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Eugenia Silva y Alfonso de Borbón no pelearán por dinero ni propiedades tras su ruptura: ambos han jugado muy bien sus cartas

La pareja pone fin a 13 años juntos con patrimonios independientes y sin frentes económicos abiertos

Eugenia Silva y Alfonso de Borbón no pelearán por dinero ni propiedades tras su ruptura: ambos han jugado muy bien sus cartas

Eugenia Silva y Alfonso de Borbón | Gtres

La ruptura de Eugenia Silva y Alfonso de Borbón acaba, por ahora, con una historia de amor de trece años en común y dos hijos. Aunque ambos se habrían dado un tiempo, en caso de no retomar su relación no habría problemas en lo que a dinero y patrimonio se refiere.

Y todo, en parte, porque nunca llegaron a casarse. Su vínculo fue el de una pareja de hecho de larga duración y sus patrimonios nunca se mezclaron. Cada uno mantuvo su propio entramado empresarial y financiero. Ambos han sido, en esencia, económicamente independientes. Por eso, en caso de separación definitiva, la cuestión no giraría en torno a disputas económicas, sino a la organización familiar (hijos y vivienda).

Trayectorias económicas paralelas

Si tenemos en cuenta los ingresos anuales y la liquidez inmediata, podría decirse que Eugenia Silva tendría más dinero que Alfonso de Borbón, ya que su actividad empresarial vinculada a la moda, la producción y la representación de talento genera flujo constante de caja.

Sin embargo, si el foco se pone en el patrimonio neto y en la estructura de activos, la balanza se equilibra. Alfonso de Borbón, especialmente tras la reciente herencia paterna, controla sociedades inmobiliarias con activos millonarios que le otorgan una posición de gran solidez estructural. No obstante, ambos han desarrollado trayectorias económicas paralelas, convirtiéndose en dos fortunas independientes que permiten mantener el nivel de vida sin depender del otro.

Eugenia Silva y Alfonso de Borbón en 2022
Eugenia Silva y Alfonso de Borbón en 2022. Gtres

El universo patrimonial de Eugenia Silva

Eugenia Silva es una de las pocas modelos españolas que alcanzaron verdadera relevancia internacional. Su carrera arrancó a los 16 años, tras ganar el concurso Elite Look of the Year, y desde entonces trabajó con algunos de los fotógrafos más influyentes de la industria. Fue protagonista de portadas y campañas en la era dorada de las supermodelos de los noventa, quienes cobraban muy bien.

Además, se licenció en Derecho —pertenece a una familia de juristas— y convirtió sus ingresos en inversiones. Aunque no todos sus proyectos empresariales prosperaron, sí consolidó un importante patrimonio inmobiliario. Durante los años en que su carrera estaba en su punto álgido, residió en un apartamento en Nueva York que adquirió como parte de esa estrategia de inversión.

Actualmente, su nombre está vinculado a tres propiedades emblemáticas: la dehesa familiar en Extremadura, con cerca de 300 hectáreas; una casa de vacaciones en Formentera; y un piso de más de 300 metros cuadrados frente al parque del Oeste, en Madrid.

La pieza central es La Dehesa de Arriba, S.L., detalla Vanitatis, dedicada al alquiler y gestión de bienes rústicos y matriz del resto de sus sociedades. Según las cuentas de 2024 depositadas en el Registro Mercantil, la empresa presenta un activo total de 2,32 millones de euros y un patrimonio neto de 1,73 millones, reza el citado medio. En los últimos ejercicios ha seguido ampliando su cartera inmobiliaria con un apartamento en una urbanización de Mijas con terraza y garaje.

Además, Eugenia Silva ha capitalizado su experiencia en la moda con The Crew, una agencia especializada en producciones de moda, contenido digital, marketing y campañas publicitarias. En 2025 lanzó además Limited, más enfocada a la representación de talento.

El perfil empresarial de Alfonso de Borbón

En cuanto a su ex, Alfonso de Borbón Escasany, ha desarrollado una trayectoria profesional especialmente en el sector de las telecomunicaciones, donde ha ocupado cargos directivos y de consultoría, con etapas destacadas en compañías como Citytime.

Tras el fallecimiento de su padre, el pasado año, él asumió la gestión de los negocios familiares, profesionalizando la estructura y consolidando los activos heredados. Su núcleo patrimonial se articula en torno a sociedades inmobiliarias con millones de euros en activos, dedicadas a la gestión de rentas y propiedades.

Eugenia Silva y Alfonso de Borbón rompen su relación. Gtres

La economía de Alfonso de Borbón siempre ha estado separada de la de su pareja. Como decíamos, no existe cruce societario ni mezcla de capitales, lo que convierte cualquier eventual separación en un proceso jurídicamente sencillo desde el punto de vista patrimonial. Y aunque quizá los ingresos derivados de la actividad profesional de Eugenia Silva podrían ser superiores, el músculo financiero de Alfonso se apoya en una estructura empresarial sólida y saneada. Ambos, por tanto, disponen de una robusta riqueza que les permite, económicamente hablando, tomar caminos separados con total tranquilidad.

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