The Objective
Gente

El año de éxito de Tamar Novas, el chico gallego que ganó un Goya por 'Mar adentro', se ha enamorado y triunfa en el cine

El actor se enfrenta a su segunda nominación en los Goya gracias a su papel en ‘Rondallas’ de Daniel Sánchez Arévalo

El año de éxito de Tamar Novas, el chico gallego que ganó un Goya por ‘Mar adentro’, se ha enamorado y triunfa en el cine

Tamar Novas, en una imagen de archivo. | Gtres

Tamar Novas está de enhorabuena. El actor está nominado a mejor actor de reparto, en los Goya, por Rondallas, una película gallega con la que el actor opta por hacerse con su segundo cabezón. Fue en 2004 cuando el gallego consiguió ganar este reconocimiento por su papel en Mar adentro, un largometraje que, no solamente supuso un salto sustancial en su carrera sino que, también, se convirtió en una película que marcó a toda una generación. Este 2026, además, se está tornando en una etapa muy dulce para el actor, tanto a nivel personal como profesional.

Tamar Novas es uno de esos actores que parece haber nacido con una sensibilidad especial para la pantalla. Con una carrera que despegó de la mano de los grandes del cine español, ha sabido evolucionar de «niño prodigio» a un actor versátil y respetado tanto en cine como en televisión. Tamar nació en Santiago de Compostela en 1986. Su entrada en el cine no fue precisamente discreta: debutó a los 13 años con José Luis Cuerda en la aclamada película La lengua de las mariposas (1999). Sin embargo, el papel que cambió su vida llegó en 2004 con Alejandro Amenábar. En Mar adentro, interpretó a Javi, el sobrino de Ramón Sampedro. Su actuación fue tan auténtica que le valió el premio Goya al mejor actor revelación.

La carrera de Tamar Novas como actor

A diferencia de otros actores que desaparecen tras un éxito temprano, Tamar ha mantenido una constancia envidiable, saltando entre el cine de autor y las grandes producciones de plataforma. Ha trabajado en distintos proyectos como Los abrazos rotos, que vio la luz en 2009, consolidándose como un actor capaz de cumplir con los estándares más exigentes del cine internacional. Elisa y Marcela, en 2019, fue una colaboración con Isabel Coixet que muestra su faceta más dramática y romántica. Por su parte, ¡Salta!, que vio la luz en 2023, se convirtió en una buena muestra de su capacidad para la comedia y la ciencia ficción familiar.

En los últimos años, su rostro se ha vuelto imprescindible en las series españolas. Uno de sus papeles más importantes ha sido en Fariña, donde interpretó a Roque, sumergiéndose en el crudo mundo del narcotráfico gallego. Luego, vino El desorden que dejas, un thriller de Netflix que fue un gran éxito. Uno de sus últimos proyectos ha sido Clanes, donde vuelve a explorar el drama criminal con una intensidad renovada. Aún así, la película que le ha valido su nominación a los Goya ha sido Rondallas, dirigida por Daniel Sánchez Arévalo y que vio la luz a principios de 2026.

Ganó un Goya por ‘Mar adentro’

En este proyecto, Tamar se aleja de los registros más intensos de sus series de narcotráfico para abrazar una comedia costumbrista con mucho corazón. En la película, Tamar interpreta a un guarda rural cuya gran pasión, casi obsesiva, es la rondalla de su pueblo. Su personaje vive en una competición constante con su hermano —interpretado por Xosé A. Touriñán—. Ambos luchan por ser el mejor abanderado de la agrupación. Forma una dupla brillante con el veterano actor Carlos Blanco. Su dinámica es uno de los puntos fuertes de la película, aportando gran parte del alivio cómico. Aunque inicialmente le ofrecieron otro papel, el propio Tamar ha confesado en entrevistas que se «enamoró» de este personaje por su mezcla de entusiasmo casi infantil y su conexión con las tradiciones populares.

La película se sitúa en un pueblo marinero gallego que intenta superar el trauma de un naufragio ocurrido dos años atrás. La música y la formación de una rondalla —agrupaciones musicales tradicionales con guitarras, bandurrias y voces— se convierten en el motor para recuperar la alegría y la identidad colectiva. Este papel le ha traído grandes alegrías profesionales en este inicio de 2026. Ha sido destacado por la crítica por su vis cómica, demostrando que puede hacer reír con la misma naturalidad con la que emociona. Como ya hemos comentado, su interpretación le ha valido una nominación como mejor actor de reparto en diversos certámenes —incluyendo los Goya 2026—, 20 años después de haber ganado su primer busto por Mar adentro.

Unas orgullosas raíces en Santiago de Compostela y la pasión por su tierra

Para Tamar, Rondallas ha sido un reencuentro con su tierra. Él mismo ha mencionado que, a pesar de ser gallego, no conocía a fondo la tradición de las rondallas —muy específica de la zona de Pontevedra—, y que el rodaje fue una oportunidad para reivindicar lo colectivo frente al individualismo actual. Sobre su vida personal, Tamar se ha mantenido siempre muy discreto, sin alimentar el circuito del cotilleo, aunque sin esconderse. Se le percibe como alguien culto, profundamente vinculado a su identidad gallega y con un círculo de amistades muy sólido dentro de la industria.

Aunque por su trabajo pasa mucho tiempo en Madrid, Tamar siempre vuelve a Santiago de Compostela. Es más, se siente muy orgulloso de su tierra. No es solo donde nació, sino su refugio. Suele decir que Santiago es el lugar donde baja las revoluciones. Es habitual verlo compartir imágenes de paisajes gallegos, el mar o el monte. Esa conexión con el norte define mucho su carácter tranquilo y reflexivo. Su vida sentimental ha sido pública pero llevada con una elegancia natural. Su relación más conocida fue con la actriz Belén Cuesta. Se conocieron rodando la serie Bandolera en 2012. A pesar de ser dos de los actores más importantes de España, nunca vendieron su vida privada. Eran la definición de pareja famosa y discreta.

Su larga relación con Belén Cuesta y su noviazgo con Marilia

Tras su ruptura —que se hizo evidente hacia 2023—, Tamar ha mantenido su vida privada bajo llave. Hace unos años, el cantante comenzó una relación con la cantante Marilia, quien se hizo famosa por Operación triunfo. Al principio de su relación, tal y como pudo comprobar este diario, ambos realizaron un romántico viaje por la costa de Coruña, concretamente por la zona de Noya-Muros-Finisterre. Tamar es un gran amante de la música. Toca la guitarra —lo cual le vino de perlas para su papel en Rondallas— y suele acudir a festivales y conciertos de música indie y alternativa. Es un espectador voraz. Le gusta el cine de autor y suele recomendar libros o películas que se salen de lo comercial.

Se involucra a menudo en causas sociales y culturales que afectan a Galicia, demostrando que su compromiso con su comunidad va más allá de lo estético. En cuanto a su estilo, Tamar destaca por una elegancia sencilla. No suele arriesgar con estridencias, prefiriendo looks clásicos pero con un toque moderno. En las entrevistas se muestra como alguien educado, algo reservado pero con un sentido del humor muy fino.

Publicidad