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El restaurante que recomienda Jesús Calleja en León: «Es un sitio muy especial, donde me siento como en casa»

El presentador de Cuatro es un apasionado de su tierra y, siempre que la visita, acude a un rincón de lo más especial

El restaurante que recomienda Jesús Calleja en León: «Es un sitio muy especial, donde me siento como en casa»

Jesús Calleja, en una imagen de archivo. | Gtres

Jesús Calleja es un apasionado de la naturaleza pero, también, de la buena gastronomía. El presentador de Cuatro está muy unido a su tierra, en la que disfruta de sus platos de toda la vida y, también, de algunos rincones que, sin duda, se han convertido en su templo gourmet de referencia. Y es que si algo le caracteriza, además de su espíritu aventurero, es su lealtad a sus raíces leonesas. Aunque ha dado la vuelta al mundo y probado todo tipo de manjares exóticos, siempre acaba volviendo a su refugio gastronómico personal.

En una entrevista con la revista Repsol, el aventurero confesó que su restaurante favorito es El Clandestino Gastrobar, situado en la calle Cervantes de León, muy cerca de la catedral. Ha definido a este lugar como un sitio «muy especial» donde se siente «como en casa». Le encanta el trato de sus dueños —Toni y Lita— y el ambiente moderno del local, que combina madera con un jardín vertical que da la sensación de estar en un bosque. Es más, entre sus platos imprescindibles nos encontramos con las costillas glaseadas, el tartar de salmón y vieiras, así como el gazpacho de sandía y las tapas.

El restaurante que recomienda Jesús Calleja en el centro de León

Jesús Calleja es un apasionado de la gastronomía de su tierra. | Redes sociales

Con el paso del tiempo, El Clandestino se ha convertido en el lugar con más «vibra» de la ciudad de León. No es el típico mesón castellano de piedra y mantel de cuadros. El Clandestino rompe con lo tradicional mediante un diseño de interiores espectacular. Su estética es la industrial-chic, es decir, hay mucha madera vista, techos altos, tuberías metálicas y una iluminación cálida que crea un ambiente nocturno muy acogedor. El jardín vertical es una de sus señas de identidad. Un muro lleno de plantas naturales que recorre la pared principal y que te hace olvidar que estás en el centro urbano.

El local también posee un ambiente dual; funciona igual de bien para un corto —cerveza pequeña— rápido con tapa en la zona de barra que para una cena reposada en sus mesas altas o bajas. Su cocina se define como «fusión con producto de mercado». Toman los ingredientes leoneses y les dan una vuelta internacional. Los imprescindibles, además de los que menciona Calleja, están las costillas BBQ glaseadas y cocinadas a baja temperatura se deshacen al tocarlas. Son el plato estrella. También, ofrecen baos de pancita o langostinos, siguiendo con la tendencia asiática y con un toque sabroso.

Un rincón perfecto para tapas y con cecina de León

Las croquetas de cecina son un guiño obligatorio a León y los falsos risottos son una de las opciones más interesantes. En León la tapa es sagrada —y gratuita con la bebida—. En El Clandestino, la tapa suele estar a la altura del local. Suelen poner pequeñas delicias como mini hamburguesassopas frías en verano o guisos en miniatura en invierno. Es un sitio perfecto para empezar la ruta por el Barrio Romántico, que es la alternativa menos saturada al famoso Barrio Húmedo.

Sin duda alguna, para entender la conexión de Jesús Calleja con la gastronomía de León, hay que entender primero su filosofía de vida: él no es un «turista» en su tierra, es un embajador militante. Su relación con la cocina leonesa no es de postureo, sino de identidad y producto. Calleja aprovecha su enorme plataforma mediática para poner en valor los productos con Denominación de Origen de León. No es raro verlo en sus redes sociales o programas ensalzando la cecina de León, el botillo del Bierzo o el alubión de La Bañeza. La conexión de Calleja es humana. Sus restaurantes favoritos no lo son solo por la carta, sino por la relación con sus chefs.

A través de su programa Volando voy, Calleja ha demostrado que la comida es la herramienta principal para repoblar la España vaciada. Ha dedicado episodios enteros a recuperar recetas perdidas o a potenciar pequeñas queserías y bodegas de la provincia leonesa. Para él, comer en un pueblo de León es un acto de resistencia y apoyo a la economía local. Además, es un gran defensor del ritual leonés del «corto y la tapa». Aunque el Barrio Húmedo es el más famoso, él suele dejarse ver más por el Barrio Romántico —la zona de la Colegiata de San Isidoro—. Considera que la gastronomía de León es la más generosa de España porque «te dan de comer gratis con la bebida», algo que presume allá donde va.

Aunque vive en la montaña, Calleja mantiene un pie en la ciudad de León. Sus padres siguen residiendo en la capital, y él los visita con muchísima frecuencia. El aventurero creció en el barrio de La Inmaculada, donde se educó y donde su padre tenía una peluquería. Jesús siempre dice que sus valores de esfuerzo y humildad vienen de esas calles. A pesar de tener éxito internacional y pasar meses fuera de España, Calleja ha rechazado instalarse en Madrid. Sus razones textuales tienen que ver con el aire puro, algo de lo que puede disfrutar en su pueblo, así como la gente y la logística. Y es que León le permite estar en Madrid en 2 horas (vía AVE) pero dormir en mitad de la naturaleza.

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