Jara, la discreta hija de Ana Torroja que ya tiene 20 años: «Me ha enseñado a ver la vida de una manera pura»
La que fuera líder de Mecano se sienta, esta noche, en ‘El hormiguero’, para hablar de su carrera en la música

Ana Torroja, en una imagen de archivo. | Gtres
Ana Torroja se sienta, esta noche, en El hormiguero. La reconocida cantante hablará de su música y, también, de las últimas novedades de su carrera. Lo cierto es que la cantante es uno de los rostros más conocidos de nuestro país, pero siempre ha preferido estar en un segundo plano, en cuanto a su vida personal se refiere. Es por eso que sabemos que Ana está casada con Rafael, pero de su faceta como madre hay muy pocos detalles.
Jara nació el 24 de agosto de 2005 en Madrid. Su llegada supuso un antes y un después para Ana Torroja, quien confesó que la maternidad le dio la estabilidad que le faltaba tras años de giras frenéticas. De hecho, Ana decidió espaciar mucho más sus proyectos profesionales para centrarse en la crianza de Jara durante sus primeros años. A diferencia de otros hijos de celebridades, Jara nunca ha aparecido en las portadas de las revistas del corazón. Ana y su marido, Rafael Duque, se propusieron desde el principio que Jara creciera como una niña anónima. No hay fotos oficiales de ella más allá de algún robado de pequeña o imágenes de espaldas en redes sociales.
Jara, la discreta hija de Ana Torroja

Gran parte de su adolescencia la ha pasado en México, país al que la familia se mudó hace años. Esto le ha permitido vivir lejos de la sombra de Mecano y tener una vida escolar y social mucho más tranquila que la que habría tenido en España. Aunque no se dedica al mundo del espectáculo de forma pública, Ana ha comentado en algunas entrevistas pinceladas sobre su personalidad. Al haber crecido en una casa con una cantante y un ingeniero de sonido, Jara tiene una gran sensibilidad artística, aunque Ana siempre ha dicho que le gustaría que su hija eligiera su propio camino, sea cual sea.
Ana la describe como su «maestra». Ha dicho textualmente: «Mi hija me ha enseñado a ser mejor persona y a ver la vida de una manera mucho más sencilla y pura». A día de hoy, Jara es ya una mujer joven —tiene 20 años— y ha mantenido su decisión de no formar parte del mundo de la fama. No utiliza el apellido de su madre para promocionarse ni busca ser influencer. Es, posiblemente, uno de los casos de éxito más claros en España de cómo proteger la intimidad de un menor siendo una superestrella. En más de una ocasión, Ana ha confesado que su hija no es consciente de la magnitud de su fama.
«Mi hija me ha enseñado a ser mejor persona y a ver la vida de una manera mucho más sencilla y pura»
Es más, no lo supo hasta que fue mayor y vio la reacción de la gente en sus conciertos. Jara nació cuando Ana ya había superado la vorágine de Mecano y buscaba una vida más estable. Para Ana, Jara fue su prioridad absoluta, llegando a declarar que su hija es quien realmente la centra y le enseña las cosas importantes de la vida. Su padre, Rafael es ingeniero de sonido y el gran apoyo de Ana desde hace décadas. Él ha sido el responsable de que Jara crezca en un entorno normalizado, encargándose de la parte técnica y logística de la carrera de su madre, pero manteniendo siempre a su familia protegida de los fotógrafos.
Por parte de madre, Jara pertenece a una estirpe ilustre. Su bisabuelo fue Eduardo Torroja —uno de los mejores ingenieros de caminos del siglo XX— y su madre ostenta actualmente el título demarquesa de Torroja, una distinción que Jara heredará en el futuro. A diferencia de muchos hijos de famosos en España, Jara ha pasado gran parte de su vida en Ciudad de México, donde la familia se trasladó por motivos profesionales de Ana, pero también buscando privacidad. En México, Jara ha podido crecer sin el peso de ser «la hija de la cantante de Mecano» a cada paso que daba. Esto le ha permitido ir a un colegio normal, tener amigos que la valoran por quién es ella y no por su apellido, y desarrollar su propia personalidad.

Vivir en una de las ciudades más grandes del mundo le ha dado una visión muy abierta. Se ha criado en un ambiente multicultural, rodeada de la vibrante escena artística mexicana, lo que ha reforzado su sensibilidad, aunque siempre manteniéndose fuera del foco público. A pesar de su edad, Jara no ha caído en la tentación de ser influencer. Su vida en México es la de una joven universitaria o profesional que valora su intimidad. Ana Torroja ha comentado alguna vez que a su hija no le importa la fama y que prefiere su libertad a los likes. Además, su casa se ha convertido en su búnker de paz.
