancia, discreción y solidez. Se trata de una de las propiedades más exclusivas de la ciudad, no por su ostentación, sino por su ubicación y su historia personal. Julia vive en un impresionante ático situado en la zona de Tres Torres / Turó Parc, dentro del distrito de Sarrià-Sant Gervasi. Es el barrio por excelencia de la burguesía catalana y de las personalidades que buscan máxima privacidad sin salir del centro. Es una zona rodeada de colegios de élite, clínicas privadas y parques impecables, donde Julia es una vecina muy respetada que hace vida de barrio con total normalidad.
Aunque ella nunca ha presumido de cifras, diversas crónicas inmobiliarias han dado detalles del inmueble. El piso tiene unos 200 metros cuadrados. Lo más valioso de su casa es su gran terraza. Julia ha comentado en ocasiones que es su lugar favorito para ver amanecer o leer los periódicos antes de irse a la radio. En una zona donde el metro cuadrado es de los más caros de España, una propiedad de estas características —un ático con terraza en Turó Parc— se valora actualmente en varios millones de euros. A través de las pequeñas pinceladas que ella misma ha mostrado en sus redes sociales —especialmente durante la pandemia y su recuperación—, se puede adivinar un estilo.
Muebles de calidad, en madera, tonos cálidos y con una puerta a la cocina
Así, el interior de la casa está decorado con muebles de calidad, en madera y en tonos cálidos. Además, como buena periodista y lectora feroz, las estanterías están llenas de libros que son los protagonistas de su salón. La casa destaca por sus enormes ventanales. Ella siempre dice que «la luz de Barcelona» es lo que más energía le da. Para Julia, su casa ha sido mucho más que una inversión inmobiliaria. Durante su batalla contra el cáncer, su hogar se convirtió en su cuartel general de sanación. Ha declarado textualmente que su casa es su «fortaleza», el lugar donde se siente segura y donde puede dejar de ser el personaje público para ser simplemente madre y pareja.
A diferencia de otros presentadores que se mudan a las afueras, Julia es una «animal de ciudad». Le encanta poder ir caminando a los sitios o estar a pocos minutos de los estudios de Onda Cero en la Rambla. Para ella, el lujo es precisamente esa combinación de silencio absoluto dentro de su ático y el bullicio de Barcelona a solo unos pasos. Sin duda alguna, el salón es el corazón del ático en el barrio de Las Tres Torres y refleja, a la perfección, esa mezcla de calidez, sofisticación y modernidad. El salón apuesta por una paleta de colores serena pero con contrastes elegantes. Predominan las paredes en blanco roto que ayudan a maximizar la luz natural que entra por los grandes ventanales.
Los espacios diáfanos, los grandes protagonistas
Ha elegido sofás de cuero oscuro —negros o chocolate muy profundo— que aportan un aire de autoridad y elegancia. Para romper la sobriedad, utiliza cojines en tonos blancos y beige, y decora las paredes con arte abstracto —destaca un cuadro de gran formato en tonos rosa palo y crudo que suele aparecer tras ella en sus fotos—. El mobiliario es una mezcla de piezas contemporáneas y clásicas. Uno de los elementos más llamativos es una lámpara de pie de diseño metálico —de estilo espejo— muy moderna que preside un rincón del salón. El espacio está delimitado por alfombras XXL que aportan calidez al suelo de parqué. En lugar de cortinas pesadas, Julia ha optado por estores grises opacos que permiten tamizar la luz de Barcelona de forma muy minimalista.
El salón no es un espacio cerrado, sino que está diseñado bajo un concepto de espacios diáfanos. El comedor está integrado en la misma zona que el salón. Cuenta con una gran mesa negra y sillas tapizadas con el clásico estampado de pata de gallo en blanco y negro, lo que le da un toque muy chic y atemporal. El salón conecta directamente con su joya de la corona: la terraza con piscina. Los ventanales son tan amplios que, cuando están abiertos, el salón parece prolongarse hacia el exterior, donde el suelo de parqué oscuro continúa hasta el borde de la piscina.
Lo que hace especial a este salón no son solo los muebles de diseño, sino la sensación de hogar vivido. Es un espacio lleno de plantas y, sobre todo, de recuerdos personales que ella ha ido colocando estratégicamente, convirtiendo un ático de lujo en un lugar acogedor donde refugiarse del ruido mediático.
