David, hijo de Ana Belén y Víctor Manuel: «Llevar estos apellidos es una herencia maravillosa»
El productor musical se ha convertido en la mano derecha de su madre, con quien ha colaborado en varios discos

David San José, en una imagen de archivo. | EP
Ana Belén y Víctor Manuel siempre han sido muy sinceros sobre su vida personal. La pareja de cantantes marcaron un antes y un después en la música de nuestro país. Juntos se convirtieron no solamente en intérpretes sino, también, en uno de los matrimonios mejor valorados y con una carrera de más de cuatro décadas a sus respectivas espaldas. Con este currículum, y como no podía ser de otra manera, sus hijos decidieron seguir su camino. En el caso de Marina, la joven se decantó por el mundo de la actuación, mientras que David prefirió retirarse a un segundo plano y dedicarse a la producción musical.
A pesar de que siempre ha intentado ser muy discreto, lo cierto es que David ha hablado, en alguna que otra ocasión, sobre su vida personal y la relación tan buena que mantiene con sus progenitores. «En mi casa nunca se ha vivido la profesión como algo especial o glamuroso. Mis padres siempre han sido muy currantes y eso es lo que hemos mamado mi hermana y yo: el trabajo diario», contó, en una ocasión, sobre el ambiente en el que se crio.
David, el hijo productor de Ana Belén y Víctor Manuel
Sobre sus apellidos, también ha apuntado que «llevar estos apellidos es una herencia maravillosa, pero musicalmente yo he intentado hacer mi propio camino. No busco ser ‘el hijo de’, busco que mi música hable por sí sola». En el documental Anatomía de un artista, que se estrenó en hace unos años, analizó el longevo matrimonio de sus padres. «Lo que más admiro de ellos es cómo han sabido gestionar sus egos. Son dos artistas enormes, pero en casa nunca ha habido una lucha por ver quién brilla más. Se respetan profundamente, y ese es el secreto de que sigan juntos», confesó.
También, David ha hablado sobre la educación que le dieron sus padres y sus fuertes valores políticos. «He visto a mis padres recibir mucho cariño, pero también ataques muy injustos por sus ideas. Eso te curte, te hace ver que la coherencia tiene un precio, y ellos siempre han estado dispuestos a pagarlo», apostilló, demostrando, una vez más, que siempre ha sido su mayor y mejor defensor. Como decíamos, actualmente, David trabaja como productor musical, compositor y músico. Ha trabajado como teclista en las giras de sus padres y ha producido algunos de sus discos —como Canciones regaladas—. Aunque respeta el legado de sus padres, sus composiciones personales suelen tirar más hacia el jazz y el pop-rock contemporáneo.
«La primera vez que fui a un concierto y vi que gritaban sus nombres, me quedé en shock»
David suele bromear con que, de pequeño, no era consciente de quiénes eran sus padres hasta que salía a la calle: «Para mí eran simplemente mis padres. La primera vez que fui a un concierto de ellos y vi a miles de personas gritando sus nombres, me quedé en shock. No entendía qué pasaba». A diferencia de su hermana, Marina San José, que es una actriz muy conocida —la habrás visto en Amar en tiempos revueltos—, David prefirió quedarse detrás de los instrumentos o en la mesa de mezclas.
No se quedó en el aprendizaje autodidacta. Estudió en la prestigiosa Berklee College of Music en Boston, una de las universidades de música más importantes del mundo. Allí se especializó en composición y arreglos. Es un pianista y teclista excepcional. Ha sido el director musical de muchas de las giras de sus padres y ha producido varios de sus álbumes. Ha puesto música a proyectos audiovisuales y teatrales, demostrando una versatilidad que va más allá de la canción de autor que hacen sus padres.
David es conocido en el sector por ser extremadamente discreto y humilde. Rara vez lo verás en un photocall si no es estrictamente necesario por trabajo. Ha dicho en varias ocasiones que «la fama es una consecuencia del trabajo, no un objetivo». Trabajar con tus padres puede ser un campo de minas, pero él lo ha naturalizado. Se lleva de maravilla con ellos y es el nexo que moderniza el sonido de Víctor Manuel y Ana Belén en sus discos más recientes. Tiene proyectos personales donde explora sonidos más cercanos al jazz, el pop y el rock, alejándose del estilo melódico tradicional de su familia.
Quién es realmente David San José
David nació en Madrid en 1976. Creció en un ambiente profundamente intelectual y progresista. Con su hermana Marina mantiene una relación muy estrecha. Mientras ella es la cara visible en la interpretación, él es el «cerebro musical». David también ha hecho abuelos a Ana y Víctor, lo que ha suavizado mucho la imagen pública de la pareja, a quienes se ve a menudo disfrutando de sus nietos con total normalidad por Madrid. En una ocasión, cuando le preguntaron por qué no intentó ser un «ídolo de masas» como sus padres, respondió de forma muy pragmática: «He visto lo que supone la fama desde que nací y no me deslumbra. Lo que me apasiona es que una canción suene bien, no que me reconozcan por la calle».

Su hermana Marina, quien nació a mediados de los años 80, no se dedicó a la música, sino a la interpretación, aunque tiene una voz excelente que ha lucido en algún musical. Se hizo famosísima en toda España gracias a su papel de Ana Rivas en la serie Amar en tiempos revueltos (TVE). Su trama fue histórica en la televisión española por visibilizar una relación lésbica en la época de la posguerra. Donde más ha brillado ha sido en el mundo del teatro. Además de Amar…, la has podido ver en series como Gran Reserva o La que se avecina, y en programas como MasterChef celebrity, donde mostró su faceta más natural y divertida.
Mientras que David es el intelectual de la música, más serio y técnico, Marina es la expresividad y la emoción. Ella es quien ha heredado ese arte para estar frente a una cámara o un público en directo, manteniendo esa mezcla de fragilidad y fuerza que tanto recuerda a su madre.
