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La mejor ruta de senderismo para Jesús Calleja está en Lugo: «Tiene mil matices diferentes»

El presentador de Cuatro es un apasionado de Galicia, a donde suele viajar con amigos cuando tiene tiempo libre

La mejor ruta de senderismo para Jesús Calleja está en Lugo: «Tiene mil matices diferentes»

Jesús Calleja, en una imagen de archivo. | Gtres

Jesús Calleja es un apasionado de la naturaleza. El presentador de Cuatro no separa su vida personal de la profesional y es por que, en su tiempo libre, se dedica a explorar nuevos caminos dentro de nuestras fronteras. Como no podía ser de otra manera, Calleja conoce al dedillo Castilla y León, la tierra que le ha visto crecer. Pero, también, es un apasionado de recorrer otros lugares como Galicia. El presentador se ha dejado ver por el norte de España, donde ha descubierto una de sus rutas favoritas.

Para Jesús Calleja, Galicia no es solo un destino de rodaje, sino un refugio personal. Su pasión por esta tierra trasciende lo profesional; es una conexión emocional con lo que él llama la «España indómita». En varias ocasiones, Calleja ha contado que Galicia tiene una energía especial que no ha encontrado en otras expediciones. Si hay un lugar que le apasiona es Lugo. Allí realizada la ruta al Mustallar. Esta ruta no es solo una caminata; es una inmersión en la Galicia más ancestral. Calleja suele destacar esta zona por su aislamiento y por la conservación de la arquitectura tradicional.

Cuál es la ruta perfecta de Jesús Calleja por Galicia

El punto de partida se encuentra en la aldea de Pionerdo, famosa por sus pallozas prerromanas. El pico alcanza los 1.935 metros. La dificultad es moderada. Es una subida constante pero accesible para personas con un mínimo de forma física. Antes de empezar a caminar, Calleja siempre recalca el valor histórico de estas viviendas de piedra y techo de paja que parecen sacadas de una película de fantasía. Es uno de los últimos refugios del oso pardo y el urogallo en Galicia. Caminar por aquí es sentir que estás en un ecosistema que apenas ha cambiado en siglos. Al llegar a la cima del Mustallar, se pueden ver los picos de León y las montañas asturianas, además de todo el valle lucense.

Si bien el Mustallar es su debilidad por la montaña pura, Calleja también ha promocionado intensamente la Ribeira Sacra. Le fascina especialmente el cañón del río Sil, donde destaca la «viticultura heroica» —viñedos en pendientes imposibles—. En sus visitas, suele recomendar los miradores como el de El Cabo del Mundo, donde el paisaje parece más propio de un fiordo noruego que del interior gallego. «Galicia es el lugar donde el verde tiene mil matices diferentes y la gente te recibe con el corazón abierto», ha contado el propio presentador.

Un sendero que va desde la aldea de Pionerdo

Como decíamos, la ruta que le fascina comienza en esta aldea que es Conjunto Histórico-Artístico. El entorno está marcado por las pallozas, construcciones de origen prerromano con gruesos muros de piedra y techos de paja (teito). El olor a leña y la presencia de hórreos cuadrados típicos de la zona crean un ambiente de montaña auténtica, lejos del turismo de masas. A medida que abandonas la aldea y comienzas la ascensión, el paisaje cambia drásticamente. El relieve es de origen glaciar. Caminarás sobre el Valle de Piornedo, flanqueado por laderas empinadas que muestran la fuerza de los antiguos hielos. La vegetación, además, va por estratos; en las zonas bajas hay bosques frondosos como robles, abedules y acebos.

Por su parte, en las zonas más altas, nos encontramos con piornos y brezales. El entorno del Mustallar es un santuario de biodiversidad. Es una zona de especial protección donde habitan especies que en otros lugares han desaparecido. Los Ancares son su corredor natural hacia el norte. Aunque es extremadamente difícil de ver, este es uno de sus últimos reductos en Galicia. En algunos momentos del año es común ver el vuelo del águila real o el buitre leonado aprovechando las corrientes térmicas de las cimas. Al llegar a los 1.935 metros del Pico Mustallar, el entorno se vuelve mineral y afilado. Desde el vértice geodésico, la panorámica es un espectáculo geológico.

«Es un lugar donde el tiempo se detuvo»

En esta ruta es muy probable que te encuentres con vacas de raza Cachena o Rubia Galega pastando en libertad absoluta en laderas que parecen imposibles. Para realizarla hay que tener en cuenta que no es excesivamente complicada, aunque sí que hay que ir preparado. Así, habrá que llevar botas de montaña con buen agarre, un sistema de capas, un mapa offline o un GPS y unos bastones, para salvar el desnivel. También, será esencial llevar una botella de agua porque, aunque hay arroyos, no siempre es recomendable beber de ellos por la presencia de ganado. Calleja no escatima en elogios cuando habla de la comunidad vecina. Sus declaraciones siempre giran en torno a tres ejes: autenticidad, dureza y hospitalidad.

«Los Ancares son la joya desconocida de España. Es un lugar donde el tiempo se detuvo y donde la naturaleza todavía manda sobre el hombre», contó, en una ocasión, sobre este paisaje. Sobre la Ribeira Sacra, ver esos viñedos en vertical le deja «loco». «Es viticultura heroica de verdad. Los gallegos están hechos de otra pasta para trabajar esas tierras», explicó. Calleja suele destacar que en Galicia «no eres un extraño, eres un invitado». Valora profundamente la capacidad de los paisanos para mantener sus tradiciones vivas —como las pallozas— sin convertirlas en un parque temático.

Ha comentado varias veces que, si quiere desconectar del estrés de los rodajes y la fama, se escapa a estos valles lucenses porque «allí el silencio es de una calidad que no se encuentra en otro sitio».

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