The Objective
Gente

La mala suerte de los actores de Telecinco: de José Luis Gil a Ricardo Arroyo y la hija de Marisa Porcel

Los famosos se encuentran en circunstancias muy delicadas marcadas, sobre todo, por sus problemas de salud

La mala suerte de los actores de Telecinco: de José Luis Gil a Ricardo Arroyo y la hija de Marisa Porcel

José Luis Gil, Ricardo Arroyo y la hija de Marisa Porcel | Gtres y EP

Los actores protagonistas de series de Telecinco han sufrido golpes muy duros en sus vidas. Del ictus de José Luis Gil, actor deLa que se avecina, pasando por Ricardo Arroyo, quien lleva dos años ingresado en una clínica por culpa del estrés, a Paloma Porcel, que ha ocupado la casa de su madre Marisa Porcel y pide 300.000 euros para irse.

El ictus de José Luis Gil

Hace más de cuatro años, el 4 de noviembre de 2021, que el actor que interpreta a Enrique Pastor en La que se avecina sufrió un ictus del cual todavía se está recuperando y que frenó su carrera de actor. Su mujer y tres hijos llevan cuidándole desde entonces. Su hija Irene se ha convertido en la portavoz de la familia para contar la situación y los avances de su padre. Sus compañeros de profesión y sus seguidores siguen con atención cómo evoluciona y cada vez que su hija publica noticias positivas, se celebra con la emoción que ello merece.

El último mensaje publicado fue un post en el que se ve una fotografía de José Luis Gil paseando por Madrid en la Noche de Reyes. Una foto que levanta esperanzas entre sus seres queridos, ya que el 9 de diciembre celebró sus 68 años. A esta imagen le acompaña un texto: «Feliz 2026 a todos. Gracias por vuestros mensajes y buenos deseos. Fuerza, humor, ánimo e ilusión Esta foto es de hoy, paseando, viendo los últimos coletazos de las luces, y viendo cómo preparan Madrid para recibir a Sus Majestades los Reyes Magos, su día preferido de las Navidades para afrontar lo que nos traiga este nuevo año».

José Luis Gil. Gtres

Este mensaje ha sido respondido por rostros conocidos como Ainhoa Arteta: «Cuidadlo mucho. Es una persona única y un ser de luz». También Alberto Caballero, cocreador de la serie La que se avecina, quien ha escrito: «Feliz 2026, Irene, José y toda la familia».

Irene ha recordado cómo ha fue el día en el que se enteró del ictus de su padre: «Recuerdo despertarme con la llamada de mi madre y todo tu mundo cambia. A partir de ahí ya nada ha sido igual. Los médicos fueron demoledores. Nadie te dice nada firme, y a día de hoy sigue siendo todo incertidumbre».

La clínica de Ricardo Arroyo

Ricardo Arroyo. Gtres

El actor de La que se avecina que interpreta a Vicente Maroto lleva desde 2024 sin aparecer en televisión. De la noche a la mañana desapareció de la pequeña pantalla. Muchos pensaban que podía deberse a su jubilación, ya que tenía 75 años. Sin embargo, él mismo ha revelado el motivo de su ausencia estos dos años: lleva dos años ingresado en lo que denomina una «clínica de descanso» en Madrid que cuesta unos 3.000 euros mensuales.

El actor hizo una entrevista telefónica concedida a El tiempo justo donde confesó que las largas horas de rodaje lo llevaron al límite y no le quedó otra que alejarse de las cámaras. En el mismo medio ha relatado que le pudo el estrés, ya que llegó un momento en el que dijo: «Hasta aquí». Aunque ha admitido que está mucho mejor, pero dice que le queda un largo camino por delante, ya que debevigilar sus pasos cada vez que sale a pasear: «Tengo que andar con cuidado, los pasos, que no me maree. He tenido casi 20 caídas en la calle».

También ha dicho que «No ha sido la fama, ha sido la prisa. El estar trabajando un día, llegar a casa a las 8 o 9 de la noche, ponerte a cenar, ponerte a estudiar y levantarte al día siguiente a las 6 o las 7 de la mañana para ir a trabajar». Sin embargo, lo que ha revelado que es lo que más le duele ha sido que sus compañeros le hayan hecho el vacío. Dice que ninguno de los artistas con los que ha compartido pantalla se ha tomado la molestia de llamarle o de ir a realizar una visita para saber cómo se encuentra.

No obstante, Ricardo no ha sido el único en hablar sobre el frenético ritmo de trabajo de las producciones llevadas por los hermanos Caballero. Loles León también también llegó a exponer el poco descanso que tenían los actores cuando rodaban una temporada de Aquí no hay quien viva.

Paloma Porcel y la casa de su madre

Marisa Porcel. Gtres

La hija de la fallecida Marisa Porcel aceptó la deuda con Hacienda que superaba el millón de euros de su madre después de su muerte. La casa de Las Rozas, con jardín, garaje y varias dependencias anexas, estaba vinculada a una sociedad familiar en la que figuraban Marisa y su hija. Pero Hacienda actuó contra la sociedad y el chalet terminó en subasta pública para cubrir el agujero fiscal. Paloma no habría aceptado solo la casa, sino también la deuda.

 La vivienda salió a subasta de la Agencia Tributaria con un valor de salida superior a los 600.000 euros y fue adjudicada por algo más de 500.000, según las cifras que constan en el expediente. A finales de 2024, la casa cambió de manos de nuevo: Manuel J. la compró por un valor de mercado inferior: 700.000 euros. Pero había una condición muy clara: sabía que estaba ocupada por Paloma Porcel y su pareja. El comprador aceptó el riesgo pensando que podría alcanzar un acuerdo con la hija de Marisa. Sin embargo, dos años después, esa confianza se convirtió en un laberinto judicial.

Manuel J. le habría ofrecido 20.000 euros para que se fuese de la casa, pero Paloma dice que no le compensa abandonar la casa porque tiene allí 12 vehículos, que solo en logística, le supone un coste notable sacarlos del recinto. La defensa de Paloma dice desconocer formalmente algunas de las actuaciones, cuestionan la adjudicación y mantienen que hay documentos que blindarían su derecho a ocupar al menos parte del inmueble.

Publicidad