Caneján, el pueblo escondido de Lérida que Sánchez ha elegido esta primavera: «Es un espectáculo»
El presidente del Gobierno ha estado disfrutando, este fin de semana, de la zona del Valle de Arán

Sánchez junto a Begoña. | Gores
Pedro Sánchez ha estado este fin de semana en el Valle de Arán. Así lo ha confirmado el propio presidente del Gobierno, quien ha compartido, a través de sus redes sociales, cómo ha sido esta pequeña escapada. La primera de la primavera. Así, a través de un vídeo, que ha subido tanto a su perfil de Instagram como de TikTok, el líder del Ejecutivo ha confirmado que ha estado en el Parador de Vielha y, también, ha hecho varias rutas en bici que ha definido como «facilonas». Uno de esos lugares que ha recorrido Sánchez montado en su bicicleta ha sido Caneján, un pequeño tesoro escondido en Lérida que hace las delicias de aquellos que quieren pasar desapercibidos.
En las imágenes que ha compartido el presidente del Gobierno podemos observar a Sánchez, no solamente subido en su bicicleta y practicando enduro sino, también, pasando tiempo de calidad junto a su mujer y rodeado de naturaleza. Lo cierto es que el Valle de Arán es sinónimo de anomalía geográfica y cultural fascinante. Es el único valle de los Pirineos españoles que mira hacia el Atlántico, lo que ha marcado su clima, su lengua y su historia de una forma única.
Sánchez se marcha al Valle de Arán
@sanchezcastejon Pequeño vlog del finde en el Valle de Arán. #Naturaleza #Deporte #Pirineos ♬ sonido original – Pedro Sánchez
El Valle de Arán tiene una vertiente atlántica: su río principal, el Garona, no desemboca en el Mediterráneo como el resto de los ríos pirenaicos españoles, sino que fluye hacia Francia para morir en Burdeos. Hasta la inauguración del túnel de Vielha en 1948, el valle quedaba prácticamente incomunicado con el resto de España durante los meses de nieve. Esto hizo que miraran más hacia Francia (Occitania) que hacia el sur. Ese clima atlántico le regala un verde mucho más intenso y húmedo, con bosques de hayas y abetos que parecen sacados de un cuento. Una de las mayores joyas del valle es su lengua: el aranés. No es un dialecto del catalán ni del castellano, sino una variante de la lengua occitana.
Aunque es pequeño, el valle se divide en tres zonas muy distintas. El Alto Arán es la zona más elevada y glamurosa. Aquí están Baqueira Beret y pueblos de postal como Arties o Salardú. Por esta zona, además, Sánchez ha sido visto en varias ocasiones, disfrutando de la temporada de esquí. El Medio Arán se trata del centro neurálgico. Aquí está Vielha, la capital, con toda la oferta de servicios y comercio y donde también hemos podido ver al líder del Ejecutivo y a su familia en alguna que otra ocasión. El Bajo Arán es la zona más salvaje y profunda —donde se encuentra Caneján—. Es el Arán de los bosques cerrados, la frontera con Francia y las tradiciones más puras.
Ha disfrutado del Parador de Vielha y del pueblo de Caneján

Si vas en junio, no puedes perderte las Hèstes deth Haro —en Les y Arties—, declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial por la UNESCO. Queman un gran tronco de abeto en la plaza del pueblo para celebrar el solsticio de verano, un rito ancestral que todavía pone los pelos de punta. Como decíamos, Sánchez, además de pasar por el Parador de Vielha, también ha compartido su visita a la pequeña localidad de Caneján. Lo primero que te sorprenderá es que para llegar hay que subir una carretera de curvas cerradas que asciende por la ladera. El pueblo no está en el fondo del valle, sino colgado. Desde sus calles tienes una panorámica brutal del Macizo de la Maladeta y el Aneto. Es de los pocos sitios del bajo valle donde, si el día está claro, sientes que puedes tocar las altas cumbres con la mano.
Al estar en la vertiente solana —donde da más el sol—, es un pueblo mucho más luminoso de lo que cabría esperar en un valle tan estrecho. Caneján es pura piedra, madera y pizarra. A diferencia de otros pueblos que se han llenado de apartamentos turísticos modernos, aquí verás casas auténticas, calles empinadas y paz absoluta. Caneján es la puerta de entrada al Valle de Toran, uno de los rincones más mágicos y menos visitados de los Pirineos. Es un valle de origen glaciar con bosques de hayas que parecen sacados de El Señor de los Anillos. Siguiendo el río, llegas a Sant Joan de Toran, un pequeño núcleo de casas recuperadas que es, posiblemente, el rincón más fotogénico y tranquilo de toda Cataluña.
El lugar ideal para disfrutar de su deporte favorito; el enduro
Al estar tan cerca de Francia —la frontera está a un paso por el Coll de Mende—, Caneján fue históricamente un lugar de paso. Durante la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial, sus senderos fueron rutas de escape para refugiados y caminos de ida y vuelta para los pasadores y contrabandistas. Esa energía de lugar límite todavía se respira en el aire. Uno de sus mejores secretos es el mirador que, sin duda, es el lugar donde se encuentran la mayoría de los turistas. Como decíamos, Sánchez ha acudido a esta pequeña zona para practicar uno de los deportes que más le gusta; la bici. A diferencia de los circuitos preparados de una estación de esquí, el enduro en Caneján es salvaje.
Se rueda sobre antiguos caminos de herradura y senderos de pastores recuperados. Hay mucha raíz, piedra suelta y pendientes pronunciadas que exigen una buena técnica y, sobre todo, una bicicleta de doble suspensión —o una e-bike de montaña, que es lo que suele usar el Presidente para salvar los desniveles brutales de la zona—. Es una ruta exigente que baja desde el pueblo abandonado de Bordius hasta el fondo del valle del río Toran. El descenso es un festival de zig-zags cerrados y terreno técnico en medio de un bosque de hayas que parece de película. Es una de las bajadas más valoradas por los endureros experimentados en toda España.
Hay que tener en cuenta que, este año, el Valle de Arán está más fuerte que nunca en el mapa del BTT mundial. Con proyectos como Enduromies —cerca de Arties— y las rutas salvajes de la zona deLes y Caneján, se ha convertido en el destino favorito para los que buscan un enduro menos comercial y más de aventura.
