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Macarena Gómez y Aldo Comas, la pareja que siempre es fiel a sus convicciones: su historia de amor, su boda, su hijo y su polémica en los Goya

El singular matrimonio ha hecho unas declaraciones en los Goya que han desatado tanto apoyos como críticas

Macarena Gómez y Aldo Comas, la pareja que siempre es fiel a sus convicciones: su historia de amor, su boda, su hijo y su polémica en los Goya

Aldo Comas y Macarena Gómez en los Goya de 2026 | Gtres

En la 40ª edición de los Premios Goya, celebrada este sábado en Barcelona, Macarena Gómez y su marido, Aldo Comas, se convirtieron en unos de los protagonistas por unas declaraciones que hicieron.

En la alfombra roja, se les preguntó por el bombardeo de Irán por parte de Trump y por si creían que había que retomar el «no a la guerra» tan usado en esta entrega de premios. Entonces, Comas cuestionó la tendencia de muchos asistentes a llevar símbolos políticos y reivindicativos, criticando que, en su opinión, no se hablaba de ciertos conflictos globales como la violencia en Irán, donde, afirmó, se habían producido decenas de miles de muertos recientemente, mientras que otras causas tenían mayor visibilidad.

Aldo Comas y Macarena Gómez en los Goya de 2026
Aldo Comas y Macarena Gómez en los Goya de 2026. Gtres

Así, en medio de un ambiente en el que muchos asistentes lucían pines con mensajes como «Free Palestine» y otros símbolos de apoyo a causas internacionales, Aldo Comas afirmó ante las cámaras: «Yo no he oído a nadie hablar de los 50.000 muertos que ha habido en los últimos dos meses en Irán. Nadie habla de ello, muchos pins de todo, pero de eso no… Quizá hemos de acabar con regímenes teocráticos que asesinan a sus poblaciones».

Macarena Gómez, por su parte, trató de matizar la postura de su pareja señalando que «una gala de cine no es lugar para hablar de la guerra», defendiendo que este tipo de eventos deberían centrarse en la celebración del cine y no en debates políticos o bélicos. A esto, Comas añadió que un comentario reflexivo intentando relativizar el papel de los artistas, señalando que, al final, son «bufones, cantantes, pintores y actores» y que tal vez otros deberían encargarse de esos debates más políticos o geopolíticos.

Las palabras del matrimonio se han hecho virales, generando tanto apoyos como críticas dentro del sector y entre el público general.

Macarena Gómez y Aldo Comas, siempre fieles a sus propias convicciones

Lo más sencillo hubiera sido, quizá, seguir con el discurso dominante entre los asistentes a la gala de los Goya, pero Macarena Gómez y Aldo Comas no dudaron ni un segundo en expresar su opinión, aunque no guste a algunos o aunque vayan a contracorriente en el sector cultural de España.

Y no es la primera vez que sucede. En 2024, por ejemplo, ambos criticaron el uso de las redes sociales para denunciar casos de acoso y violencia sexual, argumentando que las víctimas deberían acudir más a la Justicia que a Instagram o televisión.

Se conocieron en Buenos Aires y se casaron en 2013

Por ir por libre, Macarena Gómez y Aldo Comas se han convertido en uno de los matrimonios más característicos y polémicos de la actualidad. Ambos se conocieron en un bar de Buenos Aires gracias a varios amigos en común. Desde el primer momento hubo conexión. La relación avanzó a gran velocidad y, apenas unos años después, en 2013, decidieron casarse.

Patrimonio Aldo Comas Macarena Gómez
Aldo Comas y Macarena Gómez. Gtres

La boda se celebró el 29 de junio de 2013 en la iglesia de Iglesia de Sant Miquel de Fluvià, en Gerona, cerca del entorno familiar del novio, quien llegó aterrizando en paracaídas. El entorno rural permitió llevar a cabo esta escena tan poco habitual, dejando atónitos a los invitados, entre los que había actores y directores como Álex de la Iglesia, Carolina Bang, Eduardo Casanova o Antonia San Juan.

Desde entonces han recorrido juntos distintos rincones del mundo. Su luna de miel incluyó destinos como Los Ángeles y varios países del Sudeste Asiático, y más recientemente viajaron a Panamá. En marzo de 2015 nació su único hijo, Dante, de 10 años.

Una vida tranquila y rural en el Alto Ampurdán

Con el objetivo de ofrecerle una infancia tranquila a Dante, la pareja se trasladó a una vivienda situada en el Alto Ampurdán, al norte de Gerona. La casa se levantó sobre la estructura de un antiguo molino del siglo XVIII que reformaron completamente para adaptarlo a la vida familiar.

Allí, lejos del ritmo urbano, la familia vive entre la naturaleza y el arte, siempre salvaguardando la identidad e imagen del niño, que es, según sus padres, alegre y amante de los animales. Y no es para menos, ya que convive con tres alpacas, una llama, un cerdo, cuatro caballos, dos perros, gallinas, patos, pavos reales y varios conejos. Este modo de vida tan especial encaja con la personalidad singular de la pareja, que siempre se ha mostrado fiel a lo que son, quieren y piensan.

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